Roca declarará como testigo el 18 de diciembre sobre el supuesto chantaje a la Infanta Cristina

La Fiscalía sostiene que Luis Pineda reclamó tres millones de euros al abogado de la hermana del Rey en 2016 para que Manos Limpias retirara la acusación

El abogado de la Infanta Cristina en el "caso Nóos", Miquel Roca
El abogado de la Infanta Cristina en el "caso Nóos", Miquel Roca

El abogado de la Infanta Cristina, Miquel Roca, declarará como testigo el próximo 18 de diciembre en el juicio del “caso Ausbanc” en relación al supuesto chantaje del presidente de la asociación de consumidores y usuarios, Luis Pineda, que según denunció el letrado a la UDEF habría reclamado en marzo de 2016 el pago de tres millones de euros para que Manos Limpias retirara la acusación contra la Infanta en el “caso Nóos”.

Tanto Pineda como el secretario general del sindicato, Miguel Bernad -para quienes la Fiscalía reclama condenas de 119 y 25 años de prisión por delitos de organización criminal y extorsión- negaron que intentaran extorsionar a la hermana del Rey y el segundo afirmó incluso que un intermediario le ofreció esa cantidad en nombre supuestamente del letrado a cambio de retirar la acusación.

En una providencia a la que ha tenido acceso LA RAZÓN, el tribunal acuerda -tras recibir un informe de la Fiscalía- la citación de uno de los padres de la Constitución para que aclare en la vista oral si ese ofrecimiento existió. Roca ya declaró ante el juez Pedraz en 2016, a quien negó que hubiera negociado con Pineda o Manos Limpias. El abogado de la Infanta explicó entonces que cuando le trasladaron los términos del ofrecimiento los rechazó de inmediato y los denunció de forma inmediata ante la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía.

La Fiscalía atribuye a Pineda el intento de «negociar” la retirada de la acusación contra la Infanta Cristina» en el «caso Nóos» a cambio de tres millones de euros que el presidente de Ausbanc habría reclamado a los abogados de la hermana del Rey en marzo de 2016. Pero Pineda lo negó en el juicio. “Nunca tuve ese encargo y nunca lo hubiese aceptado”, afirmó antes de reiterar: “Nunca les pedí dinero por eso”.

Por su parte, Bernad dijo que jamás pidió “absolutamente nada” y que, al contrario, a él si le llegó un ofrecimiento en febrero de ese mismo año por parte del abogado Jaime Alonso, portavoz de la Fundación Francisco Franco, que le habría trasladado esa oferta en nombre de un intermediario que decía hablar en representación de Roca.

El líder de Manos Limpias afirmó que le “olió mal” y pensó “que era una trampa”, aunque admitió que tras reunirse en octubre de 2015 con el presidente de La Caixa, Isidro Fainé y que éste le trasladara su “preocupación”, llegó a redactar un borrador pidiendo la desimputación de la Infanta tras reunirse con el presidente de La Caixa, Isidro Fainé, que contemplaba una compensación al sindicato, aunque limitada, según explico, al pago de las costas del procedimiento.

Según su versión, Faine le expresó que no le iban a “compensar con nada ni La Caixa ni Casa Real, solo apelamos a tu responsabilidad”. Bernad hizo hincapié en que le dejó claro a su vez que “no iba a pedir ningún dinero”.

El tribunal, que preside la magistrada Ángela Murillo, no admite sin embargo que declare como testigo el empresario Lorenzo González Díaz y reclama que un informe forense acredite su “incapacidad” para declarar”. Según contó en su declaración Bernad, un directivo de La Caixa le propuso facilitar al propietario de la empresa de seguridad LPM un préstamo de dos millones de euros que había solicitado al banco para superar sus problemas económicos a cambio de retirar la acusación, algo que según dijo rechazó.

Pineda, explicó el secretario general de Manos Limpias, “estaba preocupado por la reputación de la Jefatura del Estado” y se ofreció para “echar una mano en la comunicación, pero no intervino ni se inmiscuyó en el tema de la Infanta”. “Si él habló con La Caixa a mis espaldas, que no lo creo por su trayectoria, fue sin mi consentimiento”, dejó claro Bernad en el juicio.