Opinión

El canto del «Pollo»
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El «Pollo» Hugo Armando Carvajal dijo que España está llena de gasolina y que si le extraditan a EE UU tirará una cerilla. Los pollitos suelen ser muy piadores y poco ponedores. Pero Carvajal Barrios, militar y político, antiguo jefe máximo del espionaje venezolano, tiene información de peso sobre las andanzas caraqueñas de la nomenclatura socio-podemita española. De las andanzas, la financiación, los regalos, las idas y venidas al paraíso chavista. Hugo «Pollo» subió al estrellato al reconocer como presidente de Venezuela a Juan Guaidó. Escapó de la narco-tiranía y se refugió en España, siendo reclamada su extradición por Washington acusado narcotráfico. El «pollito» escapó y la DEA norteamericana lo encontró, obligando a España a detenerlo. Y ahí estamos, con el Pollo enjaulado e inmerso en un procedimiento abierto por García Castellón, al que ha declarado cuatro naderías: inyecciones de dinero para la fundación comunista CEPS y tres fundadores de Podemos, una presunta mina de oro y poco más. La cuestión está en si Carvajal ha soltado la totalidad de lo que sabe o si de verdad tiene aún gasolina y está dispuesto a incendiar las cloacas de la financiación podemita, las maletas de Delcy y la trama bolivariana del sanchismo.

¿Por qué ahora la Audiencia Nacional quiere extraditarlo sin esperar a que García Castellón ultime la instrucción?

Si Hugo Pollo está en los USA no habrá caso abierto en España, o en todo caso prescribirá. Lo que hemos sabido de esta tramoya hiede a herrumbre. Dinero negro en 21 maletines para la campaña de la Kirchner, la pasta de Irán para la TV de Iglesias, las 40 maletas de la Delcy, el contrato mega-8 de Garzón y el trasiego de oro hacia Turquía a cambio de divisas.

Sospechamos que Hugo Armando «Pollo» Carvajal Barrios sabe más de lo que ha dicho y que a nadie le interesa mucho que lo diga. O sea.