La España vaciada no quiere una financiación autonómica de distintos niveles

Ocho presidentes autonómicos rubrican en la «cumbre de Santiago» una declaración conjunta con 35 puntos en materia de financiación y despoblación

Reunión de los presidentes autonómicos en la ‘Cumbre de Santiago de Compostela´, en el Hostal dos Reis Católicos de Santiago
Reunión de los presidentes autonómicos en la ‘Cumbre de Santiago de Compostela´, en el Hostal dos Reis Católicos de Santiago FOTO: Álvaro Ballesteros Europa Press

Los ocho presidentes autonómicos reunidos en la cumbre de Santiago de Compostela firmaron ayer una declaración institucional con un total de 35 puntos en la que fijaron una posición común en materia de financiación autonómica y despoblación y mandaron un mensaje claro a Pedro Sánchez: que se pacte la financiación solo en foros multilaterales y evitar los bilaterales. Con ello, advierten al Gobierno de Sánchez de que el nuevo sistema de financiación «solo puede ser fruto» de un consenso multilateral.

La cita se prolongó llegando a durar casi tres horas. Finalmente, el documento suscrito refleja la mayoría del contenido que figuraba, al menos en uno de los últimos borradores que manejaron (aunque numéricamente contenía 47 puntos y salieron adelante 35), con la salvedad de la parte relativa a la protección al lobo, en la que puso especial empeño el cántabro Miguel Ángel Revilla quien también se ofreció a ejercer de anfitrión en una segunda reunión a la que se emplazaron esta vez en Comillas.

Galicia, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Aragón, Extremadura, Asturias, La Rioja y Cantabria unen sus fuerzas y, de entrada, manifiestan su «adhesión incondicional» a los principios que regulan la organización territorial del Estado en la Constitución: la unidad de la nación, la autonomía de las nacionalidades y regiones que lo integran y la solidaridad entre ellas.

Recalcan que es la solidaridad la que debe preservarse en las decisiones gubernamentales para garantizar en todo momento los mismos derechos a todos los ciudadanos «con independencia de donde vivan», apuntan.

Como principal objetivo, los ocho barones subrayan la importancia de facilitar el bienestar y el desarrollo integral de todas las personas en nuestra sociedad, donde todas las propuestas, van encaminadas con ese fin.

El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Nuñez Feijóo, responde a los medios a su llegada a la ‘Cumbre de Santiago de Compostela´
El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Nuñez Feijóo, responde a los medios a su llegada a la ‘Cumbre de Santiago de Compostela´ FOTO: Álvaro Ballesteros Europa Press

La cuestión demográfica es «prioritaria» para la cumbre de Santiago y piden medidas explícitas y que, así mismo, la estrategia nacional frente al reto demográfico se desarrolle de forma progresiva con la creación de un fondo específico de carácter estatal para paliar «las desventajas de las zonas demográficas provocadas por la caída de la natalidad y el envejecimiento de la población».

Los ocho fijaron una posición común para que el nuevo modelo de financiación autonómica se fije en los factores determinantes de sus necesidades de gasto reales. «Además de los costes fijos, la superficie, la dispersión, la baja densidad, la orografía, la baja natalidad o el envejecimiento y sobreenvejecimiento de la población son condicionantes innegables de un mayor coste en la prestación de servicios, cuyo efecto debe cuantificarse de forma completa y ponderarse en mayor medida que en el actual sistema», señalan.

En materia de la dependencia, los barones territoriales reunidos en Santiago plantean que se evalúe de forma diferencial el efecto de la aplicación de esta ley. Por ello, defienden que la financiación debe ser suficiente para alcanzar los niveles de cobertura contemplados originalmente en esa norma, y «se realizará conforme se establece en el Informe de la Comisión para el análisis de la situación del Sistema de Dependencia». Ante esto, proponen un nuevo grupo de edad a partir de 85 años, donde, según defienden, se concentran un mayor porcentaje de grandes dependientes destinatarios de los cuidados más intensivos del sistema.

El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, fue el encargado de inaugurar las comparecencias de los ochos presidentes, asegurando que el coste de los servicios no es igual en todo el territorio. «Hay que tener en cuenta otros elementos como superficie, dispersión, baja densidad, envejecimiento para calcular el coste real de los mismos».

El líder extremeño, Guillermo Fernández Vara, destacó, por su parte, el modelo de sanidad española, puesto a prueba por la pandemia, y por ello, dijo, es «muy importante ver cómo financiar el Estado autonómico para abordar la sanidad que se quiere tener. Así, hay retos como la jubilación masiva de gran cantidad de profesionales sanitarios, ya antes de saber «cuánto cuesta» hay que saber «qué modelo queremos tener».

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, defendió que el documento a ocho bandas alumbrado en la cumbre de Santiago de Compostela no es solo un texto «de trámite o de postureo», avanzando que esta cita se reeditará en la localidad cántabra de Comillas.

De su lado, el jefe del Ejecutivo aragonés, Javier Lambán, puso en valor que en una España «del frentismo» en el Congreso de los Diputados, haya ocho presidentes autonómicos demostrando perfectamente que «es mejor hacer política» dejando atrás ese frentismo, «una excelente noticia». Lambán hizo alusión a los «movimientos» de la España vaciada, «que puede derivar en un timo político de magnitud», y además supondrán «más atomización del Congreso y más inestabilidad en la política española, dificultando una gobernanza inestable en este país».

La presidenta de La Rioja, Concha Andreu, valoró la buena marcha de la reunión que dijo, servirá de «apoyo al Gobierno de España». «Espero seguir participando en siguientes conferencias similares», apuntó.

Adrián Barbón, presidente de Asturias, también ensalzó la actitud de la reunión que «no es frentista», sino en positivo, y ha vuelto, a insistir en que el debate a abordar pasa por «una visión ante el problema de la despoblación» para apuntalar un modelo de financiación autonómica que blinde el Estado del Bienestar.

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, dijo que piden un sistema de financiación autonómica en base al coste efectivo de los servicios no son «un desierto», sino «la España real».

Por su parte, Alberto Núñez Feijóo, quien ejerció de anfitrión del cónclave, indicó que, «no sólo el hecho de debatir, sino el de acordar, es una excelente noticia en la España actual y la futura», como lo fue «en la España de la Transición». «Hemos sido capaces de llegar a acuerdos, como lo es la Constitución», apuntó.