El PP pierde dos escaños en un mes pero podría gobernar con Vox

Génova pierde 152.579 votos y dos diputados en un mes, mientras Vox resiste y puede mejorar el 10-N. Sánchez continúa a la baja y Yolanda Díaz sostiene a Podemos

Encuesta de NC Report
Encuesta de NC Report FOTO: Antonio Cruz

La alianza del PP y Vox se mantiene en la mayoría absoluta, dentro de la horquilla de 175-178 escaños. El único diputado de Ciudadanos (Cs), según la encuesta de diciembre de NC Report, blindaría esa mayoría absoluta. Pero esta radiografía demoscópica apunta a la consolidación de una tendencia que se arrastra desde el sondeo anterior: PSOE y PP están cayendo en apoyos, mientras que Podemos, aguanta, y Vox, incluso puede mejorar sus resultados de las últimas elecciones generales. Para explicarlo en el PSOE señalan a la vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y en el PP, al pulso que Pablo Casado mantiene con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

En esta encuesta, el PSOE está en el 25,3 por ciento del voto, lo que les coloca entre los 97-99 escaños frente a los 120 que obtuvo en las últimas elecciones generales. Ya en octubre, los socialistas retrocedían hasta los 101-103 escaños, y en noviembre, a los 98-100, bajo la presión de la crisis energética, de la inflación y del debate abierto sobre la reforma de las pensiones y la reforma laboral comprometidas con Bruselas para antes de que acabe el año. La caída en votos con respecto a las últimas generales ascendía el mes pasado a los 993.177. Hoy, de haber elecciones, el partido de Pedro Sánchez perdería más de un millón de votos con respecto a los que consiguió el 10N de 2019. La diferencia con noviembre es de casi 10.000 papeletas menos.

Podemos, dentro de su crisis estructural y de liderazgo, de momento sigue asociándose al nombre de la persona que Pablo Iglesias señaló como su heredera, la vicepresidenta Yolanda Díaz, y resiste electoralmente en esta etapa transitoria al mantenerse estable en los 24-26 escaños, conservando el crecimiento del mes de noviembre. E incluso recuperaría unos 10.000 votos respecto al sondeo anterior. Hoy Podemos conseguiría 854.074 papeletas menos que el 10-N, y entre 9 y 11 escaños menos. El PSOE podría perder hasta 23 diputados.

Este ligero reequilibrio dentro de la izquierda coincide con el pulso que se ha visualizado que planteaba la vicepresidenta por la reforma laboral y también por los primeros movimientos de ésta para dar forma a una plataforma a la izquierda del PSOE que supere las siglas moradas. Las previsiones demoscópicas confirman los temores socialistas al daño que puede hacerles este nuevo proyecto político, liderado por un perfil como el de la ministra de Trabajo que no genera tanto rechazo ni tanto miedo en el electorado en general.

En el bloque de la derecha, el PP se mantiene como el partido que más crece, pero, al mismo tiempo, también sigue resintiéndose en su capacidad de sumar nuevos apoyos populares. En el centro del debate está la crisis de Madrid, que ha estado ocupando titulares y poniendo sordina a la labor de oposición de Casado. Con respecto al sondeo de noviembre, el PP se deja 152.579 votos y dos diputados. Esta encuesta le da entre 123-125, con el 28,8 por ciento de los votos, un punto menos que en noviembre, lo que sitúa su crecimiento entre los 34 y 36 diputados. En el partido hay preocupación por el coste electoral de la crisis abierta por el control de la organización regional madrileña: no hay signos de que pueda haber una salida pactada a medio plazo y, además, esta crisis extiende su sombra sobre un año electoral en el que Andalucía será un termómetro a nivel nacional y el PP necesita conseguir réditos en esos comicios a favor de Casado.

Las dudas sobre la estabilidad del voto a Casado corren en paralelo a la mejoría que se observa en los apoyos que recibe Vox. El partido que preside Santiago Abascal mantiene en la serie histórica de estudios demoscópicos la representación que consiguió en 2010, y en esta última encuesta crece incluso frente a los datos de noviembre. En octubre, Vox tenía 47-49 escaños. En noviembre, subía a los 49-51. Y, ahora, crece hasta los 51-53. Podría sumar un diputado más de los que tiene en la actualidad.

Esta resistencia de Vox deja en el aire el discurso de la dirección nacional del PP que sostiene que no formarán en ningún caso gobierno de coalición con ellos, de darse una mayoría suficiente tras las próximas elecciones generales, porque a Abascal no le quedará otra alternativa que dejar gobernar a Casado. Es Casado o el “suicidio” de la mayoría de las izquierdas, con independentistas y nacionalistas. Este razonamiento se ajusta a los precedentes autonómicos, pero Vox tendrá que revisar su estrategia cuando llegue el momento de enfrentarse a unas nuevas elecciones valorando los resultados de su política de pactos.

Ciudadanos carga con la debacle que vienen anticipando desde hace meses las encuestas. Tendría un diputado en el nuevo Congreso. Y tanto el equilibrio entre ERC y Junts como el pulso del PNV con EH Bildu se mantiene estable, sin cambios relevantes sobre su representación actual. ERC podría mejorar en un diputado, igual que los peneuvistas. Tampoco hay cambios sustanciales en la fidelidad del voto. El PP es el que la tiene más alta (93,4 por ciento), y la de Ciudadanos cae hasta el 28,8 por ciento.

La encuesta se hace con una estimación de participación que sería hasta 4 puntos más baja que el 10-N.

El bloque de derechas sigue aventajando a la izquierda

El bloque de las derechas ha ido creciendo del 43,1% y 156 escaños en noviembre de 2019, al 46,6% y 170 escaños un mes antes de las elecciones autonómicas de Madrid celebradas en mayo de este año. Desde el triunfo de Isabel Díaz Ayuso las derechas tampoco han dejado de crecer, llegando al día de hoy con el 47,7% del voto y 179 escaños. Por lo que podemos definir dos tiempos; noviembre de 2019/abril de 2021, con un aumento de 3,5 puntos y 20/21 escaños, y el que media entre mayo y diciembre de este año, con un incremento en estos últimos 7 meses de 1,1 puntos y 6/5 escaños. En total las derechas han aumentado desde las elecciones 4,6 puntos porcentuales y 26 parlamentarios.
Eso sí, se ha producido una importante revolución entre los votantes de las derechas. Desde las elecciones generales de noviembre de 2019 el PP ha aumentado su número de votantes en 1,5 millones, mientras que Ciudadanos perdía 1 millón y Vox unos cien mil. Por lo que las derechas globalmente han ganado unos cuatrocientos mil votantes netos. Lo que es importante en una escenario de bajada constante de la participación, que del 66,2% de las últimas elecciones generales se quedaría ahora en el 62,2%, es decir cuatro puntos menos.
La principal migración que tiene lugar en el seno de las derechas es la transferencia de 909.000 votantes naranjas al PP, seguida de los 388.000 votantes de Vox que también se unen al PP. Lo que supone el 55,1% de los votantes de Ciudadanos y el 9,5% de Vox.
En el bando de las izquierdas se viene detectando, mes tras mes, una mayor desmovilización, un incremento en la abstención de todos los partidos. Lo que les ha llevado del 43,3% de los votos y 158 diputados de noviembre de 2019, al 38,7% del voto y 129/130 escaños. El retroceso en estos dos años ha sido de 4,6 puntos porcentuales, 28/29 diputados menos y un recorte neto de 1,7 millones de votantes.
En los primeros cinco meses tras las elecciones, ya registraba descensos y en mayo de 2020 ya empezó a sumar por debajo del 41%. Una año después, tras las elecciones madrileñas, ya sumaba menos del 40%, hasta llegar al segundo aniversario de las elecciones generales, en el que conserva el 38,7%. Desde mayo ha incrementado su descenso mensual.
Las dos principales marcas, PSOE y Unidas Podemos, son las que mayor desgaste acumulan. Los socialistas han perdido 1 millón de votantes y los morados novecientos mil. El PSOE ha caído 2,7 puntos y Unidas Podemos 3,0 puntos, lo que representa la reducción de 21/23 escaños en el Grupo Parlamentario Socialista y de 9/11 diputados en el de Unidas Podemos.
Tanto en el caso del PSOE, como de UP, la principal causa de su retroceso lo constituye la abstención, del 10,5% y 15,8%, respectivamente de sus votantes de 2019. Estamos hablando de 718.000 abstencionistas entre los socialistas y de 493.000 entre los morados. En el caso del PSOE la segunda causa de fuga de votantes es la marcha a las distintas opciones de las derechas de 488.000 votantes. En el caso de UP la segunda partida negativa en su balance son los 271.000 que transfiere a Más Madrid.
Es precisamente esta formación, la excepción en el seno de las izquierdas, pues mejora sus resultados de 2019, pero de modo muy discreto y ni de lejos compensa las enormes pérdidas de PSOE y UP; los de Íñigo Errejón ganan doscientos mil votantes netos, aumentan su porcentaje de voto en 1,1 puntos porcentuales y obtendrían entre 3 y 4 diputados más, según el sondeo.