La reforma fiscal lleva al límite el pacto de convivencia entre PSOE y Unidas Podemos

El PSOE rechaza la propuesta de fiscalidad con la que los morados se adelantaban al informe de expertos encargado por Hacienda para abordar la medida y critican el “oportunismo político” de la proposición no de ley

Las discrepancias en el seno del Gobierno siguen acentuándose y se trasladan sin ápice de disimulo al Congreso de los Diputados, quedando en evidencia así que el pacto de no agresión firmado entre PSOE y Unidas Podemos antes de llegar a Moncloa ha sido relegado a un segundo plano. Un simple papel que ninguno de los dos partidos tiene reparos en saltarse dos años después de conjurarse a seguirlo al milímetro.

Fue Unidas Podemos quien, en primer momento, se aventuró a transgredirlo tras presentar –sin el amparo de su socio en el Gobierno– su propuesta de reforma fiscal para subir los impuestos a las rentas más altas y a las eléctricas. A la vez registró una proposición no de ley sobre la fiscalidad en el Congreso de los Diputados para obligar al PSOE a retratarse en este sentido. Un debate que se produjo ayer en la Cámara Baja y que como ya adelantó la pasada semana LA RAZÓN, el PSOE tumbará este jueves,–cuando se produzca la votación– apelando al respeto a los tiempos que ha determinado el Gobierno, que, a propuesta del Ministerio de Hacienda, está a la espera del informe de expertos, que dictaminará una serie de recomendaciones en materia fiscal a finales de febrero. Así lo confirmó ayer el portavoz del grupo socialista, Héctor Gómez, que trasladó a sus socios que cuando finalicen estos trabajos del comité de expertos se comenzará a dialogar con el resto de grupos parlamentarios «para elevar la mejor propuesta posible» (sobre la reforma fiscal). En contra también se posicionó el PP, Ciudadanos y el PDeCAT, mientras que Unidas Podemos cosechó el apoyo de ERC, Más País y la CUP, entre otros grupos.

Así los morados se saltaron el punto 16 del pacto de convivencia, el que hace referencia a que ambos partidos respetarán su ámbito competencial. En el punto nueve apartado a) ambos partidos pactaron que cuando alguno de los dos grupos parlamentarios presente una proposición de ley, proposiciones no de ley o enmiendas, que afecten a la acción del gobierno o acuerdos explícitos alcanzados en el programa de gobierno, deberán comunicarlo con suficiente antelación y se requerirá posición conjunta de voto. Dos puntos del acuerdo que ahora, de nuevo, han sido ignorados.

La proposición no de ley de Unidas Podemos contempla un recargo de 10 puntos en el tipo del impuesto de sociedades para las compañías eléctricas que facturen más de 10.000 millones de euros, que sería transitorio durante 5 años, y nuevos tramos en el IRPF para rentas superiores a 120.000 euros anuales. También un tipo mínimo efectivo del 15 % en el impuesto de sociedades sobre el beneficio neto y no sobre la base imponible, y el IVA superreducido del 4 % para los productos de higiene femenina, las peluquerías y los servicios veterinarios.

En la defensa de la proposición no de ley, el portavoz de Podemos, Pablo Echenique, se dirigió “a nuestros queridos socios del PSOE”, para advertirles de que, aunque apoyar esto “implica ponerse enfrente de gente muy poderosa, pero es vital para la gente humilde”. “A los reaccionarios no se les frena con acuerdos de gran coalición, sino dando pasos como éste”, sentenció en referencia a la eventualidad de que los socialistas invistan como presidente de la Junta de Castilla y León al popular Alfonso Fernández Mañueco, informa Efe. Presentaron enmiendas a la proposición la CUP y Teruel Existe. La primera formación, para garantizar que las comunidades gestionaran parte del impuesto a las grandes fortunas, como argumentó su diputado Albert Botran, quien recordó que fue un gobierno del PSOE quien eliminó en su día un impuesto al patrimonio. La segunda, según expuso su diputado, Tomás Guitarte, para introducir medidas para prevenir el fraude fiscal y destinar parte de la recaudación de ese tributo a la España despoblada.

Para la defensa del «no», los socialistas, en voz de la diputada Montse Mínguez García, avisó a los morados de que al Gobierno les «une muchas cosas», como un Consejo de Ministros pero «no el oportunismo político» de la PNL. La diputada socialista ha querido recordar a los morados que no son ellos “el enemigo”. Los socialistas reafirman su voluntad de respetar los tiempos del ministerio de Hacienda y esperar a que eleve al Consejo de Ministros una “propuesta trabajada, elaborada y acorde con la realidad del país”, que parta de las conclusiones de los expertos designados por el Ejecutivo.