¿Qué ocurrió en Guernica en 1937?: 31 toneladas de bombas devastaron la localidad en poco más de tres horas

La matanza inauguró la era de los ataques aéreos masivos sobre civiles y fue inmortalizada por Pablo Picasso, obra que se convirtió en un símbolo universal contra la guerra

Bombardeo de Guernica en la Guerra Civil
Bombardeo de Guernica en la Guerra Civil FOTO: Biblioteca Nacional La Razón

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, como ya hizo en los Parlamentos de otros países, intervino en el Congreso de los Diputados y quiso que sus palabras tuvieran un mayor impacto entre diputados y senadores al comparar la invasión de Ucrania por parte de Rusia con uno de los días más duros de la historia de nuestro país, el bombardeo de Guernica. Esta alusión ha generado mucho debate y algunas críticas, como a del Santiago Abascal, líder de VOX, que ha dicho que debería haberse referido más a Paracuellos que a Guernica.

Pero, ¿qué ocurrió realmente en Guernica? El 26 de abril de 1937, la localidad vasca de Guernica celebraba día de mercado y muchos de sus vecinos paseaban por sus calles cuando la Legión Cóndor alemana llegó al municipio y comenzó un devastador ataque aéreo en apoyo a los militares que se habían revelado contra el gobierno de la República.

Eran las 16:20 horas. El bombardero ligero Heinkel HE51 lanzó una serie de 6 bombas. Después llegaron tres aeronaves más que despegaron de Burgos y dejaron caer su carga en varias oleadas. A las 17:00 horas una escuadra de aviones más ligeros tomaron el relevo. Tenían orden de disparar contra a población y actuaron durante media hora. Posteriormente llegó la artillería pesada, con varios Junkers Ju52 que bombardearon la localidad durante otra media hora. La última fase de la operación la llevó a cabo un bombardero ligero que alternó las bombas ligeras con el fuego de metralla.

Durante tres horas y 20 minutos lanzaron un total de 31 toneladas de explosivos, que redujeron todo a escombros. Más del 80 por ciento de los 271 edificios quedaron destruidos. Según el informe del Servicio Nacional de Regiones Devastadas -organismo destinado a evaluar los daños materiales provocados durante la guerra el 85,22% de los edificios fueron totalmente destruidos y el resto parcialmente afectado-. Esto se tradujo en 60.000 metros cúbicos de escombros, que necesitaron más de cuatro años de trabajos para ser retirados. Las tareas de la primera fase de desescombro no comenzaron hasta febrero del 1939 y en 1941, no se había logrado desescombrar el casco antiguo de la localidad.

Imagen de archivo del Arbol de Guernica
Imagen de archivo del Arbol de Guernica

El ataque fue considerado como un ensayo de los nazis de las tácticas de que utilizarían posteriormente durante la II Guerra Mundial -minar la moral de los combatientes y acabar rápido con la guerra y se tardaron varios días en poder sofocar las llamas. En un primer momento, se presume que el objetivo del ataque era la voladura de un puente para cortar la carretera que conectaba con Bilbao para evitar su repliegue. Pero la realidad es que el puente y las fábricas de armas situadas a las afueras del municipio quedaron intactas.

La cuna histórica del nacionalismo vasco que el jefe de las tropas sublevadas, Francisco Franco, pretendía erradicar, se convirtió en la primera ciudad de la historia destruida por un ataque aéreo dirigido contra civiles. Guernica tenía además un fuerte simbolismo cultural, en el que hunde sus raíces el pueblo vasco y cuyo roble es símbolo temprano de las libertades forales.

El Guernica de Picasso se convirtió en todo un símbolo universal contra la guerra
El Guernica de Picasso se convirtió en todo un símbolo universal contra la guerra

El balance mortal de estos bombardeos varía en función de los recuentos oficiales y de los historiadores. Mientras que estos últimos los sitúan entre 150 y 300 muertos, el gobierno vasco lo eleva a 1.654 y 889 heridos. La realidad es que en ese momento vivían alrededor de 5.000 habitantes en Guernica y el cálculo es que una tercera parte murieron durante el ataque.

La masacre de Guernica fue inmortalizada por el pintor Pablo Picasso en una de las obras más famosas del mundo, convertida en un símbolo universal contra la guerra.