Interceptan otros tres paquetes con ojos de animales dirigidos a diplomáticos de Ucrania en España

La Policía ha descartado la presencia de explosivos

La Policía ha interceptado hoy otros tres paquetes sospechosos contra miembros del personal diplomático de Ucrania en España. En este caso, al igual que ocurrió el pasado viernes, los envíos contenían ojos ensangrentados de animales.

Las cartas amenazantes de hoy estaban dirigidas a la Embajada de Ucrania en Madrid, el Consulado General de Barcelona y el Consulado de Málaga.

Así lo han asegurado fuentes policiales, que han indicado que los sobres han sido localizados esta mañana por los sistemas de seguridad de Correos, que lo ha comunicado a la Policía Nacional.

Los agentes han descartado la presencia de sustancias explosivas o deflagrantes y han comprobando que los sobre contenían ojos de animales.

La pasada semana, las embajadas de Ucrania en al menos cinco países europeos han recibido diversos “paquetes sangrientos” que contenían partes del cuerpo de algunos animales, principalmente ojos, según ha informado el Ministerio de Exteriores del país.

Interceptados otros tres sobres con ojos de animales en la embajada de Ucrania y en los consulados de Barcelona y Málaga

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania, Oleg Nikolenko, ha confirmado la incautación de estos tres sobres, cuantificando en 21 los casos en los que se han mandado este tipo de amenazas a oficinas diplomáticas en 12 países. En este contexto, Nikolenko ha señalado que los diplomáticos ucranianos no deben ser intimidados ni quebrantados ante estas amenazas. “Seguiremos trabajando con eficacia para proteger a Ucrania del enemigo y de nuestra victoria”, ha proclamado, informa Ep

Por otra parte, la Policía sospecha que los envíos de cartas incendiarias a diferentes sedes diplomáticas y autoridades, como el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tuvieron su origen -es decir su envío- desde la provincia de Valladolid. Se trata de un dato que los investigadores preferían mantener en secreto con el fin de poder seguir con discreción posibles pistas, según han comentado a LA RAZÓN fuentes relacionadas con las pesquisas.