Estrategia

La debacle de Podemos y Díaz les obliga a acercar posturas

La vicepresidenta intenta reaccionar para evitar el fiasco de su proyecto personal. En la primera reunión no se abordaron detalles de coaliciones o primarias, según fuentes de la negociación

Sin tiempo para digerir el batacazo electoral sufrido en todo el hemisferio de la izquierdas y ahora. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cambió ayer el paso y con el adelanto electoral situó a los partidos a su izquierda contra la pared.

Podemos y Sumar se habían dado una «tregua» política con el fin de centrarse en ganar las elecciones autonómicas y municipales. Un tiempo efímero en el que, ahora en el mes de junio, iba a acabar y con resultado en mano, cada partido trataría de negociar su representación y poder político dentro de Sumar para las elecciones generales de diciembre. Ahora, las elecciones del próximo 23 de julio dan la vuelta al calendario establecido. Podemos y Sumar, –también el resto de izquierdas (una quincena de partidos)- tienen 10 días para ponerse de acuerdo. La ley del régimen electoral obliga a Podemos y a Sumar a aparcar sus diferencias y a ponerse de acuerdo entre ellos para comunicar a la Junta Electoral la denominación de la coalición que vayan a presentar. Si no llegan al 9 de junio con acuerdo, no habrá una gran coalición de izquierdas.

El batacazo de Podemos en las urnas, dejándose un total de 32 escaños respecto a 2019, unido al fracaso de la campaña electoral de Yolanda Díaz con su apoyo a candidatos que no han logrado ser decisivos para conformar gobiernos de izquierdas ha obligado a ambas formaciones a repensar sus posiciones de máximos y a abrir una negociación inmediata.

Fuentes de ambos partidos confirman que se encuentran trabajando ya para evitar este escenario, pero optan por la discreción respecto al grueso de la negociación. Fue la vicepresidenta la que abrió una ronda de contactos con todas las formaciones ayer, aunque, al cierre de esta edición ninguna de las partes confirmaba ningún punto de acuerdo. Fuentes de la negociación aseguraban que la cita de ayer con todos los partidos se trataba de una toma de contacto para ver el marco general actual y aseguran que, de momento, no se ha entrado en el detalle de la negociación que tienen por delante.

El escollo principal se encuentra en las listas electorales, que deben estar presentadas el próximo 19 de junio. Es, en estos momentos, el debate que más preocupa en las sedes de los partidos. La cuota de poder que cada organización política tendrá en Sumar, unido a los recursos económicos para cada formación. El otro debate es el método para que las militancias de todos los partidos ratifiquen las listas electorales. Las primarias abiertas fue precisamente el motivo de fricción entre los de Díaz y Sumar. La negativa de la vicepresidenta de firmar un acuerdo bilateral con los morados y comprometerse a unas primarias abiertas a la ciudadanía, acabó paralizando las negociaciones y se saldó con la ausencia de Podemos a la presentación de la candidatura de Yolanda Díaz.

Así, Podemos y Díaz cuentan con solo diez días para tratar de limar sus asperezas. La consigna es la de evitar volver a mostrar las discrepancias en público para que la negociación no encalle. Ayer el coordinador federal de IU, Alberto Garzón, llamaban a «no perder ni un minuto para recuperar confianzas y ganar mayorías sociales». «Solo desde la suma de organizaciones políticas y la sociedad civil podremos construir una alternativa de país seria, ilusionante e inteligible», agrega IU.

A la vez que se negocia, desde fuera se embarra. El exsecretario general de Podemos, Pablo Iglesias dio publicidad a su tesis que busca diluir a Díaz: según sus cábalas, Sánchez podría estar pensando en aglutinar toda su izquierda bajo su liderazgo para presentar una solo lista de izquierdas frente a la división en dos en la derecha, al penalizar la ley electoral.