Entrevista

Así habla la madre de uno de los guardias civiles asesinados en Barbate: "Quiero saber quién dio la orden para actuar en esas condiciones"

«Si no hay una investigación hasta el final, lo único que podría pensar es que la decisión fue de alguien que será muy amiguito de Grande-Marlaska», lamenta la madre de uno de los guardias civiles asesinados en Barbate.

aqui madre de Miguel Ángel González
aqui madre de Miguel Ángel GonzálezMiguel Gomez

Una semana, siete días y 168 interminables horas han pasado desde que los narcos le arrebatasen a Francisca María Gómez la vida de su hijo, el guardia civil Miguel Ángel González Gómez, en uno de los episodios más cruentos, cobardes e inexplicables que se recuerdan en la lucha, ya infinita, contra el narcotráfico en la costa de Cádiz.

Aquella noche del 9 de febrero, su hijo, vecino de San Fernando y miembro del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) con base en Algeciras, iba a bordo de la pequeña zodiac que, una y otra vez, fue embestida por una potente narcolancha en el puerto de Barbate hasta ser hundida. Imágenes de indignación e impotencia que han mostrado la situación en la que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado luchan a menudo contra el narcotráfico en la zona del Estrecho y que Francisca no ha sido capaz de ver «hasta hace dos días».

Agotada y hundida por una pérdida que «nadie podrá reparar», la madre de Miguel Ángel González, asesinado junto a su compañero David Pérez, asegura en una entrevista con LA RAZÓN que, «cueste lo que me cueste, no voy a parar hasta que se haga justicia por la muerte de mi hijo. Voy a mover cielo y tierra».

Petición de Justicia que hace extensiva a quien o quienes «aquella noche y en aquellas circunstancias» dieron la orden para «batirse» con los narcos en un escenario tan desigual y a quienes, desde tierra, jaleaban la bárbara acción de los narcos.

Reclama usted que se haga justicia en todos los frentes. Primero, en relación a los asesinos de su hijo y de su compañero David; segundo, con quienes jalearon las embestidas desde tierra y, también, en lo referente a lo sucedió en torno a aquella trágica actuación de la Guardia Civil.

Así es. No voy a parar hasta que caiga todo el peso de la ley sobre quienes asesinaron a mi hijo, pero también quiero saber quién dio la orden para que se produjese la actuación en esas condiciones. Aunque me dicen que ha salido una foto de él (se refiere al ministro Fernando Grande-Marlaska), diciendo que no va a haber investigación y que no va a depurar responsabilidades contra nadie por lo que ha pasado.

¿Cree que va a ser así?, ¿Qué no se van a llevar las investigaciones internas hasta el final?

Si es así, lo único que podría pensar es que el que dio la orden será muy amiguito de Grande-Marlaska. Que no quiere que salga su nombre y que lo tiene ahí, entre algodones, para que, insisto, no salga el nombre de esa persona.

¿Ha recibido a lo largo de estos días alguna llamada por parte de algún miembro del Gobierno de España para comentarle algo al respecto?

A mí no me ha llamado absolutamente nadie del Gobierno. El único que me ha llamado ha sido el presidente de Vox, Santiago Abascal, y nada más.

Su hijo apenas llevaba tres meses en su nuevo destino como Guardia Civil, Algeciras, ¿le había comentado en alguna ocasión las condiciones en las que realizaba su trabajo?

Él si me había comentado en más de una ocasión la falta de medios y las condiciones en las que realizaban su trabajo. En concreto, me había dicho que las lanchas grandes de la Guardia Civil llevaban seis años en reparación y que no tenían un Land Rover ni para arrastrar la zodiac y transportarla. Recuerdo que me dijo que se lo comentó al comandante y pusieron un vehículo nuevo al día siguiente. Porque mi hijo no se callaba, le daba igual quien fuese. No es que se pasara los galones por el forro, pero decía las cosas claras y así lo hizo en esa ocasión con el comandante.

"Voy a mover cielo y tierra para que se haga justicia después de la muerte de mi hijo"

Francisca María Gómez

Comentarios que, entiendo, le hacían temer que le pudiera pasar algo.

Todos sabemos que, en estas condiciones, esto es ya una guerra. Las narcolanchas antes, cuando había medios aquí en el Estrecho, que los quitó Marlaska, no se acercaban a menos de 20 millas de la costa de Cádiz. En cambio, ahora campan a sus anchas. Saben que la Guardia Civil va en unas mierdas de zodiac, que son flotadores, mientras que ellos van con unas pedazo de lanchas. Además, no tienen medios para defenderse.

Realidad que, desgraciadamente, quedó constatada aquella noche en el puerto de Barbate.

El sargento que iba en la zodiac con mi hijo me lo dijo. «Nos pasó la narcolancha tres veces por los lados y pensábamos que se iba a quedar ahí», pero no. Les atravesaron la zodiac por medio, quedando totalmente destrozada. ¿Encuentra justificación a tanta crueldad? Esto ha sido claramente una represalia (aludiendo al ocupante de una narcolancha muerto días atrás tras una colisión con una patrullera de la Guardia Civil).

Los narcos saben que la Guardia Civil va en unas ‘mierdas’ de zodiac, que son flotadores

Francisca María Gómez

¿Qué ha sentido cuando ha visto las imágenes en las que un grupo de personas jaleaba las embestidas de los narcos?

Es increíble. Lo vi hace dos días, no he podido verlo antes. Cuando lo he visto me he derrumbado totalmente. Esa gente diciendo «¡pasarles por encima a esos picolines, hundirlos, ahogarlos!». Sobre ellos también se tiene que ejercer la justicia, ya que todos son culpables de la muerte de mi hijo.

Hay quienes no lo han focalizado mucho en Barbate y su gente.

En Barbate habrá gente buena y gente mala, como en todas partes. Es más, a lo mejor esos que estaban allí lo mismo no eran ni de Barbate ni nada, yo no lo sé. No sé quiénes eran, pero espero saberlo algún día.

Usted es de Cádiz, conoce la situación en el Estrecho con los narcos, ¿recuerda haber disuadido a su hijo de que no se trasladara a una zona tan conflictiva como es esta?

Claro, pero a él su trabajo le encantaba y no quería estar en un Land Rover poniendo multas ni en las motos parando el tráfico ni nada de eso. Él quería estar en la punta de lanza. Yo sí se lo dije. Yo lo animé para que entrara en la Guardia Civil, para que hiciera el curso de buzo; lo animé siempre porque era su sueño, pero cuando me dijo que venía destinado a Algeciras (se encontraba en Madrid) yo le dije: «Miguel, cariño, allí hay mucho peligro. Miguel Ángel, no, por favor». Pero me dijo que quería venirse para Cádiz. Salió la plaza, la pilló y se la dieron.

¿Cómo definiría a su hijo?

¡Qué puedo decir! Era una persona extraordinaria. Extrovertido, alegre y cariñoso. Un buen hijo, buen hermano, buen padre, buen compañero, buen amigo y con una sonrisa eterna.