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Teoría del voto útil

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Con un sistema directamente proporcional, como el que se aplica en las elecciones europeas, y basándonos en la encuesta de NC Report para LA RAZÓN del pasado mes de febrero, las tres derechas hubiesen alcanzado, con el 52,5 por ciento de los votos, la mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados, pero hay dos argumentos que obligan a la concentración del voto: el primero, la ley d'Hondt, la cual hace difícil el acceso a escaño por parte de los partidos pequeños. Y el segundo, el más disuasorio, la circunscripción provincial, que limita el acceso a dos o tres partidos en la mayoría de las circunscripciones y a dos o uno en las de menos habitantes.

En estas pequeñas y medianas Vox no tiene posibilidades de obtener escaño, existiendo, por lo tanto, la seguridad de que aproximadamente la mitad del voto de Vox no sólo no se traduzca en escaños, sino también vaya a parar a socialistas, comunistas o separatistas.

En 41 de las 52 circunscripciones, el voto de Vox no se traducirá en escaños, y si no se une al voto del PP, favorecerá que al menos en 7 circunscripciones el soberanismo pueda conseguir mayor representación, así como que en otras 32 circunscripciones, PSOE o Podemos, cuenten con la posibilidad de incrementar sus escaños. Y es que, las opciones políticas que se presentan con fragmentación del voto reducen sus posibilidades de obtener representación en las provincias que reparten menos escaños.

¿Que pasaría en el Congreso?

Vox obtiene representación en 11 de las 52 circunscripciones provinciales: en 41 obtiene votos que no se traducen en escaños.

La formación de Santiago Abascal se encuentra en el entorno del 10% del voto nacional, pero su tendencia ya es de contención tras un periodo inicial de escalada.

Sólo el 47,3 por ciento del voto de Vox (1.131.000 sufragios) se convertirá en escaños en el Congreso de los Diputados. El restante 52,7 por ciento (1.260.000 votos) no tendrán aprovechamiento y favorecerá al PSOE.

En la inmensa mayoría de circunscripciones provinciales no tiene posibilidades de alcanzar un escaño.

En las circunscripciones de Soria, Huesca, Teruel, Cuenca, Guadalajara, Ávila, Palencia, Segovia, Zamora, Ceuta y Melilla, para conseguir un diputado necesitaría más del 30 por ciento del voto emitido.

Debería superar el 25 por ciento del voto en las provincias de Albacete, Burgos, León, Salamanca, Lérida, Cáceres, Lugo, Orense, Álava y La Rioja.

Tendría que llegar al 20 por ciento en las circunscripciones de Huelva, Jaén, Cantabria, Ciudad Real, Valladolid, Navarra y Castellón.

Requiere de un mínimo del 17% en las de Almería, Córdoba, Toledo, Gerona, Tarragona, Badajoz y Guipúzcoa.

Y debería contar entre el 13 por ciento y 14% en las provincias de Granada, Zaragoza, Santa Cruz de Tenerife, Pontevedra, La Coruña y Vizcaya.

¿Que pasaría en el senado?

El cien por cien del voto de Vox (2.391.000 votos) a la Cámara Alta se desperdiciará, permitiendo al PSOE tener la posibilidad de obtener la mayoría absoluta en el Senado, debido a que la fragmentación del voto de las derechas erigen al PSOE como el primer partido en voto y en la mayoría de las provincias, por lo que se adjudicaría 3 de cada 4 senadores, dejando al PP con solo 1 de cada 4. Si los de Santiago Abascal, como han anunciado, persisten en presentar candidaturas al Senado en toda España, estarán entregando esta Cámara a los socialistas y por lo tanto se imposibilitaría la aplicación del artículo 155.