Los números que hacen imprescindible a Valverde en el Real Madrid

Es la gran aparición del equipo blanco en lo que va de temporada. Indiscutible para Zidane, el equipo no ha perdido con él en el once titular

Pocos futbolistas han causado tanto impacto esta temporada como Fede Valverde. Es indiscutiblemente una de las apariciones de la temporada y su llegada parece que es para quedarse. El uruguayo ha pasado en unos pocos meses de complemento a imprescindible en el centro del campo del Real Madrid. Empezó en el banquillo o fuera de las convocatorias, pero el primer día que Zidane dio vuelo a su segunda unidad, en el Bernabéu ante Osasuna, le bastó al centrocampista para cambiar su situación. Desde entonces sus minutos se han disparado y la confirmación de que era importante fue su titularidad en Turquía en un día en el que sólo valía la victoria y los blancos se jugaban mucho.

Desde Estambul, siempre que ha jugado ha sido como titular hasta que entró en el segundo tiempo en Mendizorroza para asegurar el 1-2. Zidane quería a Pogba y ha encontrado en Valverde muchas de las virtudes que le gustaban del jugador francés. El técnico ha destacado el despliegue físico del internacional charrúa, su capacidad para ir de área a área y le ha catalogado como un futbolista moderno. Que aporta energía a la sala de máquinas del Madrid es algo evidente. Hace que los centrocampistas que tiene al lado jueguen mejor y contribuye al equilibrio que tantas veces le ha faltado al equipo. Echa una mano a Casemiro en la destrucción y después se asocia con Modric o Kroos para dar salida al juego y llegar al área contraria.

Desde pequeño, los entrenadores que tuvo decían que era un niño de lo más tímido, una característica que mantiene fuera del campo. Sobre el césped cada vez se está soltando más, algo que confirman los dos goles que ya suma esta temporada. Los dos muy parecidos, llegando desde atrás y chutando desde la frontal del área. Su despegue es una alegría para el club, porque él es parte de esa política de captar talento joven antes de que se dispare su precio y después ir dejando que los chicos maduren. Valverde es el paradigma de esta estrategia y a los 21 años es indiscutible en el primer equipo.

Zidane se empeñó en apostar por él y siempre lo ha querido a su lado mientras permitía que Llorente o Ceballos se buscaran la vida fuera del Bernabéu. Los números le dan la razón al técnico, porque con Valverde en el campo aumentan los goles a favor y se reducen los recibidos. El Real Madrid no ha perdido en los nueve partidos que el uruguayo ha disputado como titular. Son siete victorias y dos empates con él en el once inicial y la última vez, en el 2-2 contra el PSG, los tantos de los franceses llegaron justo cuando Fede se marchó del terreno de juego.

El «Pajarito», como se le conoce desde su infancia en Montevideo, le ha quitado el cartel de titular indiscutible a Modric y ahora se alterna con el croata y Kroos para acompañar a Casemiro. Una opción es que jueguen los cuatro juntos en partidos especialmente complicados fuera de casa, como el que los blancos tienen el próximo día 18 en el clásico del Camp Nou.

Su irrupción ha coincidido con la mejoría de todo el grupo y ha ayudado a que los blancos estén en el momento más dulce del curso. El Real Madrid compró a Valverde a Peñarol por cinco millones de euros y tras pasar por el Castilla y el Deportivo de La Coruña, tres años y medio después, su valor de mercado ronda los veinte millones. Una cifra que se va a multiplicar en los próximos meses si sigue con esta proyección. Sólo tiene 21 años, aunque juegue como un auténtico veterano.