Salud

Estos son los pescados más susceptibles de contener anisakis

Si queremos asegurarnos de que el pescado que consumimos no tiene ningún parásito, la mejor opción es congelarlo durante al menos 5 días por debajo de los 20ºC bajo cero

Una de las mayores ventajas de vivir en el siglo XXI es tener la posibilidad de congelar y descongelar alimentos para consumirlos cuando buenamente queramos. Estos productos no solamente seguirán conteniendo los mismos nutrientes después de congelarlos. Sino que -además- podemos eliminar algunos de los riesgos que los acompañan. Ese es el caso de los famosos anisakis, que es un parásito que se aloja en el interior de algunos pescados y que pueden ser tremendamente perjudiciales para el organismo. Sobre todo para las personas alérgicas.

¿Cómo eliminar los anisakis?

El secreto para eliminar cualquier rastro de anisakis en los pescados es llevar las piezas a 20ºC bajo cero durante -al menos- cinco días. O freírlos u hornearlos por encima de los 70ºC. En su defecto, también hay otro proceso que ha probado su eficacia: salar el pescado. Si una pieza de pescado, como el bacalao o la anchoa, se mantiene en salazón durante -al menos- dos semanas… se eliminará seguro cualquier parásito.

Otros métodos de preparación del alimento, como el marinado o el ahumado, no terminan de matar a los parásitos. Por ese motivo, es necesario congelarlos previamente y con la suficiente antelación. Y ojo, que este no es un problema baladí. En nuestro país, por ejemplo, la principal causa de infección por anisakis son los boquerones en vinagre.

Es necesario congelar el pescado durante -al menos- cinco días, para preparar los boquerones en vinagre | Fuente: Dreamstime
Es necesario congelar el pescado durante -al menos- cinco días, para preparar los boquerones en vinagre | Fuente: Dreamstime FOTO: Dreamstime (nombre del dueño) Dreamstime

Incidencia en España

Sólo en España se producen más de 8.000 infecciones por anisakis cada año, según el Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo. Y es normal, porque hasta un 36% del pescado que consumimos en nuestro país tiene estos parásitos en su interior, según un estudio elaborado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Y las cifras son especialmente grandes con los pescados que proceden del Cantábrico, que son más o menos la mitad.

Hace unos años esto no era así. De hecho, una parte importante de la población ni siquiera era consciente de que existía un bicho llamado anisakis. Era común -sobre todo- en Japón, pero en nuestras latitudes ni siquiera se le esperaba. Sin embargo, ahora se ha extendido una práctica poco recomendable en los pesqueros; que es la destripar a los peces en alta mar y arrojar sus vísceras al agua. Vísceras que luego se comen otros peces… haciendo que la infección se extienda. Otro factor que también es digno de ser tenido en cuenta es el de la moda del sushi, que en los últimos años ha tenido mucho tirón en nuestro país y que puede ser muy peligroso si no se toman las medidas necesarias.

En los últimos años se ha extendido una práctica poco recomendable, que es la destripar a los peces en alta mar y arrojar sus vísceras al agua | Fotografía de archivo
En los últimos años se ha extendido una práctica poco recomendable, que es la destripar a los peces en alta mar y arrojar sus vísceras al agua | Fotografía de archivo

¿Qué pescados son más susceptibles de contener anisakis?

Los pescados de agua dulce, como las truchas, las percas o las carpas son los únicos que se libran realmente de contener anisakis. Por otra parte, el riesgo es mínimo en algunas criaturas marinas como las ostras, los berberechos, las almejas, los mejillones y los mariscos en general. Aunque estos se ingieran crudos, el peligro es pequeño.

En el otro extremo del ranking están las merluzas, que según la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria están infectadas hasta un 96% de ellas. Le siguen la caballa (87%), el Jurel (67%) y la Bacaladilla (62%). Aunque también son muy susceptibles los besugos, la gallineta, los boquerones, la pijota, la pescadilla, el abadejo, etc.