Plácido Domingo y su mujer viven en pisos separados desde hace años

Así es Marta Ornelas, conocida en el mundo de la lírica como “Marta, Cariño”, la mujer detrás del divo que se refugia en Acapulco “en estado de shock” tras autoinculparse de acoso sexual

El tenor español Plácido Domingo y su mujer, Marta Ornelas.
El tenor español Plácido Domingo y su mujer, Marta Ornelas.Szilard KoszticsakEFE

“Yo estaba entre cajas en el escenario y ella junto a una amiga mirando como cantaba otro compañero. A mí me gustaba pero no sé si yo a ella. Me acerqué a las dos y les rodeé con los brazos. Marta me miró pensando ‘¡Éste, qué se cree!’, pero pienso que esa osadía mía le gustó”. Así relataba en 1988 Plácido Domingo (Madrid, 1941) el inicio de su relación con la mexicana Marta Ornelas (Veracruz, 1936), su esposa desde hace 58 años. Hoy, mientras los teatros patrios cancelan sus actuaciones a ritmo de coronavirus, lenta pero implacablemente, todas las miradas se dirigen a ella, su compañera fiel incluso cuando el pasado agosto la agencia Asocciated Press destapó las primeras denuncias por acoso sexual, reconocidas y matizadas por el tenor en menos de 48 horas esta misma semana. “La decisión de Marta ahora es una incógnita. Para ella la dimensión pública de estas deslealtades cambia su papel. Ella siempre ha ponderado la custodia del clan por encima de las supuestas aventuras”, relatan a LA RAZÓN fuentes del entorno de la pareja. Tras su autoinculpación en las acusaciones de abuso de 27 mujeres mientras dirigía la Ópera Nacional de los Ángeles y Washington, Domingo permanece “abatido y en shock” en su casa de verano de Acapulco (México), desde donde el jueves puntualizaba que “sé lo que no he hecho y lo negaré nuevamente”, al tiempo que revocaba su presencia en el madrileño Teatro Real tras el portazo de La Zarzuela. “La anulación de sus actuaciones en Madrid es dolorosa para Plácido. Es su ciudad y el lugar donde debutó hace 50 años con la obra ‘La Gioconda’ de Amilcare Ponchielli”, nos cuentan. Fue gracias a sus padres, artistas líricos, por los que su destino y el de “Marta, cariño”, apelativo por el que los medios la conocen por ser así como él se dirige a ella, se cruzaron. El zaragozano Plácido Domingo y la guipuzcoana Pepita Embil emigraron a Ciudad de México en 1949. Plácido y Marta se conocieron en los pasillos del Conservatorio Nacional de Música a principios de los 60. Ella, cinco años mayor, era una soprano de futuro prometedor y él un nobel cantante de zarzuelas. “Llegaba conduciendo un automóvil Mercury y era la niña bonita –recordaría Domingo años después– triunfó antes que yo pero dejó su carrera cuando se quedó embarazada de Plácido. Tenía unas cualidades extraordinarias, fue un tremendo sacrificio el suyo”.

El pasado día 15, Plácido Domingo y su esposa Marta Ornelas llegaban a Moscú, donde el cantante ofreció junto a su hijo Plácido jr., un recital en el que  fue recibido y despedido con ovaciones. Foto: Efe
El pasado día 15, Plácido Domingo y su esposa Marta Ornelas llegaban a Moscú, donde el cantante ofreció junto a su hijo Plácido jr., un recital en el que fue recibido y despedido con ovaciones. Foto: Efe

Se casaron en 1962. Él tenía 21 y ya era padre de un niño de 4 años, José Plácido Domingo Guerra (62), fruto de un fugaz matrimonio con Ana María Cue, una pianista a la que desposó con 16. Tras Plácido (55) llegaría otro varón, Álvaro (52), y con él, el destierro profesional de Ornelas, que se trasmutó en mentora de Domingo. “Ella ha ido a casi todos los sitios con él. Son una empresa sobre la que ella influye en todo, en el repertorio de sus actuaciones, en su colocación en el escenario... Marta tiene mucha personalidad. Es todo menos un jarrón chino. Ella es la que da estabilidad familiar y profesional”, nos revelan. Gracias a Ornelas, el Dios español de la lírica, el tenor de los récords –con 150 papeles interpretados, la ovación más larga de la historia, de 80 minutos, y ‘sold out’ cada vez que cuelga un cartel– ha amasado una inmensa fortuna, cuantificada por lo bajo en más de 200 millones de euros, con la que ahora podrá aguantar el chorreo de anulaciones. “Hay que recordar que, durante la gira de los tres tenores, con Luciano Pavarotti y Josep Carreras, llegó a cobrar un millón de euros por gala. Además de los pisos de Nueva York y la casa de Acapulco, en 2010 se compraron otro de 250 metros cuadrados en la madrileña calle Serrano. También es cierto que la familia vive bajo el paraguas del tenor. Su hijo Álvaro trabaja con su padre. Es su secretario, su asesor, le lleva las redes sociales. Pese a lo que la gente piensa, en esta familia todo es muy amateur". Quizá eso justifique que el mayor talento lírico nacional de todos los tiempos solo tenga 80.000 seguidores en la redes, donde su vástago se apresuró en retuitear estos días a una fan indignada: “Qué vergüenza que los españoles mantengamos instituciones con semejantes comunicados sobre quién ha llevado y llevará a España al más alto nivel. Gracias Maestro”. Otro conocedor de la carrera de Plácido avala la ausencia de infraestructura: “Domingo no tiene jefe de prensa. Sus intereses los defienden un representante en Viena y un agente en Nueva York. Los comunicados de estos días son una muestra de improvisación”.

Davinia Rodriguez, Placido Domingo y Marta Ornelas celebran el éxito del estreno
Davinia Rodriguez, Placido Domingo y Marta Ornelas celebran el éxito del estreno

¿Y cuál ha sido el papel de Marta desde que se destapó el escándalo? ¿Cómo ha encajado que su marido haya reconocido y pedido perdón de “intentos de besos, tocamientos o llamadas nocturnas” desde los años 80, como asegura la investigación del sindicato de la Ópera de Estados Unidos? “Son un clan y un matriarcado. Ella está al tanto de algunas historias, pero ha prevalecido la unión familiar y el grupo profesional. De hecho, ellos residen en Nueva York pero viven en pisos separados desde hace años y cuando él viene a cantar a Madrid, se queda a dormir en un hotel. Yo pienso que morirán juntos. Ella es su centro de gravedad”, nos confiesa otra fuente próxima.

Cuando en 2010 a Domingo, entonces director de la ópera de Los Ángeles y Washington, le diagnosticaron cáncer de colon, fue Marta –que desde 1991 ha ejercido como directora de escena en algunas de las actuaciones del Divo–, la que permaneció tatuada al pie de su lecho. Aseguran que fue ella también la que evitó que Plácido fuera captado por la iglesia de la Cienciología, que mantiene entre sus adeptos al primogénito del tenor, Pepe, dueño de un restaurante mexicano en Nueva York.

MD54 MADRID 21/01/2011.- El tenor Plácido Domingo y su esposa, Marta Ornelas, a su llegada esta noche al Teatro Real, en Madrid, donde el tenor español recibe un homenaje por su 70 cumpleaños. EFE/ J.J. Guillén
MD54 MADRID 21/01/2011.- El tenor Plácido Domingo y su esposa, Marta Ornelas, a su llegada esta noche al Teatro Real, en Madrid, donde el tenor español recibe un homenaje por su 70 cumpleaños. EFE/ J.J. GuillénJ.J. GuillénEFE

Los tentáculos de Marta son infinitos. “Domingo siempre está trabajando. Tenga que cantar o no, está permanentemente viajando, desde Rusia a China. También estudia música o aprende sus partituras. Es hiperactivo. Capaz de dormir de pie. De ahí su lema vital: ‘Si descanso, me oxido’”. Al cierre de esta edición, el artista mantiene 23 de sus actuaciones, que van desde la más inminente en el Ópera Estatal de Hamburgo, a finales de marzo, pasando por la Royal Ópera House de Londres, a mediados de julio, para concluir en el Teatro La Scala de Milán, donde aún le esperan en noviembre con ‘La traviata’.

A la lealtad de estos coliseos se ha unido estos días la de Montserrat Martí, hija de La Caballé, que ha salido al paso con un “siempre ha sido un caballero con nosotros”. Marta, su incondicional, permanece en silencio, como ha hecho durante medio siglo mientras oteaba “su obra” desde la platea. “Marta ha sido definitiva. Ella ha tenido el gusto y la preparación para moldear mi carrera. He tenido a mi lado la mejor y la peor crítica –aseguraba Domingo en la época de las primeras denuncias–. Ha sido la más exigente y, frente a otras que se quedan en el escenario, ella siempre ha estado entre el público, que es donde se valora una actuación. Es la madre de mis dos hijos y tiene mi cariño y mi amor. Una mujer extraordinaria”.

GRA370. ALCALA DE HENARES (MADRID), 18/07/2013.- El tenor Plácido Domingo (c) junto a su esposa Marta Ornelas, y el presidente del Consejo Asesor del Instituto Franklin y de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri (d), a su llegada al acto de entrega del segundo premio "Camino Real" que ha recibido el cardiólogo Valentín Fuster, hoy en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares. El tenor fue galardonado el pasado año con el primer premio Camino Real. EFE/Ballesteros
GRA370. ALCALA DE HENARES (MADRID), 18/07/2013.- El tenor Plácido Domingo (c) junto a su esposa Marta Ornelas, y el presidente del Consejo Asesor del Instituto Franklin y de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri (d), a su llegada al acto de entrega del segundo premio "Camino Real" que ha recibido el cardiólogo Valentín Fuster, hoy en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares. El tenor fue galardonado el pasado año con el primer premio Camino Real. EFE/BallesterosBallesterosEFE

¿Pago por el silencio?

Antes de que se destapara el escándalo del acoso sexual y abuso de poder de Plácido Domingo, el sindicato de la Ópera de Estados Unidos estaba negociando un acuerdo con el tenor de 500.000 dólares para que no se difundiesen detalles truculentos de las investigaciones, según ha publicado ‘The New York Times’. Al parecer, este pacto se truncó después de que la agencia americana Associated Press difundiera la trama. El sindicato niega que esta cantidad fuera un pago por el silencio sino una multa con la que sufragar los gastos que les ha supuesto llevar a cabo estas indagaciones sobre el divo.