Iker Casillas celebra un año de su nueva vida

Se cumple un año de su infarto al corazón

Iker Casillas y su mujer Sara Carbonero a la salida del hospital de Oporto tras ser dado de alta/Foto: Efe
Iker Casillas y su mujer Sara Carbonero a la salida del hospital de Oporto tras ser dado de alta/Foto: Efe

Se cumple un año de aquel infarto agudo de miocardio que llevó a Iker Casillas a ser ingresado de urgencia en un hospital de Oporto el 1 de mayo del 2019. El futbolista reconoce ahora que pasó “mucho miedo”, aunque los médicos pudieron atajar con éxito el grave problema coronario.

Nuestro periódico publicó en exclusiva que buena parte de culpa de aquel infarto la tuvo el gran disgusto que se llevó al saber que a su esposa, Sara Carbonero, le acababan de descubrir un cáncer de ovarios. El mundo se le vino encima, tal es el amor que siente por la popular periodista.

Como recordarán nuestros lectores, el portero del Oporto, club con el que tiene contrato hasta el 30 de junio del 2021, sufrió el citado percance mientras entrenaba con su equipo, y, desde aquel fatídico primero de mayo, no ha vuelto a saltar a un campo de fútbol.

Hoy prioriza la salud por encima del deporte, y hace unos días reflexionaba sobre el tema en los medios oficiales de su club: “algunas cosas han cambiado desde entonces, principalmente en mi cabeza. Empecé a valorar más los momentos. A veces, los jugadores no valoramos lo que tenemos y no creemos que podamos hacer felices a mucha gente, y eso ha cambiado un poco". No quiere riesgos, tiene clarísimo que “hay que ser realista, lo más importante es la salud. Tengo que confesar que el primer mes post infarto fue el peor.Después del ataque al corazón, aquel primer mes estuve muy triste, tenía miedo de caminar, de dormir, de hacer cualquier esfuerzo físico. Era imposible…”

Afortunadamente, los miedos quedaron atrás y asegura que “ahora me encuentro bien, la medicación me hace sentir bien. Son los médicos los únicos que pueden decir lo que debo o no hacer”.

Su sueño es presentarse a las próximas elecciones a la presidencia de la Federación Española de Futbol seguir ligado a un mundo que le ha dado tanto aunque sea desde los despachos. Con ello, y si las gana, se producirá su regreso a Madrid, tras cinco años residiendo y jugando en Oporto. A punto de cumplir 39 años, nació el 20 de mayo de 1981, echa mucho de menos España, y, sobre todo, tal y como demuestra al colgar fotografías en las redes sociales, los lugares que más le han marcado a lo largo de su vida: Móstoles, donde vino al mundo, su pueblo familiar, Navalacruz, el de Sara, Corral de Almaguer, las visitas a La Alberca salmantina…

El 21 de mayo se cumplirá también un año desde que su esposa fue operada del cáncer de ovarios en la clínica madrileña Ruber Internacional, donde ha seguido el tratamiento de quimio desde entonces. No extraña que Sara diga que “todavía me cuesta escribir esa terrible palabra de seis letras”, evidentemente la palabra es cáncer. Pero también es consciente de que “el camino es duro, y estoy convencida de que tendrá un final feliz”.

A finales de marzo, Iker publicaba en su Instagran una foto muy curiosa, y sorpresiva, con el pelo rapado al cero, y la frase “vendrán noticias positivas. Juntos”. Y el hastag “felizfindesemanapeseatodo”, que fue visitado por casi diecisiete millones de seguidores.

Muy concienciado con la lucha contra el coronavirus, Casillas se ha unido a la iniciativa de sus amigos Pau Gasol y Rafa Nadal, quienes, junto con la Cruz Roja, se marcan el objetivo de conseguir más de once millones de euros paraayudar a un millón trescientas cincuenta mil personas afectadas de una u otra forma por esta pandemia.

Muy activo en Internet, el ex cancerbero, que anunció su retirada definitiva del fútbol activo el pasado mes de febrero, lanza un mensaje de esperanza a todos sus seguidores, utilizando frases del escritor japonés Haruki Murakami: “Y una vez que la tormenta termine, no recordaremos cómo lo logramos. Ni tan siquiera estaremos seguros de que esa tormenta ha terminado. Pero una cosa sí es segura, cuando salgamos de esta tormenta, no seremos las mismas personas que entramos en ella. De eso se trata esta tormenta”.

Con ellas buscaba disminuir el nerviosismo, reflexionar sobre lo que estamos pasando y descubrir lo que se puede aprender de ello y hacia dónde nos lleva.

Por su lado, Sara elegía otras frases del también escritor Carlos Gómez B., “cuando termine todo esto, porque terminará, quiero que el mundo se llene de primeras veces. Otra vez”.

Y siguiendo con los aniversarios, recordar que el 20 de marzo, Iker y Sara, celebraron confinados con sus dos hijos en su casa de Oporto, su cuarto aniversario de boda. Hoy, su amor y su unión, son más fuertes que nunca. Solamente cabe acordarse del mensaje que la periodista envió recientemente a su esposo, cargado de cariño y potentes sentimientos: “si yo te he visto detener pocalipsis, , si yo te he visto domar a monstruos gigantescos hasta convertirlos en cachorros, si te he visto susurrarle a mis demonios y enamorarme de ti… ¿Cómo no vas a poder?”.

Mayo, para los dos, será el primer aniversario de su nueva vida.