David Hatchwell, la fortuna de origen israelí detrás del nuevo musical de Nacho Cano

Con él fue a ver al Papa y ahora es el socio capitalista para un proyecto tan ambicioso como es el musical «La Malinche». Revelamos la sólida relación de amistad del ex mecano con el empresario

Nacho Cano
Nacho Cano

Después de años en la sombra, Nacho Cano ha arrancado el 2021 con mucha presencia en la ciudad que le vio nacer, Madrid. Ahora ha anunciado que estrenará en la capital un nuevo musical sobre la figura de La Malinche, un personaje histórico muy polémico. Esta mujer fue una de las veinte esclavas dadas en 1519 como tributo a los españoles por los indígenas de Tabasco, tras la batalla de Centla. Jugó un papel importante en la conquista de México Tenochtitlan. Su nombre indígena era Malintzin, que los españoles transformaron en Malinche; al ser bautizada se le impuso el de Marina. Parte del pueblo mexicano ve a estar mujer como una traidora, porque hizo de intérprete a Hernán Cortés.

Para realizar un musical sobre este apasionante personaje histórico, Cano ha creado una nueva sociedad en España. Se trata de Malinche The Musical Spain S.L, que, aunque tiene su sede en el barrio de Chamberí, la matriz accionarial es estadounidense: Malinche Productions LLC. En esta nueva aventura musical, Cano ha buscado un socio que también es amigo. Se trata de David Hatchwell, el empresario español de origen israelí que lidera Excem Group, un gigante empresarial que a través de su socimi lidera el mercado de los «hostels» para estudiantes en España. Hatchwell no es un desconocido para la opinión pública. Fue él quien trajo a Adelson para abrir Eurovegas, un fallido proyecto que no ha mermado su apetito por el negocio inmobiliario. Es el presidente del poderoso Excem Real Estate. Hijo de Mauricio Hatchwell Toledano, fundador del grupo, el ejecutivo dirigió entre 1992 y 2000 las operaciones de la compañía en China en los sectores del cemento y las telecomunicaciones. Anteriormente, el directivo trabajó en el departamento de finanzas corporativas de Goldman Sachs y en el departamento del Tesoro del Republic National Bank of New York, conocido ahora como HSBC. Graduado en la Escuela de Servicio Exterior de la Universidad de Georgetown, Hatchwell es MBA en Negocios y Finanzas Internacionales por la Stern Business School de la Universidad de Nueva York. Hatchwell también está detrás del sueño de abrir un Museo Judío en Madrid.

Ignacio González, ayer en la Asamblea, junto al presidente de la comunidad judía en Madrid, David Hatchwell, en el acto en recuerdo del Holocausto

David Hatchwell y Nacho Cano mantienen una sólida relación. Ambos acudieron juntos en agosto a la audiencia del Papa Francisco con la Fundación Hispanojudía que preside el empresario, de origen sefardita.

Cano está de enhorabuena con esta «join venture» que espera que no acabe con un regusto amargo como la anterior. El musical «Hoy No Me Puedo Levantar», para el que concedió la licencia para varias canciones (y en el que participaba a través de su empresa Yogui Sons S.L.), acabó en concurso de acreedores con una deuda de 5 millones de euros en 2010. Cano declaró públicamente entonces que se vulneraban, con las modificaciones efectuadas para el musical, los derechos del artista y el estreno estuvo cargado de polémica. Algo que ahora quiere evitar a toda costa. Recordar aquí que Nacho Cano, de 57 años, era el tercer miembro de Mecano junto a su hermano José María (61) y la vocalista Ana Torroja (61). El artista casi desapareció de la vida pública aquel 29 de septiembre de 1992, día en el que cerraban el tour mundial Aidalai en la plaza de toros de Valladolid. En ese momento, el grupo dijo querer tomarse un descanso después de una gira de más de un año por dos continentes. Tras la ruptura de Mecano, el hombre que siempre sudaba a los mandos de un teclado siguió algunos años en el mundo de la música. Primero lanzó «Un mundo separado por el mismo Dios» en 1994, un álbum instrumental de lo más sofisticado, y luego grabó tres discos más, «El lado femenino» (1996), «Amor Humor» (1999) y «No controles» (2001). Siempre ha tenido muy buena relación con los gobiernos madrileños. Dos hechos, lo ejemplifican a la perfección: fue el encargado de componer la música instrumental que representaría a la candidatura Olímpica de Madrid 2012 y dos años después estrenó una partitura encargada por el Ayuntamiento de Madrid para conmemorar la boda entre el entonces príncipe de Asturias y Letizia Ortiz.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, hace entrega de la Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo al músico Nacho Cano FOTO: Ballesteros EFE

Fue en 2008 cuando presentó «A», otro musical que no tuvo tanto recorrido como el primero pero estuvo año y medio en cartel en Madrid y Barcelona. En 2019, Nacho apareció en el Festival Sonorama Ribera de Aranda de Duero (Burgos) como estrella principal del cartel, donde ofreció un concierto de pop-rock junto a artistas de la escena «indie» actual y una selección de canciones de Mecano. Su actuación esta Nochevieja en la Puerta del Sol fue su regreso a la escena musical. Con La Maliche, Nacho Cano está dispuesto a volver a colarse en nuestras vidas con sus potentes melodías.