Escándalo en palacio

Federico de Dinamarca y las incógnitas por las que tirita la corona danesa

Las fotografías del príncipe heredero Federico de Dinamarca con Genoveva Casanova provocan un terremoto en Copenhague

El príncipe Federico de Dinamarca y la princesa Mary
El príncipe Federico de Dinamarca y la princesa MaryGtres

Genoveva Casanova ha puesto tierra de por medio tras el tsunami informativo que ha supuesto el reportaje en el que aparece junto al príncipe Federico de Dinamarca. Mientras los Reyes Felipe y Letizia se encontraban de viaje oficial por el país, en España se gestaba el bombazo informativo. La revista 'Lecturas' ya tenía preparada desde días atrás de la vista institucional el reportaje fotográfico que está haciendo tambalear a la corona danesa. El martes, el director de la publicación, Luis Pliego, daba datos en el programa 'TardeAR' que aún resultaban más sorprendentes. El primogénito de la reina Margarita había pasado la noche en el domicilio madrileño de la mexicana para salir a las ocho de la mañana del mismo lugar. En la puerta le esperaba un coche de la embajada que le trasladaría al aeropuerto Adolfo Suárez. Desde allí en avión privado de nuevo a Copenhague. Esa era la historia tal cual. Sin aderezos ni adornos.

Más que un rumor

Una vez que el rumor se convirtió en realidad, la protagonista se puso en contacto conmigo. Negó que tuviera ninguna relación más allá de una amistad con el heredero. Sus palabras fueron muy claras. «Niego rotundamente. Es una relación que nada tiene que ver con lo que se está sugiriendo. Es una interpretación muy errónea de los hechos. No hay relación de tipo amoroso. Cualquier persona que sugiera o firme algo así lo va a tener que responder ante la ley. Esto hace mucho daño. Tenemos muchos amigos comunes y uno de ellos, con el que había planeado la visita turística, enfermó. Me pidió que si podía acompañarlo para la agenda que tenían prevista. Eso es todo». Y así lo hicieron. Visitaron la exposición Picasso en el Thyssen, pasearon por El Retiro y, por la noche, acudieron al Corral de la Morería de la bailaora Blanca del Rey.

En ningún momento ella buscó intimidad ni se escondió. Por lo que habría que dar por buena su versión. Más sorprendente es la actuación del príncipe. ¿Por qué no durmió en su embajada o en un hotel? ¿El amigo con covid había preparado la visita lúdica solos o en compañía de más gente? ¿Son habituales estas visitas a España? ¿Pidió el heredero esa intimidad al margen de la seguridad del Estado español en este desplazamiento a Madrid? Muchas preguntas a las que la corona danesa tampoco da respuesta por ser un asunto privado.