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Valeria Mazza y Nicole Kimpel caen rendidas al talento de Ara Malikian

El artista envuelve al público de Starlite Catalana Occidente con su virtuoso recital

Nasrin con Ara Malikian, Sandra García San-Juán y Nicole Kimpel
Nasrin con Ara Malikian, Sandra García San-Juán y Nicole KimpelStarlite Catalana OccidenteLa Razón

“Da igual en el momento en que estés, guerra, muerte, dolor, tristeza, enfermedad, soledad… da igual. La vida puede ser transformada con tu pasión, con tu fe, con tu amor, con tu confianza y con tu dignidad. Todas las historias del mundo deberían ser contadas para poder escucharnos con el corazón abierto, los unos las historias de los otros, y así ayudarnos a vivir. Cada historia es una partitura única e importante. Sean cuales sean tus sueños, cree en ti. Defiende la mejor versión de ti mismo con toda tu voluntad para conseguirlo. Porque tu ejemplo, iluminará a tu gente, iluminará a tu vida, a ti y hará que las cosas cambien. De las peores circunstancias se puede sacar oro. Si tú quieres, puedes”, cuenta Ara mientras toca el Aria de Bach en “Ara Malikian, una vida entre las cuerdas”.

Ara toca el violín con todo su ser, con el cuerpo que no para quieto y con el alma, que traspasa las cuerdas del instrumento hasta tocar el corazón de los espectadores. Desde la primera nota su música nos captura y nos eleva a una energía desbordante que deslumbra mientras la electricidad palpita a través de cada vena de su cuerpo, transmitida maravillosamente a través de su violín y exponencialmente a las audiencias entusiastas de todo el mundo.

Ara Malikian es un virtuoso cuyo inmenso talento fue descubierto desde su infancia, con una carrera atípica que lo ha marcado como un músico y compositor único. Es un artista comprometido con las causas sociales, que crea la música de la felicidad y la esperanza, para que los hombres se unan bajo una identidad común, encontrando en el arte y la cultura la alegría de vivir juntos en paz.

Ara Malikian FOTO: Starlite Catalana Occidente La Razón

El 29 de agosto nos volvió a emocionar en el Auditorio de Starlite Catalana Occidente, en su segunda actuación en el festival boutique más importante de Europa.

Después de tres piezas introductorias, Ara expresó su agradecimiento a todos los asistentes con simpatía, inteligencia, humor y compasión: “Muchísimas gracias por estar aquí. Estamos muy emocionados, felices y contentos de volver a estas tierras, a este festival maravilloso, que es Starlite. Dada la situación que estamos viviendo, estamos más emocionados de estar con vosotros porque somos conscientes de que uno se lo piensa dos veces antes de ir a un concierto. Justamente por eso queremos decir que desde la organización se están tomando todas las medidas necesarias para volver a casa sin estar infectados de ninguna porquería. La única infección que queremos que haya es que nos infectemos de música, arte y cultura”. Malikian continuó diciendo que tocarían “cosas que sabemos, que no sabemos, que quepan, que no, todo. Justamente el siguiente tema no tiene título, a priori lo había compuesto para mis abuelos, que toda su vida fueron inmigrantes, como mis padres y como yo. Como no tiene título, vamos a llamarlo ‘Sonata Starlitino y Marbellino’. Para vosotros”.

Ara es un maravilloso narrador de historias con un violín y la forma en que las cuenta con su violín es inseparable de su identidad y de su pasado de refugiado, y de alguna manera, abraza diferentes tradiciones musicales de la misma manera que los viajeros abrazan el mundo. Ara nos hechizo con su música y sus numerosas anécdotas biográficas a partes iguales.

La música del genio del violín es poderosa, conmovedora y profunda. De riguroso negro, su largo cabello rizado y unos bíceps muy tonificados y tatuados hacen que la actuación no se parezca en nada a lo que se espera de un músico clásico. Se agacha, se arrodilla, salta y baila violín al hombro. Resulta increíble que se pueda tocar de manera tan impecable con tanto movimiento y en posturas tan imposibles. ¡Es increíble cómo domina la escena y se come el escenario! ¡Es un seductor! ¿Dónde ha quedado ese tímido refugiado adolescente?

En el repertorio se encontraron temas muy diversos como ‘Taline Nanig’, ‘Ay Tikar Tikar’ o ‘Calamar Robótico’, entrelazados con piezas de Chopin y Dvorak, que hicieron del concierto una delicia de recital que el público recibió como un auténtico regalo en forma de música. ‘Life on Mars’ de David Bowie y ‘Alien’s Office’ fueron los últimos temas que el artista interpretó antes de bajar y pasear por la Platea, portando una mascarilla negra para dar cierre a una noche inolvidable para todos los espectadores.

Entre los asistentes se encontraba la pareja de Antonio Banderas, Nicole Kimpel, el humorista y actor Raúl Sénder, la empresaria Massumeh, Valeria Mazza, Alejandro Gravier, Ramon Davila, Jaqueline Campos y la productora cinematográfica Monika Bacardi.

Su público le admira, por su compromiso con la paz mundial, la vida, la libertad y por contarnos su experiencia vital, a través de su música.

Esta es solo una pequeña muestra de todo lo que le quieren y le admiran algunos de nuestros amigos en común.

Sandra García-Sanjuán, presidenta del Grupo Starlite Catalana Occidente, no duda en añadir: “Ara ha sido la sensación de Starlite Catalana Occidente 2021, nos dejó a todos anonadados, fue fascinante verle pasear por la platea mientras tocaba su violín, con el respeto y silencio absoluto del público, hipnotizado por su duende y extasiado tras sus mascarillas. Uno de los grandes músicos del mundo, nunca pensé que un violín diera tanto de sí. Es un genio”.

La gran soprano Ainhoa Arteta: “Me parece una genialidad de persona porque ha conseguido acercar el clásico al gran público y darle una dimensión diferente.”

Massumeh, la creadora de la marca de cosméticos que lleva su nombre le dedica estas emotivas palabras: “Cuando hace música, habla a través del alma, toca el corazón y nos llena de compasión y gratitud. Compartir la música es ser generoso y compasivo”.

La gran actriz y ganadora de tres Goya, Emma Suárez: “¡Un artista maravilloso! Su vida es un ejemplo de pasión por la música, un ejemplo de superación y confianza en los sueños. Pero los sueños se alcanzan cuando trabajas y Ara no ha cesado de trabajar”.

María Jesús de Frutos, reconocida pintora y mujer del presidente de El Club Atlético de Madrid y los Premios Forqué, Enrique Cerezo: “Me siento feliz escuchando las notas que se desprenden de su violín. Pinto a menudo con su música y mis pinceladas vibran escuchando sus melodías. Y... a veces consigo tocar el cielo”.

Sofía de Borbón y Mateos: “¡Qué puedo decir de Ara Malikian! El violín en sus manos se convierte en magia y es capaz de transportarnos y hacernos volar”.

El mundo entero conoce su historia desde sus impactantes inicios como niño prodigio. gracias al documental “Ara Malikian, una vida entre las cuerdas”, ganador del “Goya al Mejor Documental”, dirigido por su mujer, Natalia Moreno, que narra su vida y al mismo tiempo cuenta una historia de inmigración, injusticia, superación, sacrificios y refugiados. Un documental que ha dado voz a quien no tiene voz. Enhorabuena a los dos. No se si es consciente de todo lo bueno que ha proyectado en los demás.

El violín ha estado en su familia durante generaciones y tiene un significado simbólico. Atesora el violín que le regaló su abuelo. A los 15 años, su abuelo armenio Krikor, se salvó de un genocidio gracias al violín que pusieron en sus manos unos músicos. “Tú di que eres parte de la orquesta y no tendrás problemas”. A su vez, él se lo regalo a su hijo Jirair, el padre de Ara. Ara rescató la pasión de su padre que, enamorado del instrumento, lo colocó en sus manos a los tres años. Fue gracias a él que Ara se convirtió en un gran virtuoso del violín a una edad tan temprana. Se puede decir que este mismo violín ha vuelto a salvar vidas.

Nació en Beirut en 1968 y a los tres años empezó a tocar el violín.

En 1975, estalló una guerra civil en el Líbano, la cual obligó a Ara a estudiar y tocar el violín en refugios antiaéreos. La guerra destrozó el país y durante 15 años los libaneses soportaron una trágica guerra que dividió el país en líneas sectarias. Siempre se ha dicho que lo que impulsa a los grandes artistas se puede encontrar en su infancia.

Su talento fue reconocido muy pronto en su vida y a los 12 años dio su primer concierto. Cuando tenía 14 años, fue descubierto por el director alemán Hans Herbert-Joris. Gracias a Hans obtuvo una beca del gobierno alemán para estudiar en la Hochschule für Musik und Theatre Hannover, una escuela muy prestigiosa en la que fue el alumno más joven en ser admitido. Posteriormente estudió en la Guildhall School of Music & Drama de Londres, donde tuvo el privilegio de aprender de los instructores más reconocidos del planeta como Franco Gulli, Ruggiero Ricci, Ivry Gitlis, Herman Krebbers o miembros del Alban Berg Quartet.

Ara Malikian FOTO: Starlite Catalana Occidente La Razón

Recién llegado a España, dirigió y tocó con la orquesta del Maestro Rostropovich, además tocó el maestro también.

Nunca olvidó sus raíces armenias, lo que le ha llevado a participar en el documental “Armenio” y a recuperar tesoros de un legado musical desconocido. Aunque la presencia armenia en el Líbano se remonta al menos al siglo XVII, su presencia moderna se remonta a 1915, cuando huyeron del genocidio y una muerte casi segura y llegaron a Siria y Líbano como refugiados. El Líbano, debido a su naturaleza montañosa, sirvió históricamente de refugio a las minorías religiosas perseguidas y tiene una de las sociedades más plurales, incluida su minoría armenia que pronto encontraron allí un segundo hogar.

El Excmo Sr. Vladimir Karmirshalyan, Embajador de la República de Armenia en España le quiso dedicar estas palabras de agradecimiento: “Quiero aprovechar la ocasión que me brinda Nasrin Zhiyan para agradecerle a Ara por ser el embajador musical de Armenia en España, algo que nos orgullece a todos los armenios. Agradezco también al pueblo español que le ha acogido tan calurosamente y hoy día Ara es un puente entre las culturas de Armenia y de España, un símbolo de la amistad armenio-española. Ara Malikian pertenece tanto al pueblo armenio, libanés, como al pueblo español. Ara pertenece a todo el mundo como un gran músico, un virtuoso y como una gran personalidad”.

Ha realizado conciertos en apoyo y defensa del pueblo armenio.

En su pagina de Facebook declara: “Es muy importante recordar que el pueblo armenio está vivo, existe, aunque lo querían eliminar, y está presente en todo el mundo. Nosotros logramos mantener nuestro idioma, nuestra fe, nuestra historia y cultura, y todo esto gracias a nuestros abuelos y padres”.

En 2016 dio un concierto benéfico en apoyo de los refugiados en el Líbano para promover los ideales de unidad, tolerancia y paz. Tanto en la vida como en el escenario, se ha convertido en un símbolo de unidad cultural fusionando tradiciones musicales de Europa Central, Argentina, España y de las culturas árabe y judía.

Ha colaborado con la artista libanesa Fairuz, los artistas flamencos Joaquín Cortés y Belén Maya, en Ensamble Nuevo Tango y con el pianista de jazz Horacio Icasto. También ha trabajado con escritores de música de cine, como Alberto Iglesias, grabando la banda sonora de Hable con ella, de Almodóvar o Pascal Gainge en El otro barrio de Salvador García Ruiz.

Nasrin Zhiyan, Monika Bacardi, Sandra García-Sanjuán y Nicole Kimpel FOTO: Starlite Catalana Occidente La Razón

Dirige la Non Profit Music Chamber Orchestra que organiza conciertos solidarios para promover la música contemporánea.

Nicole Kimpel, Monika Bacardi, Sandra García-Sanjuán, Alejandro Gravier, Valeria Mazza y Nasrin Zhiyan FOTO: Nicole Kimpel La Razón

Colabora con La West Eastern Divan Orquestra que dirige Daniel Barenboim, en la que tocan jóvenes músicos de Israel, Palestina y otros países de Oriente Medio. Me fascina la idea de unir a personas que quizás sean adversarios políticos, pero que ahora hacen música juntas y descubren que comparten los mismos sueños, miedos y deseos... Es un ejemplo maravilloso de cómo tiene que ser el mundo.

Nasrin Zhiyan es cofundadora de Massumeh.

Ramón Dávila, Nasrin y Jaqueline Campos FOTO: Nasrin La Razón