Polémica

Nacho Vidal, la bajada a los infiernos del actor fetiche del cine porno

Se enfrenta a penas de cárcel por dos juicios, uno por homicidio imprudente y otro por pertenencia a organización criminal

Nacho Vidal/Miquel González/Shooting
Nacho Vidal/Miquel González/Shootinglarazon

Como en el mito de Orfeo, Nacho Vidalvive estos días su particular bajada a los infiernos. La diferencia es que el icono del porno español no lo hace para salvar a su amada Eurídice. Intenta restañar parte del honor perdido en los últimos años por diversos motivos, que están relacionados con diferentes causas judiciales a las que se enfrenta. Estos días encara la primera de ellas. En concreto, se trata de la apertura del juicio oral de la «Operación Emperador», la primera de las dos causas que tiene pendientes con la Justicia. En ella, el actor de cine porno se sienta en el banquillo de los acusados para responder de tres delitos: organización criminal (en grado de partícipe), como autor de un delito de blanqueo de capitales y otro continuado de falsedad en documento mercantil.

El magistrado José Luis Calama, juez instructor de la Audiencia Nacional, ordenó el pasado martes la apertura de juicio oral contra Vidal y Gao Ping, el empresario chino cerebro de la organización, por su presunta implicación en la trama mafiosa desmantelada por la Policía en octubre de 2012. Ambos se enfrentan a penas de prisión, 74 años en el caso de Ping, y 11 para Vidal, al que además se le reclaman 50 millones de euros por pertenencia a una «compleja macro organización criminal de carácter internacional» dedicada al fraude fiscal y al blanqueo de capitales.

Nacho Vidal
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300 millones blanqueados

Según la investigación, la trama corrupta llegó a blanquear entre 200 y 300 millones al año. Al parecer, Vidal Productions ingresaba dinero en cuentas de bancos chinos o paraísos fiscales a cambio de su importe en metálico en España. El actor, que siempre ha negado los hechos, aseguraba en el programa «Espejo Público» que «ojalá tuviera cuentas bancarias en Andorra o en Suiza. Yo no tenía ni la más cojonuda idea de lo que estaba pasando porque delego siempre en gente (...) y no hago facturas». Respecto a la acusación de blanqueo de capitales, Nacho negaba la mayor: «No sé restar ni multiplicar, cómo voy a blanquear». Al margen de las penas de cárcel a las que se enfrenta, el juez ha impuesto cuantiosas fianzas para los acusados. Vidal tenía que hacer frente a los 66.675.307 impuestos por el juez antes del 25 de febrero, embargando el Juzgado sus bienes en caso contrario.

Nacho Vidal no se sentará solo en el banquillo. El juez encausa también a su hermana María José Jordá y a su pareja, el empresario Rafael Pallardó, para los que solicita penas de prisión de 11 y 15 años, respectivamente. La fiscalía ve en su actuación indicios de delito al utilizar una empresa del actor de cine para adultos con el objetivo de evadir dinero. Según la documentación intervenida por la Policía, Pallardó evadió presuntamente a China, entre febrero de 2011 y diciembre de 2012, cerca de 14 millones, por lo que cobró una comisión de 180.000 euros.

Pero sus problemas con la justicia no acaban ahí. Tiene por delante el proceso judicial por la muerte de José Luis Abad, el fotógrafo valenciano que falleció en compañía de Nacho Vidal tras el consumo de sapo bufo, un potente veneno alucinógeno. Los hechos tuvieron lugar en el trascurso de un ritual celebrado el 28 de julio de 2019 en la vivienda de Enguera (Valencia), propiedad de Vidal. Según la investigación de la Guardia Civil, la víctima había pagado más de 100 euros a Vidal para someterse a esta sesión espiritual. Nacho siempre ha afirmado que Abad se sometió a este ritual de manera voluntaria y que le avisó en todo momento de sus riesgos. Lo hizo –aseguró siempre– de una manera «desinteresada». La instructora del caso cerró el proceso en un primer momento al atribuirle al actor el papel de simple «director» de la ceremonia. Contra todo pronóstico, en septiembre de 2021, la Audiencia Provincial de Valencia dejó sin efecto el auto de procesamiento y ordenó nuevas diligencias.

Vidal, que está acusado como presunto autor de un homicidio imprudente, se enfrenta a unos hechos que podrían llevarlo a prisión más de cuatro años. El reciente informe incorporado al caso, unido al hecho de que el fallecido padecía una cardiopatía leve, han abierto una vía nueva a la defensa de Vidal, que tiene a su favor a testigos que aseguran que la víctima se sometió al ritual de manera voluntaria. Los expertos autores del informe toxicológico podrían descartar que la dosis administrada fuera suficiente para provocar la muerte, lo que avalaría la tesis de que el fallecimiento se debiera a un accidente.