Actualidad

¿Se hará Reyes Maroto un «Montero»?

La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, en Madrid. EFE/Mariscal
La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, en Madrid. EFE/MariscalMariscalAgencia EFE

Dicen de la candidata a la Alcaldía de Madrid que así, a primera vista, es como uno de esos fantasmas que se aparecen en el Circo Harry Potter de las campañas electorales y que los partidos presentan porque no tienen otra cosa a mano: arrastran el estigma de alma en pena del perdedor, aparecen y desaparecen. Se habló de ella en su día, cuando recibió a modo de amenaza poco creíble una navajita manchada de sangre. Ahora, el personal ya no recuerda la sangre ni la navaja. Reyes Maroto una desconocida. Lo ha confesado un dirigente del PSOE: «Tú ahora paseas con ella de Callao hasta Cibeles y seguramente no la para nadie por la calle». Para evitar que se pasee por la Gran Vía sin que nadie la pida un selfie ni un modesto autógrafo, hará la campaña desde la tribuna privilegiada de su Ministerio y la Moncloa.

Muchos temen que la han puesto ahí para que se sacrifique por el Partido en olor de santidad y en la hoguera de las vanidades de Él, el presi que es a la vez lanzallamas («un gobierno en llamas», define Núñez Feijóo) y portada de calendario de bomberos cachas y sexys. Un asesor maquiavélico le aconsejaría que buscara la forma de provocar a Ortega Smith para que el candidato de Vox entrara en erupción volcánica y le dedicara un denuesto como el de Carla Toscano a Irene Montero, y así, transformada súbitamente en heroína y mártir del feminismo, ascender al olimpo del reconocimiento con palmeros. A eso ya le llaman hacerse «un Montero». Éxito garantizado.

Un lastre: ella y su marido son culés confesos, leo; él hasta tiene una camiseta del Barça con su nombre. Ojito, esto no lo pasará por alto el alcalde, José Luis Martínez-Almeida.