Entrevista

Begoña García-Vaquero: «Froilán es amoroso y adoramos a Don Juan Carlos»

La esposa de Pedro Trapote asegura a LA RAZÓN que el padre del Rey Felipe VI estuvo muy pendiente de ella cuando sufrió un ictus hace cinco meses, del que ahora se encuentra algo recuperada

Pedro Trapote y Begoña García Vaquero, en el homenaje
Pedro Trapote y Begoña García Vaquero, en el homenajelarazonfreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@7bde1876

Begoña García-Vaquero tiene identidad propia y está casada con el empresario Pedro Trapote. Hace cinco meses, sufrió un ictus del que está prácticamente recuperada. El Rey emérito estuvo muy pendiente de su evolución. Sus prioridades en la vida son su familia y sus amigos.

¿Cómo se encuentra?

Gracias a Dios, me encuentro bien. No estoy al cien por cien, pero casi. Me cuido mucho. Estoy teniendo mucha paciencia conmigo misma. Y a lo mejor tampoco es bueno.

¿Qué recuerdos tiene?

Pasé miedo. Nunca imaginé que podría sufrir un ictus. Me sentía muy bien y creo que me cuidaba bastante.

Tiene fama de ser muy estricta con sus dietas y las de su marido, Pedro Trapote, y de llevar los dos una vida sana…

Es verdad. Los dos nos cuidamos mucho, y yo más. Nunca he bebido porque no me gusta. Lo que sí hacía era fumar una barbaridad, y es malísimo. A mí el tabaco me ha hecho mucho daño. Por supuesto, dejé de fumar por imperativo legal, el mismo día que sufrí el ictus, el 28 de septiembre del año pasado. Radicalmente.

¿Haber pasado por ese trago cambia los valores de vida?

Es cierto que al principio, cuando me pasó, fue tal el impacto que no tuve tiempo de pensar. Ahora, a los cinco meses, me están llegando los miedos y las preguntas de por qué me ha pasado. Obviamente, algo ha cambiado en mí, pero todavía no sé exactamente lo que es.

Pedro Trapote y Begoña García Vaquero en una imagen de archivo
Pedro Trapote y Begoña García Vaquero en una imagen de archivoRubén MondeloLa Razón

¿Y en cuanto a las prioridades de vida?

Por supuesto que hay cambios, y, como digo, el dejar de fumar. Y por encima de todo, mi familia.

¿Y en qué ha cambiado?

Pues antes salía mucho más. Me creía que tenía 18 años. Y ahora voy más tranquila. Hago gimnasia diaria, pilates, camino, como sin sal y poco dulce. Son cosas que tenemos aprendidas y que no ponemos en funcionamiento hasta que hay que hacerlo.

Tiene una familia muy unida. Sus hermanas y sus sobrinas suelen estar con usted.

Eso siempre. Mi familia es imprescindible en mi vida. Y, por supuesto, mi hermano, que aunque es menos visible siempre está ahí.

Su hijo también muy importante para usted...

Así es. Vive en Miami, donde acaba de inaugurar una chocolatería San Ginés. Quiere ser empresario y ahí está, en ese camino. Lo echo mucho de menos. Me llama pesada, pero no sabe vivir sin mi y yo sin él.

¿Qué supone ser la mujer de Pedro Trapote?

Supone mucho. Siempre he dicho que lo mejor de Pedro es su generosidad, su lealtad, el cariño que demuestra a sus amigos y a todo el mundo. Da lo que nadie da.

Hubo empresarios a los que se pidió dinero para el Rey emérito y no dieron. Pedro Trapote dijo públicamente: «A mí no me han dicho nada pero lo habría dado encantado».

Así es. Lo dijo públicamente y en privado. Quiere al Rey por encima de todo.

¿Tienen relación con don Juan Carlos?

Sí, ha estado muy pendiente de mí cuando sufrí el ictus y es muy cariñoso. Lo quiero mucho como persona y creo que ha sido muy buen Rey para España.

¿Y con Froilán?

Es amoroso.