San Francisco

Nace «Iesu communio»: las monjas de Lerma dejan de ser clarisas

Fue la Congregación vaticana para la Vida Consagrada quien pidió a las monjas que definiesen su llamado.

La RAI italiana filmó a las monjas de Lerma en un vídeo con miles de visitas en YouTube
La RAI italiana filmó a las monjas de Lerma en un vídeo con miles de visitas en YouTubelarazon

MADRID- «Queremos confirmar que hemos recibido notificación oral de la decisión de Su Santidad Benedicto XVI de aprobar nuestra forma propia de vida y erigir nuestra comunidad como un nuevo instituto religioso femenino de derecho pontificio, denominado "Iesu communio". Estamos a la espera de conocer los documentos pertinentes, por lo que en este momento no nos es posible proporcionar una información más detallada».

Así se expresan las «clarisas de Lerma», famosas por la gran cantidad de vocaciones jóvenes que suscitan, su estilo alegre y evangelizador y hasta los discos de música cristiana que publican. Ahora ya no serán clarisas, y no sólo están en Lerma, sino también en otro pueblo burgalés, La Aguilera. En un comunicado explican que el nuevo instituto religioso en el que se van a integrar nace «después del estudio, por los organismos competentes de la Curia romana, de la documentación presentada a través del señor arzobispo de Burgos, monseñor Francisco Gil Hellín, como respuesta a la petición por la que la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada había animado a la comunidad en 2009 a procurar definir con claridad la forma de vida a la que se sentía llamada por Dios. El señor arzobispo recibió asimismo la comunicación oral de la decisión pontificia, que nos transmitió inmediatamente».

Las religiosas están satisfechas: «La aprobación que ahora se nos comunica contiene la gozosa novedad y la fuerte responsabilidad de confirmarnos en la vida que Dios había suscitado entre nosotras desde hace tiempo», y añaden que «a la espera del momento de hacer públicos los documentos oficiales, queremos expresar nuestra alegría y nuestra acción de gracias a Dios, a la Iglesia por su cuidado maternal, a nuestro querido Santo Padre y a nuestro señor arzobispo».
Precisamente la incógnita reside en el sentido del «nuevo carisma» que tendrá la comunidad. Se habla de un llamado especial a evangelizar jóvenes.

Un obispo consultado por LA RAZÓN pensaba que se trataba de «un nuevo fruto de la familia franciscana, como tantos otros antes, con una nueva forma para la nueva evangelización», pero otro obispo que conoce más de cerca el caso y el mundo franciscano lo niega rotundo: «Dejan de ser clarisas y franciscanas. Es algo nuevo, pero hay algo que muere, porque ya no son clarisas».


Movimientos y buenos curas
Es una comunidad con 130 hermanas, la mayoría jóvenes universitarias, incluyendo 60 novicias. Un obispo señala que «como en tiempos de San Francisco, los jóvenes van donde hay jóvenes, con afinidad de vida y de proyecto». Otro obispo dice que «buenos curas y nuevos movimientos han coincidido en enviar a las chicas, ellas han perseverado y atraído así a otras».