Valencia

El AVE a Cuenca tendrá afluencia diaria de estudiantes si es barato

Cuarenta minutos es un tiempo más que razonable para estudiar en Valencia y seguir viviendo en Cuenca.

Imagen de la estación del AVE en Cuenca. Los terrenos de alrededor serán urbanizables. La plataforma AVE Dentro pide una conexión rápida
Imagen de la estación del AVE en Cuenca. Los terrenos de alrededor serán urbanizables. La plataforma AVE Dentro pide una conexión rápidalarazon

VALENCIA- Las ciudades de Valencia y Cuenca siempre han estado unidas por estrechos vínculos. El AVE, que comunicará ambas urbes en poco más de 40 minutos, hará que esta relación sea todavía más fluida, aunque aún está por ver si conseguirá cambiar los hábitos de conquenses y valencianos.Tradicionalmente, los jóvenes de Cuenca que cursaban estudios universitarios se trasladaban a Valencia o a Madrid. Con la puesta en marcha de la universidad de Castilla- La Mancha esta tendencia ha cambiado y los destinos se han diversificado entre Albacete, Ciudad Real o Toledo. Sin embargo, Cuenca no cuenta todavía con mucha oferta y por ello, muchos estudiantes siguen «emigrando» a Valencia. En las principales universidades de la capital- la Universitat de València, la Politécnica, la Católica y la Cardenal Herrera- cursan sus estudios un millar de jóvenes conquenses. De momento, no parecen muy animados a dejar de vivir en Valencia, y todo dependerá de cuánto cueste el billete y si realmente les sale más rentable ir y venir todos los días que alquilar un piso.Así lo explica Marta del Pozo. Estudiante de tercer curso de Filología inglesa. Es de Cuenca y vive en Valencia. Reconoce que el tiempo de viaje es muy bueno, «ahora el tren tarda cuatro horas», pero incide en que los que hacen este recorrido «no somos ejecutivos, sino estudiantes y gente mayor, por lo que el precio tendrá que ser muy competitivo». Se queja de aún no se ha hablado de precios o de si habrá bonos para estudiantes.En este punto coinciden también otras de las usuarias potenciales del AVE. Miriam Romero, estudia y trabaja en Madrid y tampoco tiene muy claro que retorne al hogar familiar gracias al AVE. «No sabemos cuánto nos costará. Tendría que salir muy rentable». En la misma línea se pronuncia Raquel Monsálvez, estudiante de Bellas Artes en Cuenca. Aplaude que el AVE facilite la comunicación tanto con Madrid como con Valencia, pero necesita más información.Y razón no les falta. A medio año de su puesta en funcionamiento, Renfe guarda con sumo cuidado cualquier dato que tenga que ver con las tarifas y los horarios. Mientras, los ciudadanos siguen dudando si se verán arrastrados por el efecto AVE.