Sevilla

Otra cornada a un banderillero acerca la tragedia a Sevilla

Dos cornadas, una de ellas muy grave, protagonizaron en lo negativo la novillada celebrada ayer en Sevilla. De nuevo, un banderillero fue brutalmente cogido y estuvo muy cerca de la muerte. Fue Jesús Márquez, de la cuadrilla de Nuno Casquinha, que resultó cogido en el tercio de banderillas del quinto novillo de la tarde.

Javier Márquez es trasladado a enfermería tras recibir un derrote seco del quinto novillo
Javier Márquez es trasladado a enfermería tras recibir un derrote seco del quinto novillolarazon

De nuevo, como sucediera en la noche de 15 de agosto con Luis Mariscal, la extrema gravedad del percance fue evidente, ya que se vio claramente como el derrote seco del utrero hacía presa en el muslo izquierdo del banderillero. A partir de ahí todo fue angustias entre los aficionados y búsqueda de información.

No había tenido opciones de defensa Jesús Márquez, pues el novillo, que era muy astifino acertó de lleno. Menos mal que el equipo médico de la plaza de toros de Sevilla, a cuyo frente está el doctor Ramón Vila, hizo el milagro humano y recompuso en operación de urgencia todos los destrozos que el parte médico refleja y que recoge esta sección taurina.

Pero hubo más, en lo dramático, aunque de menor trascendencia. Y es que el novillero Antonio Espaliú fue cogido por el primero de su lote en el tercio de varas cuando quitó al animal y éste le hizo un extraño. Hubo dudas de porqué pitón sacar el capote y, al final, fue arrollado.


Aunque fue más aparatoso que trascendente este percance. No obstante, pasó a la enfermería donde le intervinieron de una herida en la axila y, posteriormente, pasó a una clínica Sevilla. Por lo demás, la novillada tuvo pocos contenidos artísticos, ya que el encierro de Gabriel Rojas apenas colaboró. Nuno Casquinha fue silenciado, mientras Martín Núñez saludó dos ovaciones y fue silenciado.

La femoral, «seccionada»
El parte médico califica la cogida sufrida por Jesús Márquez de pronóstico «muy grave». El banderillero sufre «una herida inciso contusa en región inguinal derecha con trayectoria ascendente de 20 centímetros que lesiona cuádriceps femoral y ligamentos inguinales alcanzando y seccionando la vena femoral a nivel de la bifurcación con arrancamiento del tallado de la safena».


Logrado el «control vascular», se le «reparó la femoral con un injerto de la safena». Asimismo, se procedió a «la reparación de los tejidos blandos y colocación de drenajes». Más fortuna tuvo el novillero Antonio Espaliú, cuyo estado es «menos grave». «Herida inciso contusa en axila izquierda con una trayectoria ascendente que sólo interesa tejido subcutáneo y otra hacia arriba y afuera de 15 centímetros, que interesa el triceps, saliendo por la cara posterior del brazo», reza el parte facultativo.


Doctor Vila: «La vida de Jesús Márquez estuvo en serio peligro»
«Han sido momentos muy dramáticos, temíamos por la vida del banderillero», con estas palabras describió Ramón Vila, cirujano jefe de La Maestranza de Sevilla, los angustiosos momentos que se vivieron en la enfermería del coso hispalense tras la cornada que recibió el torero Jesús Márquez. El galeno atendió la llamada de LA RAZÓN minutos después de salir del quirófano donde intervino al rehiletero. «Entró en parada porque había perdido mucha sangre», «las transfusiones sirvieron para estabilizar sus constantes vitales y poder operarle», aseguró el doctor. La gran pérdida de sangre provocó que el herido tuviese síntomas evidentes de padecer anemia, como mencionó Vila: «Los destrozos de la vena femoral eran importantes y permitieron que casi se desangrase camino de la mesa de operaciones». El facultativo se mostró más optimista tras los complicados momentos que se vivieron ayer en el albero sevillano: «Afortunadamente las cosas han salido bien y Jesús ya está fuera de peligro. Cuando acabemos anastomosis pasará a la UVI de la Clínica del Sagrado Corazón, pero no sabemos cuanto tiempo pasará allí», aseguró el médico.