Alemania ilegaliza a una agrupación ultra y registra casas por todo el país

Primera operación contra «Ciudadanos del Reich» Las fuerzas de seguridad estrechan el cerco a los grupos nazis que han multiplicado sus acciones violentas en varios estados federales

German Interior Minister bans Reich Citizens' Association group
Un grupo de policías entra en una casa, al sur de Berlín, de un miembro de "Ciudadanos del Reich"CLEMENS BILANEFE

En un nuevo golpe a la ultraderecha, el Gobierno alemán ilegalizó este jueves la organización Pueblos y Tribus Alemanas Unidas y registró numerosas propiedades por todo el país vinculadas a este grupo acusado de defender una ideología racista. Es la primera vez que las autoridades vetan a una asociación vinculada con el movimiento «Reichsbürger» (en español, “Ciudadanos del Reich”), que tiene rasgos similares a movimientos soberanistas de Estados Unidos y otros países. Este movimiento rechaza la autoridad del Estado alemán moderno y fomenta la idea de los «derechos naturales», a menudo mezclando su ideología con la política de ultraderecha y teorías conspirativas.

Tanto la ilegalización del grupo como la redada suponen el último paso de una investigación comandada por la Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV), la agencia de inteligencia alemana, en la que se recopiló abundante información sobre la organización a la que, según los círculos de seguridad, pertenecen unas 140 personas. De hecho, en la redada a los hogares de 21 miembros destacados del grupo –en la que participaron unos 400 policías– se confiscaron diversas armas de fuego, bates de béisbol, material de propaganda y pequeñas cantidades de drogas.

El ministro del Interior, Horst Seehofer, aseguró en un comunicado que se trata de «una organización que difunde escritos racistas y antisemitas y que, por tanto, envenena sistemáticamente a nuestra sociedad libre», y añadió que «la amenaza verbal y las amenazas masivas a los funcionarios y a sus familias también dan testimonio de la postura anticonstitucional de esta asociación».

Acciones violentas

El movimiento «Reichsbürger» llevaba tiempo bajo la sospecha de las autoridades y desde el año pasado la Oficina del Fiscal General en Berlín investiga a varios de sus miembros, a los que acusa de pertenencia a banda criminal. Especialmente después de que algunos de ellos cometieran presuntamente varios intentos de secuestro y extorsión en los estados de Berlín, Brandeburgo y Mecklemburgo-Pomerania Occidental. En un tiroteo en 2016, un hombre vinculado al «Reichsbürger» mató a un oficial e hirió a otros dos, lo que le valió cadena perpetua.

Además, en 2017, varios de los integrantes de este grupo amenazaron al ministro de Justicia de Brandeburgo y le pidieron que liberara al extremista de derecha y negador del Holocausto Horst Mahler. Ese mismo año, tres miembros de Pueblos y Tribus Alemanas Unidas se presentaron en el despacho del alcalde del distrito berlinés de Zehlendorf y le exigieron que entregara las llaves del edificio, lo que obligó a la Policía a intervenir.

Los miembros del grupo son conocidos por expresar su rechazo de la democracia a través del racismo, el antisemitismo y el revisionismo histórico. Uno de los miembros más activos es Heike W., que vive en Berlín, y que dirige un canal de YouTube en el que se designa como jefe de la asociación. En alguno de sus vídeos aboga por un «sistema legal de estado natural» y niega la legitimidad de la República Federal de Alemania, a favor de los derechos de los primeros asentamientos germánicos. Unas teorías defendidas por el nacionalsocialismo.

Según la BfV, «Reichsbürger» aglutina a alrededor de 19.000 personas, de las cuales unas 530 poseen permiso de armas. Y según informó ayer la televisión pública ARD, las autoridades ya han retirado un total de 790 permisos de armas a miembros de esta organización en los últimos años.

Un segundo paso tras la operación contra “El Ala”

La noticia llega días después de que Berlín pusiera bajo vigilancia a «El Ala», una de las facciones más radicales del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD). Ese movimiento está integrado por unos 7.000 de los 35.000 afiliados al partido y es dirigido por Björn Höcke, jefe de filas de la AfD en la región de Turingia, que hace poco estuvo en el centro de una polémica al haber intentando aliarse con los conservadores de Angela Merkel. Höcke, de 47 años, y sus seguidores rechazan en particular la cultura alemana del arrepentimiento por los crímenes nazis hasta el punto que, en el pasado, calificó al Memorial del Holocausto erigido en Berlín de «monumento a la vergüenza».

La decisión de la inteligencia alemana se produce en un contexto de recrudecimiento del terrorismo de extrema derecha, con tres ataques perpetrados en menos de un año. Así, en junio de 2019, un electo del partido conservador de Merkel, quien defendía los derechos de los inmigrantes, recibió un disparo a quemarropa en su domicilio en el estado Hesse, por parte de un presunto militante de extrema derecha. También, el pasado otoño, un «lobo solitario» antisemita, radicalizado a través de Internet, intentó cometer una matanza en una sinagoga de Halle, Sajonia, para después matar a dos personas. Finalmente, en febrero pasado en Hanau, un racista asesinó a nueve personas, todas de origen extranjero.