El oscuro gurú de Boris Johnson, en la diana tras saltarse el confinamiento

Dominic Cummings viajó más de 400 kilómetros para visitar a sus padres pese a presentar síntomas de coronavirus

El principal asesor de Boris Johnson, Dominic Cummings, se habría saltado el confinamiento a finales de marzo para viajar desde Londres hasta Durham, al noreste de Inglaterra. Más de 400 kilómetros para estar cerca de su familia, a pesar de que su mujer padecía entonces algunos síntomas de coronavirus.

Una decisión que se contradice con las líneas marcadas por el Gobierno desde el comienzo de la pandemia, cuando pidió a los británicos que se aislaran en casa si sufrían alguno de los síntomas del virus. El movimiento de Cummings ha salido a la luz tras una investigación de los diarios británicos The Guardian y Daily Mirror durante las últimas semanas.

El motivo del viaje, según un comunicado emitido por Downing Street, sería el asegurarse que en el caso probable de que él también contrajera la enfermedad, su familia pudiera cuidar de su hijo mientras tanto. “Su hermana y sus sobrinas se había prestado voluntarias para ayudarle, por lo que Cummings y su mujer se aislaron en una casa cercana, por si necesitaban su ayuda. Su hermana les hacía la compra”, reza el comunicado.

Dominic Cummings, además del principal asesor de confianza de Boris Johnson, fue el encargado de diseñar la campaña pro-Brexit en el referéndum de 2016 y la mano derecha del Primer Ministro desde que llegara al Número 10 de Downing Street el año pasado.

A pesar de la polémica surgida por este viaje, Cummings aseguraba este sábado a la prensa, ya de vuelta en su casa de Londres, que no le importaba realmente si la imagen que había dado era buena.

“¿A quién le importa la imagen? Era cuestión de hacer lo correcto. No se trata de lo que ustedes piensen. Fue algo razonable y legal”, afirmaba el principal asesor del Primer Ministro británico.

La oposición no ha tardado en pedir su dimisión y ha pedido explicaciones al Gobierno de Johnson. “Las reglas de la cuarentena estaban claras: si tú o alguien de tu vivienda tiene sospechas de tener Covid-19, debes aislarte inmediatamente y no abandonar la casa”, aseguraba un portavoz del Partido Laborista, principal partido de la oposición.

“El principal asesor del Primer Ministro parece creer que hay unas reglas para él y otras para el resto de los británicos. Esto va a causar un enfado entendible en millones de personas que se han sacrificado mucho durante esta crisis, apuntaba portavoz laborista.

El Partido Nacionalista Escocés (SNP) ha ido más allá y ha pedido que si Cummings no renuncia a su cargo sea Boris Johnson el que le aparte. “Esto es un asunto de liderazgo y decisión del Primer Ministro, que debe evitar un mayor daño a su gobierno y su reputación”, indicaba Ian Blackford, líder del SNP en Westminster. La petición del partido nacionalista llega después de conocerse, según la cadena pública BBC, que “un pequeño grupo de gente de Downing Street sabía del viaje de Cummings a Durham”.

La polémica de Cummings llega en un momento complicado para el Gobierno de Boris Johnson, que si bien logró un apoyo incontestable en las pasadas elecciones generales de diciembre, su popularidad ha decaído en los últimos meses víctima de la gestión del coronavirus. Reino Unido es hasta ahora el país europeo más afectado por la pandemia, con más de 36.000 fallecidos.

Pero el caso de Dominic Cummings no es el único que ha levantado polémica entre las figuras encargadas de gestionar la crisis del coronavirus. La consejera de Sanidad de Escocia, Catherine Calderwood, tuvo que dimitir en abril después de que se descubriera que había viajado en dos ocasiones a su segunda residencia durante la cuarentena.

También tuvo que dimitir el profesor Neil Ferguson, asesor del Gobierno británico en la gestión del coronavirus, después de conocerse que una mujer con la que mantenía una relación, había visitado su casa a pesar de la cuarentena.