Borrell convoca a la embajadora de Venezuela en la UE y activa su expulsión

Sube la tensión entre Bruselas y Caracas tras el ultimátum de Maduro contra la representante europea como consecuencia de una nueva ronda de sanciones al régimen chavista

Los Veintisiete no piensan quedarse de brazos cruzados tras la expulsión de la embajadora de la UE por parte del gobierno chavista. El máximo representante de la diplomacia comunitaria, Josep Borrell anunció ayer sus intenciones de pagar con la misma moneda y como muestra de la gravedad de la situación ha decidido convocar hoy mismo por la tarde a la “embajadora del régimen de Maduro” ante las instituciones comunitarias, Claudia Salerno, en lo que parece el preámbulo de su expulsión de Bélgica.

“La Unión Europea y sus Estados miembros están considerando medidas apropiadas de respuesta a estos acontecimientos”, aseguró ayer Borrell que sin embargo no quiso adelantar cuáles serán estas acciones recíprocas que el club comunitario piensa imponer.

Según explicó ayer la portavoz del Ejecutivo comunitario, Virginie Battu, correspondería a Bélgica proceder a la expulsión de la diplomática venezolana ya que es el país que acoge a las instituciones europeas, aunque los Veintisiete tienen en su poder declarar a Claudia Salerno como “persona non grata”, facultad que recoge la Convención de Viena, para lo que se necesita la unanimidad de las cancillerías europeas.

En todo caso, parece que el proceso será menos rápido que el desarrollado en Venezuela con la representante comunitaria, aunque igual de contundente. En diciembre del año pasado, los Veintisiete ya recurrieron a este modus operandi para expulsar al representantes de Benín.

Todas las opciones están sobre la mesa. Pero tenemos reglas en la diplomacia y las seguiremos. En cualquier caso, estamos convencidos de que cualquier medida que dificulte el trabajo diplomático sólo contribuye a aumentar la tensión y a socavar una solución pacífica. Además, aísla más al régimen de Maduro a nivel internacional”, aseguró ayer Borrell.

Precisamente los Veintisiete -a instancias de España- siempre han apostado por no cortar las vías de diálogo con el régimen de Nicolás Maduro y por auspiciar las negociaciones entre gobierno y oposición a través del grupo de contacto. Parece que esta vía queda totalmente muerta.

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Con palabras similares se ha expresado Borrell en una rueda de prensa también en Bruselas, durante la que ha asegurado que “todas las medidas están sobre la mesa”, aunque no ha dado detalles sobre las mismas y ha concedido que algunas alternativas dependen en exclusiva de competencias nacionales y no europeas. En cualquier caso, ha añadido, las relaciones diplomáticas “tienen unas reglas y vamos a hacer uso de ellas”.

La Unión Europea, además, ve el ultimátum de 72 horas a la embajadora europea para que abandone Caracas como un gesto que “contribuye a aislar aún más” el régimen de Maduro a nivel internacional, aunque el bloque “es y seguirá siendo muy activo” en la búsqueda de una solución democrática con elecciones “libres y creíbles”. En materia de relaciones diplomáticas, los Veintisiete aplican el artículo 9 de la Convención de Viena que prevé “una única modalidad” para responder como bloque a la expulsión de uno de sus representantes en el exterior y es que el jefe de misión o diplomático afectado sea declarado ‘persona non grata’.

Nueva ronda de sanciones

Este nuevo pulso diplomático entre Caracas y la UE se produce horas después de que los Estados miembros acordaran sanciones contra el presidente electo “de forma ilegal” de la Asamblea Nacional, Luis Eduardo Parra, y otra decena de altos funcionarios, incluidos varios vicepresidentes de la Asamblea Nacional y fiscales.

Con esta nueva decisión se eleva a 36 el número total de autoridades venezolanas sobre las que el bloque comunitario ha impuesto medidas coercitivas como la congelación de haberes y la prohibición de entrada en territorio de la UE.

Vamos a ordenar nuestras cosas con la Unión Europea y vamos a ir paso a paso y ya basta y si no nos quieren que se vayan, si no respetan a Venezuela que se vayan a Venezuela hay que respetarla como integridad, como nación”, ha reaccionado Maduro, horas después, cuando ha comparecido para anunciar que daba 72 horas a la embajadora europea para abandonar el país.