El anarquista que mató a un fan de Trump: «No tenía otra opción»

El FBI abate a Michael Forest, de 48 años. El extremista de izquierdas escribió que «habría víctimas» en la «guerra» racial

Los ánimos entre a población están muy crispados y los episodios de violencia siguen en aumento en Estados Unidos, especialmente en lugares concretos donde se ha producido algún acontecimiento recientemente, como el tiroteo por la espalda de la policía contra Jacob Blake en Kenosha (Wisconsin) o el de un antifascista sospechoso de disparar contra un activista de extrema derecha integrante de la caravana pro Trump en Portland (Oregón).

Precisamente, los agentes de las fuerzas policiales estaban investigando este último suceso cuando el sospechoso fue abatido por la policía, según información publicada por “The New York Times” y la agencia de noticias Ap. Las fuentes citadas aseguran que el sospechoso del tiroteo contra el manifestante de extrema derecha y fiel seguidor de Trump es un hombre de 48 años llamado Michael Forest Reinohel.

Los hechos sucedieron en Lacey, localidad situada al suroeste de la ciudad de Seattle, en el estado de Washington, cuando un grupo de federales contra fugitivos disparó contra el sospechoso en su domicilio la noche del jueves después de haberse emitido una orden de arresto contra él.

Los agentes encargados de hacer cumplir a ley mataron a Michael Forest Reinohel mientras intentaban arrestarlo, según la información ofrecida por cuatro funcionarios. Al parecer, el vecino de Lacey estaba siendo investigado por un disparo fatal que acabó con la vida de un partidario de Trump e integrante de un grupo de extrema derecha que participó en la manifestación de Portland hace unos días, en el Estado de Oregón.

Reinohel, que era un partidario antifascista, murió abatido por la policía al frente de la investigación. “Cuando intentaron detenerlo, hubo disparos”, dijo el teniente Ray Brady de la Oficina del sheriff del condado de Thurston. Al parecer, cuatro agentes de la ley dispararon sus armas contra el sospechoso, según confirmó Brady en una entrevista, cuando Reinohel habría salido de un apartamento y se habría dirigido a un vehículo.

El teniente Brady dijo que los oficiales informaron desde el lugar de los hechos que el sospechoso estaba armado, pero que los investigadores no lo habrían confirmado hasta la madrugada del viernes.

La Policía de Portland había emitido una orden de arresto el día anterior, el mismo día en que, durante una entrevista publicada por Vice News, Reinoehl parecía admitir el tiroteo del 29 de agosto, diciendo: “No tenía otra opción”.

La Policía de Portland había estado investigando la muerte a tiros, el sábado anterior, de Aaron J. Danielson, uno de los partidarios del presidente Trump que llegó al centro de Portland y se enfrentó con manifestantes que habían convocado una protesta contra la injusticia racial y la brutalidad policial.

Reinoehl, vecino de Portland, había participado de manera persistente en las marchas de la ciudad durante las últimas semanas, ayudando a los manifestantes con la seguridad y sugiriendo en las redes sociales que la lucha se estaba convirtiendo en una guerra donde “habría víctimas”.

“¡Soy 100% ANTIFA hasta el final!”, publicó Reinoehl en su cuenta de Instagram en junio, refiriéndose a una colección suelta de activistas que se han movilizado para oponerse a grupos que consideran fascistas o racistas.

“¡Estoy dispuesto a luchar por mis hermanos y hermanas! Incluso si algunos de ellos son demasiado ignorantes para darse cuenta de lo que realmente significa antifa. ¡No queremos violencia pero tampoco huiremos de ella!”, añadió Reinoehl.

Antes de ser abatido por la Policía, Reinoehl declaró en su entrevista con Vice News que había actuado en defensa propia, creyendo que él y un amigo estaban a punto de ser apuñalados. “Podría haberme sentado allí y verlos matar a un amigo mío de color, pero no iba a hacer eso”, añadió.