¿Puede Trump designar a un nuevo juez del Supremo a 44 días de las elecciones?

Joe Biden ha instado a los senadores republicanos a “seguir su conciencia” y aplazar hasta después de las elecciones el debate sobre la vacante

El candidato del Partido Demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, ha instado a los senadores republicanos a “seguir su conciencia” y aplazar hasta después de las elecciones de noviembre el debate sobre la vacante dejada por Ruth Bader Ginsburg en el Tribunal Supremo.

La muerte de Ginsburg, miembro de la corriente progresista, podría suponer una oportunidad para que el presidente estadounidense, Donald Trump, incline aún más la balanza del Supremo del lado conservador. Trump se serviría para ello de la actual mayoría republicana en el Senado. Hay mucho en juego para el futuro del poder judicial de los Estados Unidos y varios temas importantes, entre ellos el derecho al aborto.

Biden ha reivindicado su derecho a proponer el nombre del nuevo magistrado si es él quien se impone en los comicios del 3 de noviembre. Pero Trump, sin embargo, ya ha dejado claro que intentará cumplir el trámite cuanto antes y que está misma semana revelará el nombre de una mujer candidata a sustituir a Ginsburg, lo que iría en contra de una ley no escrita contra los nombramientos en año electoral. Así ocurrió en 2016 cuando, durante el mandato de Barack Obama, murió el juez Antonin Scalia en primavera, diez meses antes de las elecciones y los republicanos se negaron siquiera a considerar al candidato de Obama, el juez Merrick Garland, al ser un año electoral. Los republicanos alegan que este año es diferente porque el Senado y la presidencia están en manos del mismo partido, lo que no era el caso en 2016.

Cuando el Senado se reúna en los próximos días, el líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell, evaluará los próximos pasos a seguir, hablará con sus colegas republicanos y determinará si tiene suficientes votos para confirmar a un candidato antes de las elecciones.

¿Cuentan con suficientes votos los republicanos?

Los republicanos tienen una mayoría de 53 a 47 en el Senado, y hasta ahora las senadoras republicanas Susan Collins y Lisa Murkowski han dicho que no apoyarán una votación de confirmación antes del día de las elecciones. Eso significa que McConnell solo puede permitirse perder a un senador más en su grupo. Si la votación fuera 50-50, el vicepresidente Mike Pence podría romper el empate en una votación de confirmación.

Ocupar la vacante del Supremo antes de las elecciones es posible, sí, pero requeriría un ritmo vertiginoso. Las últimas nominaciones a la Corte Suprema han tardado alrededor de 70 días en pasar por el Senado, y la última, la de Brett Kavanaugh, llevó aún más tiempo.

Realmente los republicanos solo necesitan una mayoría. La nominación depende del Comité Judicial del Senado, que tiene que examinar al candidato y celebrar audiencias de confirmación. Una vez que el comité aprueba la nominación, pasa al pleno del Senado para una votación final. El presidente del comité, el senador republicano Lindsey Graham de Carolina del Sur, quien lucha por la reelección, ha dicho que apoyará a Trump “en cualquier esfuerzo por avanzar”. Su comité podría comenzar a trabajar en la nominación inmediatamente después de que se anuncie e incluso celebrar audiencias de confirmación en octubre, independientemente de cuándo se lleve a cabo la votación final.