Los otros crímenes atroces de Kim Yong Un

El dictador norcoreano mandó asesinar a su tío y a su hermanastro porque eran una amenaza para su poder

El dictador norcoreano, Kim Jong Un ha pedido disculpas por el asesinato de un funcionario del Sur. Un asesinato que vuelve a mostrar la crueldad de un régimen que castiga con la muerte más de veinte crímenes, que incluyen delitos “objetivos” “extremadamente graves” como homicidio o violación y otros bastante menos como “traición” o “complots contra la Soberanía Nacional”.

En Corea del Norte no está nadie a salvo, por lo tanto, de ser ejecutado si así lo decide el mandatario, un hombre que ha demostrado tener pocos escrúpulos, sobre todo si se siente cuestionado. Y tampoco están a salvo los que logran salir de las fronteras norcoreanas. El ejemplo más claro fue el asesinato del hermanastro del dictador, Kim Jong Mam, en un aeropuerto malasio en febrero de 2017. Hijo mayor de Kim Jong Il, líder del país asiático entre 1994 y 2011, era considerado, hasta 2001, el sucesor de su padre. Es decir, una gran amenaza para los planes de poder de Kim Jong Un. Pese a que optó por el exilio desde 2003, no pudo escapar de las garras del régimen y fue envenenado en extrañas circunstancias con un agente nervioso. Se le acusó de ser confidente de la CIA.

Unos años antes, en diciembre de 2014, el líder norcoreano se deshizo de su tío y tutor, Jang Song Thaek, hasta entonces el segundo funcionario en importancia en Pyongyang. Fue sometido a un juicio militar por corrupción y adicción a las mujeres, al juego y las drogas. Esa es la versión oficial. La realidad es que el régimen sospechaba que estaba planeando un golpe de estado para llevar al poder a Kim Jong Mam. En la purga cayeron otras cinco personas y, según se dijo, todos ellos fueron arrojados desnudos a una jaula con una jauría de perros hambrientos.

O Sang Hon, viceministro de Seguridad Pública, fue ejecutado también en 2014 “por haber seguido las instrucciones de Jang Song Thaek. La ejecución de este alto cargo norcoreano se produjo mediante un lanzallamas.

El motivo de la ejecución del ministro de Defensa de Corea del Norte, Hyon Yong Chol, de 65 años, es, quizá, el más sorprende: falta de lealtad al líder por...quedarse dormido en un desfile militar. Su castigo debía ser ejemplar y fue ejecutado con un cañón antiaéreo ante cientos de testigos en abril de 2015.

Ese mismo año fue fusilado por un pelotón el viceprimer ministro de Corea del Norte, Choe Yong-Gon. ¿Su delito? Expresar su malestar con las políticas forestales promovidas por Kim Jong Un.

El viceprimer ministro para Educación, Kim Yong Jin, fue ajusticiado en 2016 por sentarse de manera poca apropiada durante una sesión del Parlamento, otra muestra de falta de respeto hacia Kim Jong Un.

Hay informes que aseguran que han sido ejecutados más de 70 miembros del Gobierno la llegada al poder de Kim Jong Un a finales de 2011. Muchos de ellos diplomáticos, asesinados por orden directa de Kim Jong Un y reemplazados por asesores con mayor lealtad.

Así funciona la dinastía Kim, con secuestros, ejecuciones, asesinatos. El padre del actual dirigente llegó a secuestrar a un director de cine surcoreano para que hiciera películas propagandísticas del Norte. Y, durante los 70 y los 80 decenas de japoneses fueron secuestrados para, dicen, ayudar a la formación de espías norcoreanos.