Sebastián Zamora, el carabinero chileno que tiró a un menor por un puente

La oposición chilena exige la dimisión del jefe de los Carabineros y pone en el punto de mira a este cuerpo policial

La Justicia de Chile ha decretado prisión preventiva para el agente de policía Sebastián Zamora, acusado de arrojar a un joven de 16 años al lecho de un río desde una altura de más de siete metros en medio de una manifestación en la capital del país, Santiago. El suceso ha generado protestas internacionales y pone el foco sobre la brutalidad policial de los carabineros chilenos, un cuerpo señalado repetidamente por abusos de fuerza.

La agitación en las calles se está incrementando a pocos días de que se cumpla un año de las grandes protestas sociales que se saldaron con decenas de muertos y miles de heridos y detenidos el pasado otoño

Sebastián Zamora, de 22 años, participaba el viernes en el operativo de contención de una protesta convocada en una céntrica plaza de Santiago de Chile en la que participaban alrededor de un centenar de manifestantes con varias demandas sociales.

En cierto momento se desató una persecución y Zamora se lanzó contra el adolescente y lo arrojó al vacío, según la fiscal de la Fiscalía Centro Norte de Santiago, Ximena Chong, en base a varios vídeos grabados por la prensa. El acusado «se abalanza en diagonal contra el adolescente, tomándolo con sus brazos e impulsándolo de tal forma que lo eleva sobre la baranda en cuestión y lo hace caer de cabeza al río Mapocho».

El joven acabó desplomándose contra el lecho del río y sufre lesiones craneales y la rotura de las muñecas, aunque se encuentra estable y evoluciona favorablemente en la unidad de cuidados intensivos de un hospital de Santiago donde tuvo que ser sometido a cirugía.

El carabinero se enfrenta a dos acusaciones de homicidio frustrado y otra por omisión de socorro, dado que es obligación de la Policía atender a personas cuya vida esté en peligro. La fiscal Chong detalla que «no realiza ninguna acción orientada a evitar la caída. Asimismo, tras constatar lo referido y observar a la víctima boca abajo, inmóvil dentro de las aguas del río, junto al resto de los oficiales de carabineros se retira del lugar».

En un principio, la institución de Carabineros negó los hechos aunque el sábado reconoció la participación de Zamora y lo apartó de sus funciones. Finalmente, el juez de garantía ordenó 120 días de prisión preventiva al considerarlo «un peligro para la seguridad de la víctima y de la sociedad».

La oposición exige el cese del director general de Carabineros, Mario Rojas, señalado en el rápido deterioro que ha sufrido el cuerpo desde que estallaron las protestas el 18 de octubre de 2019. Un reciente informe de Naciones Unidas concluyó que «existen razones fundadas para creer» que desde esa fecha se cometieron un elevado número de violaciones de derechos humanos por parte de carabineros y militares en Chile como uso excesivo e innecesario de la fuerza que provocó muertes ilícitas y heridas, tortura y malos tratos, violencia sexual y detenciones arbitrarias de detenidos.

Se espera que por el aniversario del estallido, que comenzó por el aumento en el precio del transporte público y derivó hacia la exigencia de un nuevo modelo económico y reformas sociales, se desate una nueva ola de protestas. La pandemia de coronavirus obligó a suspender en marzo las manifestaciones que, según los últimos datos de la Fiscalía, dejaron 31 fallecidos y 8.575 denuncias por violencia institucional: lesiones con arma, torturas y abusos sexuales; la peor crisis social desde la caída de la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990).