Esto es lo que necesita Joe Biden para llegar a la Casa Blanca

El candidato demócrata está a punto de ganar la presidencia y necesita asegurarse un estado más para derrotar al presidente Donald Trump

El candidato demócrata, Joe BidenCarolyn KasterAP

El candidato demócrata Joe Biden se acerca a los 270 votos delegados en el Colegio Electoral necesarios para llegar la Casa Blanca, asegurando sus victorias en los estados de Wisconsin y Michigan. Con solo un puñado de estados todavía en juego, Trump intenta llevar a los tribunales los resultados en algunos estados clave. No está claro si alguna de las maniobras legales de su campaña logrará favorecerle.

Dos días después del día de las elecciones, ninguno de los candidatos ha acumulado los votos necesarios para ganar la Casa Blanca. Pero las victorias de Biden en los estados de los Grandes Lagos le han dado 264 votos delegados, lo que significa que está a un estado clave de distancia de la presidencia.

Trump, con 214 votos electorales, se enfrenta a un obstáculo mucho mayor. Para llegar a 270, necesita reclamar los estados restantes: Pensilvania, Carolina del Norte, Georgia y Nevada. Con millones de votos aún por contar, Biden está considerado ya el candidato más votado de la historia de Estados Unidos, por encima del récord obtenido por su amigo Barack Obama en 2008. Si Obama obtuvo entonces casi 69,5 millones de sus conciudadanos, los datos de Biden ya se sitúan por encima de los 71,6 millones, según CNN. Sin embargo, lo que parecía que iba a ser un paseo no ha sido tal, ya que Trump también ha mejorado sus datos de 2016, cuando logró casi 63 millones de votos. Ahora ya supera los 68 millones, por delante de los 65,8 que logró hace cuatro años la exsecretaria de Estado Hillary Clinton y de los 65,9 que obtuvo Obama para llegar a la Casa Blanca.

En una conferencia de prensa por la tarde el miércoles, el exvicepresidente dijo que esperaba ganar la presidencia, pero no llegó a declarar abiertamente la victoria. “Gobernaré como presidente estadounidense”, dijo Biden. “No habrá estados rojos ni estados azules cuando ganemos. Solo los Estados Unidos de América”. Un marcado contraste con el enfoque de Trump, quien la madrugada del miércoles afirmó falsamente que había ganado las elecciones.

A partir de ahí la campaña de Trump se metió de lleno en una oleada de actividad legal para tratar de mejorar las posibilidades del presidente republicano y poner en duda los resultados de las elecciones, solicitando un recuento en Wisconsin y presentando demandas en Pensilvania, Michigan y Georgia.

Los recuentos estatales en Wisconsin históricamente han cambiado el resultado por solo unos pocos cientos de votos; Biden lidera con más de 20,000 votos de los casi 3.3 millones contados. Durante cuatro años, los demócratas han sido perseguidos por el derrumbe del muro azul, el trío de estados de los Grandes Lagos (Michigan, Wisconsin y Pensilvania) con el que sus candidatos habían podido contar cada cuatro años. Pero el atractivo populista de Trump tocó la fibra sensible de los votantes blancos de la clase trabajadora y capturó los tres en 2016 por un total de solo 77.000 votos.

No estaba claro cuándo se determinará un ganador después de una larga y amarga campaña dominada por el coronavirus y sus efectos en los estadounidenses y la economía nacional.