Trump lleva a la justicia los resultados de los estados clave

Sin esperar al recuento final, Trump se declara ganador y denuncia un «gran fraude». El equipo legal de Biden, dirigido por un ex abogado de la Casa Blanca, está listo para la batalla en los tribunales

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anticipa una dura batalla legal para dilucidar el vencedor de las presidencialesCHRIS KLEPONIS / POOLEFE

Trump, a la ofensiva contra el voto por correo, se declara vencedor, mientras Biden anuncia estar dispuesto a iniciar la batalla legal por la presidencia Fiel a su estilo, el presidente se daba por ganador de las elecciones cuando los datos todavía no lo habían confirmado. Esos votos electorales decisivos de los Estados «bisagra» tardarán horas, si no días, en efectuarse y dar por declarado al vencedor. «Francamente, ya hemos ganado las elecciones», anunció Trump de manera prematura desde la Casa Blanca, añadiendo sobre el escrutinio: «Es un gran fraude para nuestro país».

Georgia, Pensilvania, Wisconsin y Michigan todavía no habían realizado el recuento de votos para cuando el presidente se animó a hacer esas declaraciones. Millones de papeletas, la mayoría de ellas emitidas por correo o a través del voto anticipado en persona, quedaban todavía pendientes para el recuento. Los demócratas «sabían que no podían ganar, así que han dicho que vayamos a la Corte» Suprema, siguió Trump. Porque ahora la intención del presidente es paralizar el recuento de votos por correo alegando «fraude electoral sobre el público estadounidense». En el mismo discurso de la noche electoral anunció: «Iremos a la Corte Suprema, queremos parar toda la votación».

El equipo de Biden calificó de «escandalosas» las declaraciones del presidente, asegurando estar «listos para actuar» si Trump trata de detener el conteo. «Si el presidente hace efectiva su amenaza de ir a los tribunales para impedir el recuento de votos, tenemos a nuestro equipo legal listo para actuar», emitía en un comunicado Jen O’Malley Dillon, directora de campaña de Biden. Y es que, desde hace semanas, el presidente de EE UU también ha sembrado dudas sobre el sistema de votación anticipada, calificándolo de «fraude electoral», sin que haya habido ningún indicio ni habiendo presentado tampoco ninguna prueba de su acusación. Pero, según la información de que disponen los colegios electorales de cada Estado, el voto por correo favorece ampliamente a los demócratas que han votado con récords de participación.

Más de 100 millones de estadounidense han emitido su voto anticipado en estas elecciones presidenciales. Unas históricas cifras nunca antes registradas por el sistema de votación anticipada, en gran parte para evitar nuevos contagios de covid-19 que acecha con fuerza el país. Cerca de 65 millones de personas votaron por correo y otros 34 millones registraron su voto en persona de manera anticipada.

Lejos de ser unas elecciones ordinarias, las de 2020 son un referéndum a Trump y a sus cuatro al frente de la Casa Blanca. Si bien durante la campaña el candidato presidencial demócrata no ha confirmado que disponga de un equipo legal que pueda representarles ante una situación como ésta, se sabe que Biden cuenta con un equipo legal a su disposición y a la espera de lo que suceda estos días de resaca electoral. El director de este equipo legal sería Bob Bauer, ex abogado de la Casa Blanca, y ya habrían estado recaudado fondos en previsión de una larga y compleja batalla legal. Mientras, el escrutinio de votos de estas inusuales presidenciales continúa y no espera resolverse hasta, al menos, un día más. Trump cuenta con 214 votos electorales de los 270 que necesita alguno de los candidatos para ganar. Biden tiene, por ahora, un total de 238.

De los 50 estados de EE UU, la decisión final de esta histórica votación estará en aquellos seis pendulares cuyo ajustadísimo resultado se desconoce: Carolina del Norte, Georgia y Pensilvania, con una ligera ventaja para Trump; Nevada, Michigan y Wisconsin por ahora para Biden. La postura demócrata antes esta situación de incertidumbre es opuesta a la de su rival republicano, con la prudencia que caracteriza a Biden, pero con la misma contundencia a la hora de valorar las palabras de su contrincante.

Los demócratas aseguran estar dispuestos a poner en marcha toda las herramientas necesarias para resolver el caso en los tribunales. «Se va a tardar en contar los votos, pero vamos a ganar en Pensilvania. Tenemos que ser pacientes para que acabe el recuento. Seguimos en la pelea en Georgia, nos sentimos muy bien en Wisconsin y Michigan. Creemos que estamos en el camino de la victoria. Vamos a ganar, mantengo la fe», dijo Biden.

La batalla electoral, que podría acabar siendo legal, entre los candidatos todavía sigue abierta y ambos cuentan con opciones de ganar la presidencia de Estados Unidos.