Análisis

“Los días de Boris Johnson en el gobierno están contados”

Erik Goldstein, profesor de Relaciones Internacional en la Universidad de Boston, analiza cómo el «premier» británico ha perdido popularidad un año después por su caótica gestión

El gato Larry se estira ante el policía que hace guardia en la puerta del Número 10 este pasado 5 de diciembre
El gato Larry se estira ante el policía que hace guardia en la puerta del Número 10 este pasado 5 de diciembreDPA vía Europa PressDPA vía Europa Press

-¿Cómo se valora la gestión de Boris Johnson un año después de las elecciones? ¿Tiene menos apoyo dentro del Partido Conservador?

-Existe la opinión generalizada de que los días de Boris Johnson están contados. Llevó al Partido Conservador a una mayoría inesperadamente amplia en las elecciones de hace un año. Desde entonces, la confianza en su liderazgo ha disminuido drásticamente dentro del partido. Hay una falta general de confianza en la “competencia” de su gobierno. Su núcleo interno de asesores especiales alienó a muchos miembros comprometidos del partido, con ideas extremas sobre la reestructuración del gobierno, la reducción del papel del parlamento y la limitación del poder judicial. Acaban de ser despedidos y Johnson está tratando de volver a rehacer su gabinete para que se le considere profesional. La gestión de la crisis de la covid ha sido vista como caótica y ha erosionado seriamente el apoyo dentro del partido y el país.

-¿Cómo ha sido la respuesta del Gobierno británico para frenar la pandemia?

-Boris Johnson tiene fama de ser un tipo fuerte por fuera pero débil en el fondo y en el día a día de la política. La lentitud en la respuesta del gobierno a la crisis de la covid y los mensajes muy confusos en sus declaraciones públicas contribuyeron a errores en la estrategia de contención. Es un gobierno que está mucho más centrado en la economía y, por tanto, gran parte de su atención se ha focalizado en el Brexit. La atención del gobierno por la pandemia mejoró después de que Boris Johnson casi muere a causa del virus.

-¿Apoyarían los británicos una salida de la UE sin acuerdo comercial?

-La retirada completa de Reino Unido de la UE está a solo unos días de completarse, y ahora es poco probable que se produzca un acuerdo comercial relevante. Quizás se lleguen a algunos pactos para salvar las apariencias, pero nada sustantivo. El público británico está agotado tras años de discusiones sobre el Brexit y está resignado en gran medida a un Brexit sin acuerdo. La auténtica reacción se producirá cuando se sienta plenamente el impacto económico combinado del Brexit y del legado de la crisis de la covid.

-Si el Brexit resulta un gran fracaso, ¿cree que Escocia acabará votando en un segundo referéndum de independencia?

-Johnson se ha centrado en Inglaterra y está fortaleciendo la base del Partido Conservador allí. Esto es un puro cálculo político que está poniendo en riesgo la unidad del Reino. En las últimas elecciones, los conservadores obtuvieron grandes avances en el antiguo norte industrial de Inglaterra, anteriormente un bastión laborista. Los conservadores son ahora un partido inglés. Un trato desdeñoso hacia Escocia, que hace solo unos años votó en contra de la separación, ha cambiado a la opinión pública. Escocia votó enérgicamente a favor de permanecer en la UE, y el apoyo separatista ahora se alimenta de la frustración de que Escocia esté siendo expulsada de Europa debido a los votos ingleses. Existe una gran posibilidad de que en una nueva votación a favor o en contra, la independencia gane.

-¿Y en Irlanda del Norte?

-En Irlanda del Norte, Boris Johnson ha mostrado su voluntad de romper los compromisos del acuerdo que involucra a la región. Eso está alimentando una nueva tensión política allí, después de dos décadas de paz.

-¿Han sido eficientes las medidas económicas adoptadas por el Gobierno durante la pandemia?

-El ministro de Finanzas, Rishi Sunak, nuevo en el cargo y en gran parte desconocido cuando comenzó la pandemia, se ha ganado los elogios por sus esfuerzos para minimizar el impacto económico negativo. Ahora se habla de él como un posible sucesor de Boris Johnson. Sunak es popular porque pudo distribuir dinero. Ahora se enfrenta a la abrumadora tarea de intentar llenar el enorme agujero presupuestario de las finanzas nacionales y, por lo tanto, nuevos impuestos. Johnson esperaba un acuerdo comercial con Estados Unidos, basado en su amistad con el presidente Trump. Ahora ha tenido que intentar rápidamente tender puentes hacia la nueva administración, pero un acuerdo comercial especial con Reino Unido no es una prioridad en EEUU, ni siquiera es popular en el Congreso. El gobierno de Boris Johnson ha puesto sus esperanzas en que el Brexit genere un milagro económico.

-¿Cree que Bruselas cederá en uno de los temas clave del Brexit?

-En alguno de los asuntos clave se ofrecerá un compromiso por parte de la UE. Probablemente sea la duración del período de transición para los derechos de pesca. Bruselas cederá algo para demostrar que no es inflexible.

-¿Quién perderá más si no hay acuerdo?

-Reino Unido será la parte más afectada. La realidad es que los países más eficientes para comerciar son los más cercanos. Las barreras comerciales con la UE serán dolorosas. La UE tiene más opciones, su gran mercado interior y tratados comerciales globales bien establecidos.