El sacrificio masivo de visones pone en apuros a la primera ministra danesa

La comisión parlamentaria que investiga al caso denuncia que no puede acceder a los mensajes de móvil de Frederiksen y sus colaboradores porque fueron borrados

La primera ministra danesa, la socialdemócrata Mette Frederiksen, no pudo contener las lágrimas durante una visita a una granja en Kolding el 26 de noviembre de 2021
La primera ministra danesa, la socialdemócrata Mette Frederiksen, no pudo contener las lágrimas durante una visita a una granja en Kolding el 26 de noviembre de 2021 FOTO: Mads Nissen / POOL EFE

Un año después de que el Gobierno danés tomara la polémica decisión de sacrificar a todos los visones del país para combatir una nueva cepa de coronavirus, la primera ministra, la socialdemócrata Mette Frederiksen, afronta una difícil situación por la que ella misma pidió disculpas entre lágrimas meses después.

Ante el aluvión de críticas desatadas tanto dentro como fuera de Dinamarca, el Parlamento danés creó una comisión de investigación para evaluar la actuación del Ejecutivo. La conocida como Comisión Visón denunció este miércoles que sus trabajos se han visto entorpecidos porque no pueden acceder a los mensajes de texto que Frederiksen y sus tres principales colaboradores intercambiaron aquellos días de noviembre de 2020 porque han sido eliminados de sus teléfonos móviles.

Barbara Bertelsen, Martin Justesen y Pelle Pape forman el círculo de confianza de Frederiksen. Bertelsen es jefa de la Oficina de la Primera Ministra, Justesen “spin doctor” y jefe de gabinete, mientras que Pape es, entre otras cosas, coordinadora entre el Gobierno y la Prensa.

En este sentido, las autoridades han defendido que los mensajes no se han borrado a propósito, sino que simplemente todos los implicados tenían configurados sus teléfonos para que los mensajes que tuvieran más de un mes de antigüedad fueran borrados del dispositivo. Ante esta información, la comisión ha anunciado que recurrirá a la compañía telefónica para que restablezca los mensajes entre septiembre y diciembre del año pasado.

Indignación entre todos los partidos

Para la oposición, en cambio el borrado obedece a un intento del Gobierno de ocultar información. “Realmente es un escándalo, y no puedes evitar sentarte sospechosamente con muchas preguntas: ¿Por qué has elegido que estos mensajes de texto se eliminen automáticamente? ¿Qué se ha ocultado?, se pregunta Mette Abildgaard, portavoz de los conservadores.

Las críticas, sin embargo, también se han hecho oír entre los partidos que apoyan parlamentariamente al Gobierno socialdemócrata en minoría. En opinión de Samira Nawa, de los social liberales, la ocultación de información puede generar desconfianza en el sistema político. “Es la confianza en el sistema político lo que está en juego aquí. La apertura y la transparencia fomentan la confianza, y la eliminación sistemática de mensajes de texto no es parte de ello”, advierte.

Un día después de estallar la polémica, Frederiksen justificaba que había borrado los mensajes por motivos de seguridad. “La oficina de la primera ministra me aconsejó que tuviera activada la eliminación automática de mis mensajes de texto por razones de seguridad, y decidí seguir ese consejo”, declaró la líder socialdemócrata ala cadena TV2. Sin embargo, su antecesor, el liberal Anders Loke Rasmussen, contradijo su versión al asegurar que él no había recibido esa recomendación mientras fue primer ministro (2015-2019).

La comisión, formada por todos los partidos de la Cámara, trata de esclarecer qué sucedió en los días en que el Gobierno socialdemócrata decidió sacrificar a entre 15 y 17 millones de visones, lo que generó importantes protestas internacionales. El trasfondo era que el coronavirus se había propagado de humanos a visones, y luego mutó en el visón y se propagó nuevamente a los humanos.

Sin embargo, en poco tiempo resultó que el Ejecutivo no tenía base legal para llevar a cabo semejante matanza masiva. La legislación solo le autorizaba pedir a los criadores de las siete provincias afectadas por la cepa que sacrificaran a sus visones. El entonces ministro de Alimentación y Pesca, Mogens Jensen, dimitió poco después, convirtiéndose en la primera víctima política del caso. A Frederiksen le corresponderá el 9 de diciembre explicar en persona ante la comisión una polémica decisión que puede marcar su futuro político tras dos años y medio en el poder.