Primer día tras el cierre del gasoducto: Marruecos asegura que la repercusión es insignificante

Rabat mantiene negociaciones con España para recibir combustible desde nuestro país y construye instalaciones transformadoras en su costa

La decisión de las autoridades argelinas de no renovar el acuerdo sobre el gasoducto Magreb-Europa (GME) sólo tendrá un impacto insignificante, según ONHYM y ONEE, organismos de regulación de la energía del país vecino, que estudia otras alternativas

La reacción oficial de Rabat a lo ocurrido insiste en que el cierre del gasoducto tendrá sólo un impacto insignificante en el desempeño del sistema eléctrico nacional en el futuro inmediato, indicó la Oficina Nacional de Hidrocarburos y Minas. (ONHYM) y la Oficina Nacional de Electricidad y Agua Potable (ONEE). “Dada la naturaleza de la vecindad de Marruecos y en previsión de esta decisión, se han realizado las gestiones necesarias para garantizar la continuidad del suministro eléctrico del país, precisaron en un comunicado de prensa.

“Se están explorando otras opciones en busca de alternativas sostenibles, de mediano y largo plazo”, agrega. Aunque no se citan, entre esas alternativas figura de la importar desde España el gas a través de la tubería que ahora se ha inutilizado, para lo que ya existen negociaciones. Asimismo, ha sacado a licitación la construcción de plantas transformadoras del gas licuado.

La decisión de Argelia se inscribe en el marco de las malas relaciones con Marruecos y podría haber sido tomada como forma de presión a la reciente decisión de la ONU sobre el Sáhara Occidental que, finalmente, ha favorecido a la postura de Rabat de buscar una solución dialogada, mediante mesas redondas, y no un referéndum de autodeterminación, como pretendían Argel y el Frente Polisario. Se ha puesto sobre la mesa la baza de la energía, tan importante en estos momentos, pero no ha fructificado;, sin embargo, se ha mantenido con lo que ello conlleva, como la minoración de ingresos y el perjuicio a terceros países.