Historia

¿Quién fue Stepan Bandera, el ídolo nacionalista ucraniano, y por qué es tan odiado por Rusia?

Pese a un polémico pasado asociado al nazismo, aunque fue encarcelado por Hitler, y a ideas de extrema derecha, dio su vida por la independencia de Ucrania hasta que fue asesinado, en 1959, por la KGB

Imagen de Stepán Bandera en un acto en Ucrania en 2019 con motivo de su aniversario
Imagen de Stepán Bandera en un acto en Ucrania en 2019 con motivo de su aniversarioLa Razón

Pese a que falleció hace casi 63 años, su nombre sigue en boca de sus compatriotas ucranianos y de sus muchos enemigos. Es Stepán Andríyovich Bandera, un activista político y uno de los más destacados personajes del movimiento nacionalista e independentista ucraniano, líder de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN).

Nacido en 1909 en Stari Uhríniv, su figura estuvo envuelta en la polémica en vida y continúa ahora en medio del conflicto que viven Ucrania y Rusia. Y es que cuando Putin hablaba de “desnazificar” Ucrania, el nombre de Bandera estaba en la cabeza de muchos, porque aunque en su país se le considera un héroe en muchos sectores de la población, para los rusos fue un traidor pronazi, a pesar de que Hitler ordenó en 1941 su detención en el campo de concentración de Sachsenhausen, donde el líder nacionalista permaneció prácticamente hasta el final de la guerra.

Tras la caída de la URSS y la independencia de Ucrania, ha recibido la condecoración del Gobierno a título póstumo como héroe nacional y miles de personas le rinden tributo anualmente. En los últimos años se han erigido varias estatuas conmemorativas en distintas ciudades de Ucrania, mientras que en la capital una importante calle fue renombrada como avenida de Stepán Bandera.

El 22 de enero de 2010, el presidente saliente de Ucrania, Víktor Yúshchenko, otorgó a Bandera el título póstumo de Héroe de Ucrania. No gustó mucho aa idea al Parlamento Europeo, que condenó el premio,al igual que Rusia, y políticos y organizaciones polacas y judías. Así, el presidente ucraniano entrante, Viktor Yanukovich, declaró ilegal el premio, ya que Bandera nunca fue ciudadano de Ucrania, una estipulación necesaria para obtener el premio. En enero de 2011, el premio fue anulado oficialmente.

Precisamente, cuando estallaron en Ucrania las protestas en la plaza del Maidan de Kiev contra el mencionado presidente Yanukovich, en 2013, que encabezaba un gobierno prorruso, algunos de los manifestantes mostraron pancartas a favor de Stepan Bandera.

Manifestación en Kiev el 1 de enero de 2015, donde se observa la simbología asociada a la figura de Stepan Bandera | Fuente: All-Ucranian Union "Freedom"
Manifestación en Kiev el 1 de enero de 2015, donde se observa la simbología asociada a la figura de Stepan Bandera | Fuente: All-Ucranian Union "Freedom"La Razón

Los rusos aprovecharon aquello para, desde entonces, acusar al Gobierno de Ucrania de nazi, de fascistas, de ser de extrema derecha...

¿Quién fue Bandera?

Pero, ¿quién fue Stepan Bandera para que sea tan amado por unos y tan denostado por otros? Prácticamente desconocido más allá de la Europa exsoviética, en la actualidad tiene estatuas y monumentos dedicados al oeste del país. Su bandera hondea en algunas protestas contra la invasión de Rusia. Libertador para unos, criminal fascista para otros, Stepan Bandera es una de las figuras más reconocidas de la historia de Ucrania, pero también una de las más controvertidas.

Conocer a Stepan Bandera puede ayudar a comprender mejor la profunda división de la Ucrania actual, donde el nacionalismo ha quedado unido a ideas ultraconservadoras, supremacistas y reaccionarias. Al menos eso es lo que piensan en Rusia, porque en Ucrania no opinan lo mismo.

Stepan Andreyevich Bandera nació un 1 de enero de 1909 en el Reino de Galitzia y Lodomeria, entonces un territorio autónomo bajo la Casa de los Habsburgo en el Imperio Austrohúngaro. Criado en el seno de una familia católica, fue el segundo de un total de siete hermanos y hermanas. Ya de muy niño pasó horas leyendo sobre los ideales nacionalistas ucranianos. Uno de sus tíos fue el fundador de una de las organizaciones económicas ucranianas más importantes, y otro era diputado del parlamento austrohúngaro.

Por aquel entonces, la situación de los ucranianos era difícil. En 1914, cuando estalló la Primera Guerra Mundial, los ucranianos junto al Imperio Austrohúngaro, lo que provocó que fuera testigo de la crudeza de la guerra. Ucrania, en aquel momento, no era un país independiente y su territorio estaba dividido entre los imperios austrohúngaro y ruso. El fin de la guerra en 1918, que llevó a la disolución del Imperio Austrohúngaro, terminó por hacer estallar el sentimiento soberanista de Ucrania, lo que se tradujo en un auge del nacionalismo.

El padre de Stepan Bandera se unió a un levantamiento armado, participando en movimientos milicianos, y más tarde formó parte de la Rada (parlamento) de la efímera República Popular de Ucrania Occidental. El territorio reclamado por esta república, que duró unos ocho meses, se enfrentó militarmente a Polonia por el dominio de Leópolis, conflicto que finalmente perdió.

Ucrania ocupada por Polonia

Debido a esto, Stepan Bandera y su familia vivieron desde 1920 en territorio conquistado por Polonia mientras en el resto de la actual Ucrania se conformó la República Popular de Ucrania, que reclamaba dicho territorio (y otros tantos donde consideraba que había importante presencia de etnia ucraniana).

En 1922, teniendo doce años, se unió al Plast, organización juvenil de exploradores ucranianos tipo scouts. Ese mismo año, , la República Socialista Soviética de Ucrania, entidad formada en 1919 y apoyada por el Partido Comunista de Ucrania y por Rusia, venció a la República Popular de Ucrania y la unió al territorio ucraniano a la URSS, excepción hecha del territorio ocupado por Polonia, en la que vivía Bandera y su familia.

En 1928, Bandera ingresó en la Organización Militar Ucraniana (OVU), una milicia de resistencia a la ocupación polaca. Un año más tarde, Yevguén Mijáilovich Konovalets, miembro del OVU, funda junto a otros activistas nacionalistas la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN). Stepan Bandera, influenciado por su compañeros del Plast y por el propio Konovalets, se unió también al OUN.

Es también en esta época cuando entra en contacto con ideologías fascistas y de extrema derecha en general. Se empapó de escritores como Nikolai Mikhnovsky o Dmitry Dontsov y defendió que las armas y la violencia eran el único método para conseguir la “Gran Ucrania”.

Entre 1932 y 1933, se produjo la gran hambruna en Ucrania, conocida como Holodomor, provocada por las políticas de Stalin, en la que murieron millones de ucranianos y kazajos. Este hecho influyó notablemente en el pensamiento de Bandera y en el desarrollo del pensamiento nacionalista. De hecho, marcó decididamente las relaciones entre Ucrania y Rusia hasta prácticamente el día de hoy.

A partir de 1931, comenzó a viajar para fortalecer las redes del OUN, recibiendo ayuda de las potencias occidentales. En 1932, el OUN y la OVU se fusionaron. Poco a poco se enfocó en organizar atentados terroristas que no incluían ya únicamente a las autoridades polacas, sino también a soviéticas y personalidades de izquierdas. Según escribió él mismo en sus memorias, eso era necesario para “demostrar la unidad” del frente de liberación ucraniano.

El 3 de junio de 1933, en Berlín, en una conferencia de la Red de Nacionalistas Ucranianos con la participación de miembros de la OUN, se decidió organizar un intento de asesinato del cónsul soviético en Leopolis, que fracasó. En 1934, lideró parte del asesinato del Ministro del Interior de Polonia, asesinado por un estudiante a las órdenes de la red clandestina.

Mientras, las relaciones entre la Alemania Nazi y el OUN se enfriaban por este asesinato y la propia OUN llevaba a cabo una purga interna por el suceso, pero la popularidad de Stepan Bandera creció inmensamente. En 1935 fue juzgado junto a once miembros del OUN por este asesinato y condenado a la pena capital, con 27 años.

Condenado a muerte

Sin embargo, ante las protestas ciudadanas, el Gobierno renunció a ejecutar las sentencias de muerte, iniciaron negociaciones con los partidos ucranianos legales sobre la “normalización” de las relaciones entre Ucrania y Polonia. Así, finalmente se aprobó una amnistía, sustituyendo la pena de muerte por cadena perpetua.

La Alemania de Hitler volvió a tener simpatías por la OUN, ayudando a la liberación de varios de sus miembros apresados por el gobierno húngaro. Bandera aprobó inicialmente una alianza con el nazismo, si bien consideró que a la larga no estarían de acuerdo en una independencia total de Ucrania.

La invasión de Polonia no solo trastocó los objetivos de la red clandestina, ya que el territorio ucraniano polaco pasó a ser de dominio de la Unión Soviética bajo la RSS de Ucrania, sino que dio comienzo a la Segunda Guerra Mundial, cambiando todo el panorama político de la época. Bandera estableció objetivos clave destinados a crear un levantamiento armado que demostrase las ansias de independencia de Ucrania y que obligase a Alemania a enfrentarse a la URSS.

La OUN, bajo el liderazgo de Stepan Bandera, fue creando grupos y tropas armadas para organizar un levantamiento armado en la República Socialista de Ucrania. Sin embargo, del 15 al 19 de enero de 1941, tuvo lugar en Leopolis el Juicio 59, donde se juzgó a múltiples miembros del OUN-b acusados de preparar el levantamiento armado. La mayoría fueron condenados a la pena capital, pero algunos lograron escapar, entre ellos los futuros fundadores del Ejército Insurgente Ucraniano (UPA), la rama militar del OUN.

Sea como fuere, la Alemania Nazi y la OUN comenzaron a colaborar. Se sabe que Stepan Bandera y el OUN recibieron entrenamiento militar en el territorio polaco controlado por Hitler. También recibieron un fuerte adoctrinamiento ideológico, especialmente en ultranacionalismo, anticomunismo y antisemitismo.

Para verano de 1941, la OUN-b tenía activas 3.300 células con unos 20.000 hombres, tal y como Bandera redacta en sus memorias. Asimismo, el gobierno alemán organizó varias columnas militares donde miembros de la OUN-b estaban integrados, creando unidades conjuntas. Esta situación se prolongaría hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Paralelamente, Bandera introdujo en las tesis de la organización todo tipo de elementos del nazismo, como el antisemitismo, bajo la excusa de que apoyaban a los bolcheviques.

Respecto a la Alemania Nazi, además, se estableció que las tropas alemanas deberían ser consideradas como las tropas de los aliados, y que parte del activo organizativo de la OUN debería incorporarse a las tropas alemanas.

Así, en los años previos a la invasión de la URSS por la Alemania nazi, se estableció un colaboracionismo entre la OUN y las autoridades alemanas, y se terminó de configurar la organización clandestina como un grupo de extrema derecha favorable al nazismo y al fascismo.

La guerra contra la URSS

Con la invasión alemana de la URSS, la OUN se coordinó con las tropas alemanas para coordinar un levantamiento armado contra las tropas soviéticas, instando a la población a no ayudar al Ejército Rojo y organizando células de autogobierno en el territorio conquistado por los nazis. A medida que avanzaba el ejército alemán, la OUN se fue haciendo cargo del terreno conquistado.

Ucrania fue ocupada rápidamente por el ejército alemán, así que Bandera se dispuso a organizar los resortes necesarios para crear un Estado independiente en Ucrania, al estilo de Croacia con Ante Pavelic y los Ustacha.

En un primer momento, Alemania no se opuso a crear unidades administrativas y de gobierno conformadas por ucranianos, pero, finalmente, se negó a que Ucrania fuera un país independiente, poniendo bajo arresto tanto a Bandera como a Melnik y al resto del gobierno ucraniano, que fueron inicialmente encerrados en prisión.

Durante los primeros momentos de la ocupación, miembros del OUN participaron junto a las tropas nazis actos antisemitas y racistas bajo la idea de “revolución nacional ucraniana” de Stepan Bandera, si bien es cierto que no hay pruebas documentales de que él diera la orden.

La negativa de los nazis a permitir un Estado ucraniano independiente se tradujo en enfrentamiento, represión y crímenes entre las tropas alemanas y las milicias que habían apoyado inicialmente la invasión nazi. A principios de 1942, Bandera y su Gobierno ucraniano fueron internados en un campo de concentración. También retuvieron allí a su familia.

El Ejército Insurgente Ucraniano (UPA)

Fue en aquel momento, en octubre de 1942, cuando surge el Ejército Insurgente Ucraniano (UPA), la rama militar de la organización, con el objetivo de librarse de la ocupación nazi y soviética y lograr la independencia total de Ucrania. No queda claro si Bandera estuvo involucrado en su creación, pues se cree que pudo ser apartado por su propia seguridad, para que los nazis no tuvieran excusas para hacerle daño. De hecho, las tropas alemanas distribuyeron una gran cantidad de propaganda en su contra acusándole de ser un agente encubierto de la URSS. Curiosamente, la URSS hacia lo propio pero al revés.

La UPA no se crea de la noche a la mañana, sino que surge poco a poco a partir de grupos armados dispersos creados anteriormente, unificando otras milicias existentes... por lo que es complicado determinar su fecha exacta de creación.

Sus primeras victorias contra la ocupación nazi se dieron en 1943, cuando consiguieron el control de la región de Volinia, al oeste de Ucrania, y llevaron a cabo combates tanto contra la Wehrmarcht como contra el Ejército Nacional de Polonia, que buscaba recuperar sus antiguos territorios.

En 1943, en un Congreso del OUN, se estableció que la prioridad era detener al Ejército Rojo, pues parecía ya claro en aquel momento que la URSS iba a ganar la guerra, lo que conduciría a Ucrania a un nuevo enfrentamiento contra los soviéticos.

Entre 1943 y 1944, de nuevo la UPA y la Wehrmarcht llegaron a colaboraciones puntuales que irían en aumento a medida que la URSS fue ganando terreno al Tercer Reich en suelo ucraniano. De hecho, no era raro encontrar alemanes en las filas del Ejército Insurgente Ucraniano.

Además, en las regiones bajo control del UPA, se llevaron a cabo actos de “limpieza étnica” que dejaron entre 35.000 y 75.000 civiles polacos muertos y hasta 400.000 desplazados, aunque no hay pruebas de que Bandera los ordenara. En la región de Volinia, los enfrentamientos entre el UPA y el Ejército Nacional polaco dejaron 20.000 civiles ucranianos y entre 35.000 y 60.000 polacos asesinados.

En su momento de máxima extensión, en 1944, el UPA llegó a tener hasta 300.000 miembros, según algunos historiadores, aunque otros la reducen a 40.000, llegando a contar incluso con su propia policía secreta para realizar purgas internas.

Tras acabar la Segunda Guerra Mundial, Stepan Bandera y otros miembros del OUN fueron huyendo de ciudad en ciudad hasta acabar en la parte de Alemania ocupada por Estados Unidos, al oeste. Finalmente, como resultado de la derrota alemana, Ucrania fue de nuevo incorporada a la URSS y tanto la OUN como la UPA tuvieron que subsistir en la clandestinidad, hasta casi desaparecer.

Stepan Bandera se libró de ser juzgado en Núremberg por varios documentos donde se demostraba supuestamente su hostilidad y sus planes contra la Alemania Nazi, y desde ese momento pasa a un segundo plano viviendo oculto y con un delicado estado de salud, aunque colaboró en este periodo con los servicios secretos de Estados Unidos y Reino Unido. En 1950, se instaló en Munich, desde donde mantuvo contacto con otros países y con organizaciones de extrema derecha, incluido Francisco Franco.

Asesinado por el KGB

Sin embargo, a partir de 1953 se empezó a quedar cada vez más solo, manteniendo apenas contacto con los servicios secretos de la República Federal Alemania, en los que la KGB se había infiltrado, gracias a lo cual pudieron dar con su paradero y asesinarle a la puerta de su casa por un disparo de cianuro el 15 de octubre de 1959.

Bogdán Stashynsky, el agente responsable de su asesinato, terminó confesándolo todo a las autoridades policiales alemanas. En 2005, el jefe de la KGB de la época confirmó que, efectivamente, el asesinato fue realizado por orden directa del servicio secreto soviético.

Sin embargo, a pesar de toda la polémica que le rodea, sectores de la población ucraniana ven en su figura la determinación y la lucha del pueblo ucraniano por lograr su independencia. De hecho, el nacionalismo ucraniano está ligado históricamente a su nombre.

Con la independencia de Ucrania en 1991, se fundaron diversos partidos políticos que decían recuperar el legado del OUN. El Congreso de Nacionalistas Ucranianos (KUN) fue uno de ellos, usando incluso el mismo logotipo y considerado una continuación del OUN-b. Esta formación terminó integrándose en Nuestra Ucrania, la coalición de Víktor Yuschenko, que le nombró Héroe Nacional cuando fue presidente y llegó a emitir sellos con su rostro.

El partido Svoboda (antes de 2004 llamado Partido Social-Nacional de Ucrania), cuya rama paramilitar fue hasta 2007 la asociación Patriotas de Ucrania, usaban el wolfangel, un símbolo nazi. Según algunas fuentes, de estas formaciones y de otros colectivos surgiría después, en 2014, el famoso Batallón Azov.