Australia culmina sus mayores maniobras con el despliegue de sus F-35 y un claro mensaje para China

Los ejercicios Pitch Black incorporan por primera vez aviones de Alemania, Japón y Corea del Sur

Un F-35 de la Real Fuerza Aérea Australiana (RAAF)
Un F-35 de la Real Fuerza Aérea Australiana (RAAF) FOTO: Airman 1st Class Josey Blades Nellis AFB Public Affairs

Australia se ha convertido en uno de los países más activos y enérgicos de Asia-Pacífico en su alineamiento con las políticas de Estados Unidos para contener a China y su creciente influencia militar y política en la región. Hace unos meses, las autoridades australianas anunciaron su intención de integrar la alianza AUKUS, junto a Estados Unidos y Reino Unido, un ambicioso pacto de seguridad para compartir tecnología avanzada de defensa, que permitirá Australia construya por primera vez submarinos de propulsión nuclear.

En este contexto de tensión creciente, Australia está a punto de concluir las maniobras militares Pitch Black dirigidas por la Real Fuerza Aérea Australiana en el norte del país. Estos ejercicios bianuales se celebran por primera vez en cuatro años debido a la pandemia y reúnen a 2.500 personas y hasta 100 aviones de todo el mundo de países como Canadá, Francia, Alemania, Indonesia, India, Japón, Malasia, Países Bajos, Nueva Zelanda, Filipinas, República de Corea, Singapur, Tailandia , Emiratos Árabes Unidos, EEUU y Reino Unido.

La edición de este año adquiere un simbolismo especial. Por primera vez se han sumado aviones y personal de Alemania -que envió Eurofighters- Japón -con sus Mitsubishi F-2- y Corea del Sur, con el KF-16U, variante surcoreana del F-16V.

Es también la primera vez que participan cazas F-35B de despegue corto y aterrizaje vertical (STOVL) del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, con base en Iwakuni (Japón), desde donde despegaron a mediados de agosto. Australia también ha recurrido para estos ejercicios a sus F-35, que han operado por primera vez con los aviones de combate japoneses y surcoreanos. Todo un mensaje para China, su primer socio comercial pero también su rival más agresivo en la región tal y como se percibe desde Canberra.

Exercise Pitch Black 2022 is coming!

En la recta final de estas maniobras -que terminan este jueves- la Fuerza Aérea de la India -otro socio y rival de China- publicó un vídeo en el que se ve a un piloto de un avión de combate Su-30 MKI de la India y un avión de combate francés Rafale interaccionando en uno de los entrenamientos.

Las maniobras Pitch Black -celebradas en el Territorio del Norte y Queensland- son vistas con recelo desde China, donde analistas del Instituto de Investigación de la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación (EPL) las han calificado como un intento de Estados Unidos de crear una “versión de la OTAN en Asia y el Pacífico”. El análisis desde Pekín es que estas maniobras demuestran que Australia se ha convertido en una “cabeza de puente” para que EEUU fortalezca su presencia militar en la región de Asia y el Pacífico.

Lo que para Australia es el expansionismo de China en la región del Indopacífico ha llevado al nuevo gobierno del primer ministro Anthony Albanese a anunciar una revisión de la estrategia militar nacional que analizará cómo las capacidades militares pueden integrarse y operar de forma conjunta con las de sus socios estratégicos. El objetivo no declarado es reforzar las fuerzas aéreas y mejorar su cooperación con las de otros países aliados para disuadir las ambiciones chinas.

Australia, al igual que otros países de la región, ha sido víctima de misiones de la Fuerza Aérea china en los últimos tiempos. En junio, un caza J-16 del gigante asiático interceptó peligrosamente a un avión de vigilancia militar australiano P-8 en la región del Mar de China Meridional. La intercepción provocó una maniobra peligrosa “que supuso una amenaza para la seguridad del avión P-8 y de su tripulación”, criticó la Real Fuerza Aérea Australiana.

Las relaciones entre ambos países han empeorado en los últimos cuatro años. Australia se sumó al grupo de países que en Occidente vetaron las redes 5G de la empresa china Huawei. En la crisis de la covid-19, exigió una investigación sobre el origen de la pandemia cuando todos los focos estaban puestos en la ciudad de Wuhan. Pekín sintió que Australia metía sus narices en asuntos de política interna al pedir Canberra más respeto a los derechos humanos en la región china de Xingjian y el gobierno de Xi Jinping no dudó en prohibir la carne australiana en China.

En Australia preocupara la red de alianzas que Pekín quiere tejer en la región. Recientemente, China firmó un acuerdo de seguridad con las Islas Salomón, un territorio formado por más de 990 islas cercano a Australia que fue antigua colonia del imperio británico. Estados Unidos y Australia temen que este pacto sirva a Pekín para abrir una base militar en este territorio ampliando la influencia naval del gigante asiático. También subyace el temor de que China extienda un pacto multilateral con una decenas de países en la definida como Visión de Desarrollo Conjunto de China y las Islas Naciones del Pacífico, que contempla desde la cooperación en varias áreas en seguridad (entre ellas ciberseguridad) hasta un posible acuerdo de libre comercio.

En agosto, China desplegó una gran flota de aviones y de barcos de guerra en operaciones especiales en torno a la isla de Taiwán en respuesta a la visita de la presidenta de la Cámara de Representantes de EEUU, Nancy Pelosi. Esta misma semana, China ha participado con Rusia en las maniobras militares Vostok, en el oriente de Rusia, por primera vez.