Los países con dos de las mayores flotas de F-35 unen sus aviones de combate para unas esperadas maniobras

Seúl tiene 40 cazas de quinta generación de Lockheed Martin y espera comprar otros veinte con la mirada puesta en Corea del Norte.

Cazas F-35 surcoreanos
Cazas F-35 surcoreanos FOTO: Fuerza Aérea del Corea del Sur Fuerza Aérea del Corea del Sur

Si hay un aliado clave para Estados Unidos en Asia después de Japón ese es Corea del Sur. La relación entre ambos Ejércitos es cada vez mayor, unidos por la amenaza de Corea del Norte y el objetivo de mantener la paz y la estabilidad en la península coreana. Esto se traduce en una mayor cooperación militar de las Fuerzas Aéreas de Seúl y de EEUU, con maniobras conjuntas de sus cazas F-35, siempre con la vista puesta en su vecino Pyongyang.

En la actualidad, Corea del Sur es uno de los países con la flota más numerosa del Lockheed Martin F-35 Lightning II de quinta generación. El Ministerio de Defensa surcoreano cree que este avión de combate es el que mejor garantiza la seguridad de la nación frente a la amenaza de su vecino del norte. Hasta la fecha, Seúl ha comprado en total 40 unidades del F-35A a Estados Unidos y pretende adquirir otros veinte más.

Un caza F-35 israelí
Un caza F-35 israelí FOTO: Allie Murray Allie Murray

Por eso son tan importantes para el gobierno de Corea del Sur las maniobras que han comenzado este jueves entre las Fuerzas Aéreas de ambos países con la integración de sus respectivos cazas F-35 en una muestra de fuerza que llega justo cuando se sospecha que el régimen de Kim Jong Un tiene previsto realizar el primer ensayo con armas nucleares desde 2017, una posibilidad que inquieta a Seúl, pero también a la Casa Blanca.

En los ejercicios entre las Fuerzas Aéreas de ambos países se entrenaron varias maniobras, incluida un sistema de ataque y operaciones aéreas defensivas, así como la interdicción de alerta aerotransportada. El general Know Hae-bin de la Fuerza Aérea de Corea del Sur afirmó que “estos ensayos son ejercicios importantes que simbolizan la fuerte alianza entre Corea del Sur y EEUU y la postura de defensa combinada”.

Hace dos semanas llegaron a Seúl seis cazas F-35 de Estados Unidos, que se han sumado con éxito a los F-35 surcoreanos, si bien en las maniobras de este jueves también han participado otros treinta aviones de combate F-35, F-15, F-16 y F-50, según explicó el Estado Mayor Conjunto (JCS) surcoreano en un comunicado.

Una formación de aviones F-35 Lightning II de la Fuerza Aérea de EEUU asignados a la 354th Fighter Wing, realizan una caminata en la base de la Fuerza Aérea
13/07/2022
Una formación de aviones F-35 Lightning II de la Fuerza Aérea de EEUU asignados a la 354th Fighter Wing, realizan una caminata en la base de la Fuerza Aérea 13/07/2022 FOTO: A1C JOSE MIGUEL TAMONDONG/U.S AI / ZUMA PRESS / CO A1C JOSE MIGUEL TAMONDONG/U.S AI

EEUU también ha enviado a Grecia estos días diez F-35A Lightning II para entrenar con la Fuerza Aérea Helénica, que se convertirá en el próximo comprador del avión furtivo de quinta generación. En estos ejercicios participan además 14 aviones de combate F-15E Strike Eagle del 494.º Escuadrón.

Una de las cuestiones que debe resolver Corea del Sur es hasta qué punto la adquisición del nuevo F-35A Block 4 Lightning II podría afectar a su futuro programa de portaaviones. Los expertos de USNI News consideran que la compra masiva de este caza perjudicará los planes de la Armada de la República de Corea para hacerse con un portaaviones ligero de 30.000 toneladas, denominado CVX, que iría acompañado con la compra de la variante F-35B de despegue corto y aterrizaje vertical.

Según publica el mismo portal, el cambio reciente en el gobierno de la nación ha dado un giro a la estrategia inicial. El anterior presidente del país, Moon Jae-in, quería un portaaviones para enfrentar el poder naval de Japón, que pretende transformar sus dos portahelicópteros clase Izumo en portaaviones ligeros que podrían operar con el F-35B. El miedo a Japón hizo que la Armada surcoreana invirtiera en los últimos años en destructores con capacidad Aegis, nuevas clases de submarinos y un par de buques de asalto anfibio Landing Platform Helicopter (LPH).

El nuevo presidente, Yoon Suk-yeol, que asumió el cargo hace unos meses, cree que la primera y más urgente amenaza es Corea del Norte y sus arsenales secretos de armas nucleares y misiles balísticos. Por eso, Seúl considera que la compra de más cazas F-35 sería más efectiva para este propósito. Los F-35A son adecuados para operaciones de ataque preventivo y contraataque y por tanto serían más letales en una ofensiva para destruir silos nucleares.

De momento, Corea del Sur se centra en mejorar la cooperación con su socio norteamericano mediante maniobras como la que se ha desarrollado este jueves. Es la primera vez desde diciembre de 2017 -cuando ambos países llevaron a cabo su ejercicio Vigilant Ace en plena escalada de tensión con Corea del Norte- que EEUU envía cazas F-35 a la península y la primera vez que ambos países realizan entrenamientos conjuntos de este tipo desde que Seúl terminó de adquirir su propia flota de F-35.

Esta maniobra se produce dos meses después de la visita del presidente estadounidense, Joe Biden, a Seúl, donde se comprometió con el presidente surcoreano, Yoon Suk-yeol, a desplegar activos estratégicos estadounidenses en Corea del Sur “de manera oportuna y coordinada según sea necesario” en función de las acciones de Corea del Norte.

El F-35, un cazabombardero furtivo de quinta generación desarrollado principalmente por los estadounidenses Lockheed Martin y Northrop Grumman y la británica BAE Systems, es considerado por Corea del Norte como uno de los activos que más amenazan su seguridad.

Sobre la amenaza norcoreana, el comandante de las Fuerzas Estadounidenses en Corea, Paul LaCamera, ha dicho que la cuestión con respecto a la próxima prueba nuclear de Pyonyang “no es sí sucederá o no, si no cuándo”.