Internacional

A la caza del voto latino en EE UU

Los hispanos, la minoría más grande de EE UU, ya no mantiene su tradicional fidelidad a los demócratas y comienza a virar hacia los republicanos elección tras elección

Carteles de los candidatos frente a un colegio electoral en Florida
Carteles de los candidatos frente a un colegio electoral en Florida FOTO: Ana Mengotti EFE

Nunca antes una minoría, por grande que fuera entre las más pequeñas, había tenido tanta fuerza en Estados Unidos. Al menos, no hasta ahora. La comunidad latinoamericana se ha convertido en la minoría más mayoritaria del país, por encima de afroamericanos y asiático-americanos y, como consecuencia, su voto es cada vez más decisivo en las urnas.

De los más de 330 millones de habitantes que tiene Estados Unidos, cerca de 62 millones son de origen latino. Es decir, los latinos ya representan el 19% del total de la población, de acuerdo al censo de 2020, pasando a ser el grupo demográfico de mayor crecimiento en el país. Sólo en la última década, de 2010 a 2010, la población hispana ha aumentado de 50 a 62 millones.

Aunque los latinos que viven en Estados Unidos no responden a un perfil concreto ni se concentran en zonas específicas, lo cierto es que hay comunidades que han logrado convertiste en amplias mayorías influyentes de determinados estados. Es el caso de los mexicanos en California, Texas, Nuevo México o Arizona; los cubanos en Florida; puertorriqueños y dominicanos en Nueva York o salvadoreños y guatemaltecos en Washington y su área metropolitana.

Últimos sondeos en EE UU
Últimos sondeos en EE UU FOTO: T. Nieto

El protagonismo de los hispanos es cada vez más importante en diversos ámbitos de la sociedad estadounidense, por supuesto también desde el punto de vista electoral”, señala Daniel Ureña, presidente de Hispanic Council, centro de pensamiento dedicado a estudiar las dinámicas de desarrollo de los hispanos en EEUU.

Aún así, no todos los que pueden ejercen su derecho al voto. “Cada vez son más conscientes de que pueden votar, pero todavía están en un porcentaje inferior en comparación con otras comunidades. Es cuestión de educación, de comunicación y de que sean conscientes de que su voto puede ser decisivo para definir el futuro político de Estados Unidos”, resalta Ureña.

El electorado latinoamericano, más joven que la media nacional y en constante movimiento, representa el 14,3% del censo electoral de Estados Unidos, una cifra muy superior al 9,2 por ciento de 2008. Por lo que, consecuentemente, el voto de la comunidad hispana ya es decisivo en una decena de estados del país y su influencia seguirá aumentando significativamente en los próximos años.

Bajo ese contexto, no sorprende que hoy, más que nunca, republicanos y demócratas vayan en busca del “voto hispano”, expresión que se utiliza para hacer referencia a los más de 34 millones de latinoamericanos que son ciudadanos elegibles para votar en los comicios, como los de mitad de mandato del próximo 8 de noviembre.

Aunque, si hay algo a tener en cuenta en un país tan grande como diverso y plural, es que no existe un único perfil de votantes, tampoco de origen hispano. “A veces se ha cometido el error en los últimos años de hablar de voto latino como un concepto monolítico. Pero año a año, elección tras elección, los hispanos han demostrado que son una comunidad muy plural, diversa y joven, que se está reinventando continuamente”.

Cerca del 26% de todos los latinos elegibles para votar se encuentran en California, lo que hace que tengan una destacada influencia en los procesos electorales de ese estado. Al “Estado Dorado” se suma Texas, con 6,2 millones de latinos elegibles para votar; Florida, con 3,4 millones; Nueva York, con 2,1 millones; y Arizona con 1,3. Juntos, estos estados tienen alrededor de dos tercios, es decir, el 66% de todos los hispanos elegibles.

“Si tradicionalmente han sido en su gran mayoría demócratas, esa tendencia ahora está cambiando y cada vez más hispanos votan más por republicanos. Lo vimos en las elecciones presidenciales de 2020: Donald Trumpincrementó en varios puntos su porcentaje de apoyo entre los hispanos, mientras Biden consiguió más o menos el mismo”, explica Ureña, añadiendo: “Las encuestas nos dicen que las diferencias se están acortando”.

Así lo confirman los datos más recientes. Si en 2018 había 40 puntos de diferencia a favor de los demócratas, según el sondeo llevado a cabo por Washington Post-IPSOS esa distancia se ha reducido hasta los 27 puntos en 2022, es decir, los republicanos han recortado 13 puntos porcentuales de diferencia en apenas cuatro años.

Tradicionalmente liberal, hoy el voto latino se abre a nuevas opciones en las urnas ante la presión de la economía, el impacto de la pandemia, el acceso a la salud, las políticas migratorias, el control de armas y el aborto.

¿Qué explica exactamente este cambio tan reciente de tendencia? “Hay muchos factores”, asegura Ureña, “pero los republicanos están atendiendo de una manera más eficaz y conectando mejor en su contacto con los votantes hispanos. Algo en lo que coinciden ambas formaciones políticas es la preocupación por la inflación, la economía tras la pandemia, y los republicanos lo están aprovechando mejor”.

Parte de esos esfuerzos se han centralizado en el idioma. Conscientes de que más de 50 millones de personas hablan español en Estados Unidos, el uso de la lengua por parte de la élite política del país se ha convertido en una herramienta de comunicación básica para conquistar al electorado.

Por eso es cada vez más habitual escuchar a senadores y congresistas, gobernadores, alcaldes o autoridades de todo el país responder a preguntas de los periodistas, publicar mensajes en sus redes sociales o participar en anuncios de medios audiovisuales en español. “Tendencia que vamos a seguir viendo a nivel local, estatal y federal”, resalta Ureña.

Y, a pesar de que los demócratas han sabido conectar desde el principio tanto con sus mensajes como con sus políticas, como las migratorias o sanitarias, “la sociedad hispana, que recientemente ha crecido a nivel de emprendimiento, ha sido siempre más tradicional. El aborto, los valores familiares o la cultura hispana son temas más distantes de algunas propuesta defendidas por los demócratas en su agenda de los últimos años”, agrega Ureña de su análisis sobre el uso del español en el Congreso de EE UU.

La influencia de esta comunidad minoritaria del país, la hispana, así como del uso de su idioma, el español, será cada vez mayor. Las estimaciones sitúan 2060 como el año en el que se alcanzará un hito histórico: un tercio de la población estadounidense será de origen hispano.