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Trump convierte la reforma fiscal en el primer éxito de su presidencia

Se trata del mayor bajada de impuestos en décadas

Donald Trump con parte de su gabinete durante una reunión
Donald Trump con parte de su gabinete durante una reuniónlarazon

El Congreso de EEUU aprobó hoy definitivamente la reforma fiscal impulsada por el presidente, Donald Trump, después de que un error procedimental obligara este martes a hacer una modificación de última hora antes de ser aprobada por el Senado.

Sonriente ya minutos antes del voto final de su ansiada reforma tributaria en el Congreso, el presidente Donald Trump celebraba su triunfo en la Casa Blanca junto a sus más cercanos colaboradores. Aseguró que «la ley significa que se va a poder llevar más dinero a casa». «Va a ser un increíble regalo de Navidad para los estadounidenses que trabajan duro», será «como echar combustible de cohete a los motores» de nuestra economía, aseguró Trump a los periodistas junto al ex general Jim Mattis, jefe del Pentágono, a su izquierda, y el secretario de Estado, Rex Tillerson, a su derecha.

El sí de los legisladores llegó con más retraso del previsto. El portavoz de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, se vio obligado a convocarlos ayer de nuevo para votar por segunda vez la reforma –con unos recortes de impuestos de 1,5 billones de dólares–, debido a un error de procedimiento. Esta segunda votación tuvo lugar después de que se aprobase en el Senado el día anterior, con 51 apoyos y 48 rechazos. Se echó de menos al senador republicano John McCain, que se recupera en su casa de los efectos del tratamiento contra el tumor cerebral que padece.

Los congresistas ya habían dado luz verde al proyecto el mártes con 227 votos a favor y 203 votos en contra, entre ellos los de doce republicanos, y la convocatoria de ayer no dejó de ser una mera formalidad, ya que los cambios se hicieron para cumplir con las reglas presupuestarias del Senado. Sin embargo, ofreció la oportunidad a los demócratas de volver a criticar la medida de Trump. «Quedan cinco días para Navidad, pero da la sensación de que es el Día de la Marmota», indicó la legisladora demócrata Louise M. Slaughter en referencia a la repetición de la votación. Nancy Pelosi, líder de la minoría, describió la ley como la peor en la historia del Congreso. A su juicio, es un ataque contra la clase media, y un regalo a las empresas y a la clase adinerada del país.

Sin embargo, el ambiente entre los republicanos era de fiesta, al menos ante los periodistas. La celebración fue doble, debido a que se incluyó una provisión que supone un golpe certero a la reforma sanitaria del ex presidente Barack Obama. Eliminaban la obligación a los consumidores de comprar un seguro médico o pagar una multa, fundamental en la reforma de Obama para mantener la estabilidad en el mercado de seguros médicos. Un regalo de consolación tras no poder derogarla hace meses.

Los republicanos han defendido que esta ley creará un «boom» económico suficiente para contrarrestar el déficit, crear trabajos y subir los salarios. Una vez logrado, los republicanos aseguran que se conseguirá la unidad nacional. Pero, primero, según Trump, tienen que entender la ley que acaban de aprobar no sólo los contribuyentes, sino sobre todo los inversores de Wall Street, que ayer acogieron con frialdad la reforma. Los electores por su parte evidenciarán su parecer en las elecciones parciales del próximo otoño.