Internacional

El polémico gesto de Carlos III durante su proclamación

El nuevo rey tenía problemas de espacio en el escritorio

Carlos III ha sido proclamado oficialmente rey de Inglaterra en una ceremonia histórica celebrada en el Palacio de St. James. Tras la declaración del Consejo de Ascensión, que nombró al príncipe Carlos Felipe Arturo Jorge como nuevo rey, Carlos III ha dado un discurso en el que ha asegurado que se esforzará por seguir el ejemplo de su madre, la reina Isabel III, “al defender el gobierno constitucional y buscar la paz, la armonía y la prosperidad de los pueblos de estas islas y de los reinos y territorios de la Commonwealth”.

Por primera vez en la historia, el acto de proclamación ha sido retransmitido en directo por televisión y los británicos han sido testigos de un polémico gesto del nuevo rey. En las imágenes, se ha podido ver cómo Carlos III tenía problemas de espacio en el escritorio donde debía firmar el histórico documento que la proclamaba como rey, y pedía con actitud de enfado y los dientes apretados que retiraran los tinteros y la caja de las plumas de la mesa.

La actitud de Carlos III en el solemne acto ha saltado rápidamente a las redes sociales, donde algunos de sus súbditos le han comparado con su madre y han asegurado: “El rey parece enojado y frustrado por la configuración de su escritorio, convoca a un ayudante para que los arregle, dos veces. La reina nunca perdió la calma en público”.

Pese a la solemnidad del momento, a otros internautas les ha parecido graciosa la situación y se han preguntado si no hubiera sido mejor colocar un escritorio más grande para firmar los documentos.

El gesto de Carlos III también ha tenido repercusión en nuestro país algunos políticos contrarios a la monarquía, como Pablo Echenique, se han hecho de la situación en redes sociales con el comentario “Empieza bien”.

El juego de bolígrafos con el que Carlos III ha rubricado su cargo como rey ha sido un regalo de sus hijos, los príncipes Guillermo y Harry.

El fallecimiento de Isabel II ha dejado otra imagen que no se esperaba: la de los príncipes Guillermo y Harry y sus esposas juntos en el castillo de Windsor. Según recoge la agencia de noticias AP, las dos parejas estuvieron contemplando las ofrendas florales a su abuela durante un buen rato antes de dirigirse hacia la multitud congregada en el Palacio de Windsor.