Internacional

Escasez de microchips: ¿Rusia se está quedando sin stock de armas hipersónicas?

El primer ministro ucraniano, Denys Shmyhal, estima que a Moscú solo le quedarían “cuatro docenas” de misiles hipersónicos, según informa “Politico”

Un misil hipersónico Kh-47M2 Kinzhal transportado por un caza MiG-31
Un misil hipersónico Kh-47M2 Kinzhal transportado por un caza MiG-31

A los pocos meses de la invasión rusa de Ucrania, Kyiv afirmó que la mayoría de los misiles rusos y otro material militar crítico estaban equipados con microchips suministrados por Occidente. Tras perder más misiles de los previstos inicialmente, Moscú podría estar buscando adquirir estos microchips semiconductores, según los informes.

En mayo, Ucrania anunció que Rusia estaba utilizando microchips tomándolos prestados de aparatos eléctricos como ordenadores y frigoríficos. El problema se convirtió en una crisis cuando Rusia tuvo que recurrir a los viejos cohetes de la era soviética en lugar de los modernos misiles guiados de precisión debido a la escasez de microchips.

En lo que podría suponer un enorme revés, Rusia se está quedando sin misiles hipersónicos debido a la escasez de chips. El primer ministro ucraniano, Denys Shmyhal, estimó que a Rusia le quedaban sólo “cuatro docenas” de misiles hipersónicos, informó Politico.

“Estos son los que tienen precisión y exactitud debido a los microchips que tienen. Pero debido a las sanciones impuestas a Rusia, las entregas de este equipo de microchips de alta tecnología se han detenido, y no tienen forma de reponer estas existencias”, dijo.

Rusia tiene tres tipos de armas hipersónicas en su inventario: el Avangard, el Kinzhal y el Tsirkon/Zircon. Los chips semiconductores son un componente esencial de las armas hipersónicas, de los sensores espaciales e incluso de los aviones furtivos, todos ellos requisitos indispensables en el esfuerzo bélico de Moscú.

La escasez coincide con la obtención por parte de las tropas ucranianas de sistemas de armamento de última generación procedentes de Estados Unidos y otros aliados occidentales, lo que ha provocado daños generalizados en instalaciones e infraestructuras militares clave en lo más profundo del territorio ruso.

Kyiv está decidido a impedir que Rusia obtenga chips de alta tecnología para evitar el suministro de misiles, tanto supersónicos como hipersónicos.

Ucrania está advirtiendo a las naciones de todo el mundo que el Kremlin ha preparado listas de compra de semiconductores, transformadores, conectores, carcasas, transistores, aislantes y otras piezas que necesita para alimentar su esfuerzo bélico.

La mayoría de estas piezas son fabricadas por empresas de Estados Unidos, Alemania, Países Bajos, Reino Unido, Taiwán y Japón, entre otros. Si Rusia consigue hacerse con estos componentes, el curso de la guerra volverá a cambiar, en detrimento de Ucrania.