
Europa
Macron y Merz relanzan el eje francoalemán tras años de desencuentros
El presidente de Francia y el canciller de Alemania acuerdan en Toulon enviar más armamento antiaéreo a Ucrania e intensificar las sanciones contra Rusia

Tras años de desencuentros entre París y Berlín, el presidente Macron y el canciller Merz han mostrado sintonía y complicidad durante la cumbre de ambos países en Toulon este viernes donde se ha celebrado un consejo de ministros conjunto. “La pareja franco-alemana está perfectamente alineada para una Europa más fuerte” ha afirmado el presidente francés queriendo dar carpetazo a las divergencias que protagonizaron su relación con el excanciller Olaf Scholz con quien mantenía una fría relación. Bajo el liderazgo de Merz, ambos países se han acercado rápidamente para encontrar una salida a la mayor crisis de seguridad de Europa.
No es que todas esas diferencias hayan desaparecido con el cambio de poder en Berlín, pero desde la presidencia francesa se insiste en que las posturas se han acercado "considerablemente" en estos primeros pasos de la nueva pareja que forman las dos grandes potencias europeas. El futuro de Ucrania ha sido el tema fundamental de esta cumbre en el sur de Francia y hay coincidencia en las grandes líneas políticas: el apoyo sin fisuras a Kiev y la presión con las sanciones a Moscú. En Toulon ambos mandatarios han acordado proporcionar más armamento antiaéreo a Kiev “en vista de los ataques rusos de las últimas semanas” y han coincidido en que continuarán “ejerciendo presión sobre Putin” por el bien común, por Europa. Al término de la cumbre y mediante un comunicado, París y Berlín han compartido su análisis sobre el final de la guerra. “Pese a los grandes esfuerzos diplomáticos, Rusia no muestra ninguna señal de querer parar su agresión contra Ucrania” han afirmado Macron y Merz.
Sin embargo, pese a los acuerdos factuales, aún hay mucho que pulir en cuanto a los grandes proyectos industriales de la nueva Europa de la Defensa que implican a ambos países. En el centro de esas divergencias está la fabricación del nuevo avión de combate europeo, el sucesor del Eurofighter, que con un costo de al menos 100.000 millones de euros, es el proyecto armamentístico más caro de Europa. El Future Combat Air System (FCAS) pretende combinar un nuevo avión de combate con flotas de drones, controlados desde una nube europea de defensa, a partir de 2040. Un proyecto que crea tensiones entre la industria de ambas potencias y que necesita de la mediación de ambos líderes para que tenga un futuro tangible. La razón de las tensiones reside en los contratos para la segunda fase del proyecto, el de la construcción del primer prototipo de la aeronave, el corazón del nuevo sistema. La francesa Dassault pretende tener aún más poder de decisión pero esto podría chocar con la realidad política y presupuestaria de ambos países. Francia se encuentra muy endeudada y con una situación de inestabilidad política derivada por los recortes que quiere implementar en sus próximos presupuestos mientras que Alemania cuenta con un presupuesto para defensa excluido de su freno de la deuda. Muchos analistas habían sentenciado de muerte el proyecto conjunto en las últimas fechas pero la presencia de Macron y Merz en Toulon pretende ser un revulsivo para que su desarrollo siga adelante.
Las garantías de paz para Ucrania también han estado encima de la mesa de la cumbre de Toulon. Merz y Macron, junto con el primer ministro británico, Keir Starmer, lideran la alianza de voluntarios que prepara las garantías de seguridad para Ucrania, la cuestión de las tropas era una línea roja para el anterior canciller, Olaf Scholz, que ahora Merz se muestra dispuesto a sobrepasar. Pero para llegar a ese punto, el escepticismo sobre un acuerdo para el fin de la guerra es la nota que ha marcado la cumbre con un Merz que ha adelantado no confiar en la eventual reunión entre Putin y Zelenski. "Hoy debemos volver a abordar este tema, teniendo en cuenta que, evidentemente, no se producirá una reunión entre el presidente Zelenski y el presidente Putin", declaró Merz antes de reunirse con Macron. El canciller afirmó que la negativa de Putin a esa bilateral "difiere de lo acordado entre Trump y Putin la semana pasada, cuando estuvimos juntos en Washington". Previamente, el ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johan Wadephul, ya se había mostrado escéptico sobre la disposición de Moscú a negociar. "Tengo serias dudas de que se produzcan negociaciones entre Rusia y Ucrania en un futuro próximo", declaró a la revista de noticias Focus mientras que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, adelantaba el jueves un paquete de nuevas sanciones a Moscú después de que decenas de misiles rusos cayeran de nuevo sobre la capital ucrania, causando la muerte de al menos 21 personas y provocando destrozos en un centro comercial, edificios residenciales y la sede de la delegación europea.
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