10 películas (sesudillas) para degustar en cuarentena

Ninguna es mi película favorita, pero ya saben, las películas favoritas, exigen demasiado de nosotros mismos, seguramente más de lo que tenemos ahora.

Escena de la película 'Darling'
Escena de la película 'Darling'Darling (nombre del dueño)

Mirando al horizonte, desde el ecuador del confinamiento, y sabiendo que nos quedan muchas horas, me permito unas recomendaciones cinematográficas golosas para ustedes, queridos míos.

Ninguna de las siguientes es mi película favorita, pero ya saben, las películas favoritas, exigen demasiado de nosotros mismos, seguramente más de lo que tenemos ahora. Las siguientes, las encuentro mucho más interesantes para degustar (y pelear) en cuarentena:

El juez de la Horca

Esta película me tiene totalmente deslumbrada: dicen que es el mejor Western revisionista, pero quizá sea el mejor western y ya está. El guión, increíble a cada palabra. Yo ahora sólo quiero ver todas las películas de John Huston, que está loco, porque es el director de Annie, de Moby Dick, de Evasión o Victoria, de Vidas Rebeldes, de El hombre que pudo reinar, de La reina de África..... ( todas de locos). Con esa ternura, ese humor y esa crueldad irónica, llena de esperanza.... De Paul Newman, el Juez Bean, sólo puedo decir que no me importaría ser ahorcada si lo hace él. Bad Bob, el oso cervecero, el burdel ambulante... Estoy segura de que autores como Almodovar o Lynch han bebido y beben de esta inagotable fuente... ¿la habéis visto? Pues ya podéis empezar a verla porque si no habéis visto esta película significa que no la habéis visto. Filmin.

El ansia

Esta es la típica película que no has tenido tiempo para ver nunca, a pesar de ser “de culto” (glups). Lo que más me gusta de esta ella es la barra de labios frambuesa de Catherine Deneuve. En realidad, lo demás, me pareció una payasada (en el mejor de los casos podría ser una película de culto para menores de 30 pre millennials). Pero hay que verla. Filmin.

Las señoritas de Rochefort

Un musical absolutamente hilarante y provocador de Jacques Demy (música de Michel Legrand). Hace poco me decía un taxista podemita que la estética no significaba nada y que no servía para nada. ¡Qué ingenuo! El trayecto era corto y no tuve tiempo de explicarle cómo la estética había condicionado cada uno de sus pensamientos, sus sentimientos y sus acciones en la vida... Me acordé de esta película tan absurda, que cuantas más veces la ves mejor lo comprendes TODO. Filmin

El vampiro de Düsseldorf

Me encanta está película (de Fritz Lang) exclusivamente por el juicio final. El protagonista acorralado, revolviéndose en su propia humanidad ¿nunca os habéis sentido así? Y me encanta Peter Lorre, me resulta precioso con esa belleza, no sé, acuática, como de monstruo marino.

El hombre del traje blanco

Sydney Stratton (Alec Guinness) es un genio loco que en modo laboratorio de ciencia ficción inventa el tejido indestructible, que no se rompe ni se ensucia. Sin embargo, a pesar del triunfo de su creatividad y sus esfuerzos, lejos de ser premiado por la sociedad, ésta se vuelve enfurecida contra él: pobres y ricos; tanto los empresarios como los trabajadores del mundo capitalista desean su captura y su desaparición. Los primeros temen la ruina de sus empresas y los segundos la pérdida de sus puestos de trabajo. Un final inesperado entre la impiedad del neorrealismo italiano y la socarronería de Berlanga.

La bella y la Bestia

Ayer vi con los niños esta locura de película que os recomiendo encarecidamente. Brillante Jean Cocteau, 1946. Una mezcla romántica, tenebrista, preciosista, surrealista y llena de humor de La cenicienta (1950) y La bella y la Bestia (1991) que posteriormente hiciera Disney.

Monsieur Verdoux

De Chaplin, no hace falta decir nada porque es el Pablo Picasso del cine. En Monsieur Verdoux, basada en hechos reales, entierra definitivamente a Charlot y se convierte en Henri Verdoux, un barbazul que sistemáticamente se casa con viudas ricas a las que posteriormente asesina para quedarse con su fortuna. Una comedia terrible, amarga, brutal, pero comedia, sí. Finísimo humor inglés para primorosos depravados. Filmin.

Ocho sentencias de muerte

Esta maravilla de Robert Hamer trata de un joven amanerado y encantador cuyo plan consiste en eliminar a los ocho miembros de la familia que le preceden en la sucesión al título de Duque. Todos_hombres y mujeres_ y cada uno de ellos interpretados por Alec Guinness con infinita genialidad. Si Oscar Wilde hubiera visto la película la hubiese colocado entre sus favoritas.

Darling

Esta película ganó cienmil premios desde Oscars, Globos, Baftas, Críticos etc...Merece la pena muchísimo y no por el argumento_provocativo en 1965_ de una mujer que voluntariamente es libertina, superficial, psicopatilla y promiscua, no. Merece la pena por el brillantísimo trabajo multicolor, asombroso de Julie Christie (y eso que no le sienta nada bien el blanco y negro). Una actuación modernísima, auténtica, desinhibida, impúdica donde la actriz no se preocupa absolutamente nada por salir o no favorecida (a lo Audrey Hepburn, que convertía todas las películas, incluyendo las historias más sórdidas en contenidos Disney, con ese inflexible candor tan pacato). Una actuación realmente artística, sincera, animal y descontenida. Además, en medio de sus aspavientos deshonestos, brutales y hasta infames, encontramos una belleza y una elegancia sin límites.

El sirviente

Lo más interesante es la fotografía exquisita, bellísima, inteligente, hay mucho que aprender aquí... La historia es estremecedora, para el que le guste irse a la cama con un poquito más de zozobra y ansiedad de lo habitual. De esas que sin que salgan monstruos, ni cuchillos ni sierras mecánicas te dejan temblando por su malignidad. Una historia de dominación, de narcisismo y denigración, de abuso, dependencia y agresividad pasiva, muy sXX. Y bueno Sarah Miles, que es un elemento incomparable e insustituible porque no hace de perversa, sino que lo es: turbia y perversa. Filmin