Operación verano: ¿Cómo lucir unos pies cuidados y bonitos? ¡Aún estás a tiempo!

Palabra de experto, hablamos con los que más saben de esto.

El verano es la estación más esperada del calendario y sinónimo también de llevar sandalias. Cuidarse es obligatorio los 365 días del año pero somos conscientes de que nuestros pies han sido los grandes olvidados y ahora queremos que se vean cuidados y bonitos. Callos, durezas, problemas con las uñas, talones agrietados,... todos estos problemas se nos vienen a la mente. Para prestarles más atención y saber cómo hacerlo nos hemos puesto en manos de un experto, de Manuel Leal Gómez, director y podólogo de LEAL Podología.

El cuidado empieza con la hidratación

La higiene es la base y el experto marca como necesaria la eliminación de la humedad. Es imprescindible hacerlo ya que queremos mantenernos alejadas de hongos, bacterias y papilomas. Tras la ducha secaremos haciendo hincapié en los espacios y pliegues que hay entre los dedos. Tras esto tenemos que “aplicar un masaje junto con la hidratación”, encomienda el podólogo.

Manuel Leal siempre aconseja a sus pacientes que “el factor que marca la diferencia es la frecuencia en la hidratación” y que “no sólo hay que elegir una crema adecuada”. Es decir, que si nuestra rutina pasa por hidratar una vez al día y la sequedad sigue ahí, debemos aumentar la frecuencia a dos o tres veces.

Las chanclas, lo justo

Si las zapatillas habían sido el calzado estrella durante el confinamiento ahora las cambiamos por las chanclas. ¡Cuidado! Como dice el experto generan inestabilidad ya que el pie apenas tiene sujeción y los dedos hacen un sobreesfuerzo para agarrarse al calzado por la parte delantera, generando fascitis plantares o deformidades digitales como en garra o martillo, esguinces o tendinitis. Es preferible el uso de “sandalias que presentan una mayor sujeción”.

Es lógico que durante el verano nuestros pies estén mucho más húmedos, un poco sudados y aparezcan lesiones. “Si surgen las ampollas es conveniente evacuar el líquido, desinfectar la zona y no retirar la piel que nos va a servir de protección”, afirma Manuel Leal.

Reglas de oro al adquirir productos

El podólogo nos da estas pautas a la hora de comprar cremas para lucir unos pies impecables:

- Para hidratar: cremas que contengan urea al 5% o al 10%

- Para eliminar durezas: cremas que contengan salicilatos o urea con una mayor concentración al 20% o al 30%.

- Para evitar el sudor: productos antitranspirantes. Formato spray o toallita para la piel y dentro del zapato polvos de talco.

- Para mejorar la circulación y reducir la hinchazón: geles o cremas efecto “frío”. El remedio casero pasa por una ducha de agua fría en los pies al finalizar la tarde para relajar y activar la circulación sanguínea.

Qué evitar

Lucir unas uñas perfectas por mucho tiempo se ha convertido en un básico; la manicura permanente se ha popularizado tanto que es casi una obligación. Sin embargo debemos tener cuidado y el podólogo nos sugiere que si llevamos las uñas pintadas “que sea por un período corto de tiempo” y que “entre esmalte y esmalte dejemos la uña limpia e hidratarla por unos días para favorecer su transpiración”.

Debemos olvidarnos, asimismo, de todas las rutinas exfoliantes. Tal y como asegura Manuel Leal: “utilizar elementos cortantes sobre nuestra piel como cuchillas y limas pueden provocar pequeñas heridas que sirvan de puerta de entrada de microorganismos como virus, hongos y bacterias”. No a las limas eléctricas pero sí a la piedra pómez, se puede utilizar para “alisar las durezas” pero hay que tener en cuenta que no las eliminan.

Estas son algunas de las líneas generales pero siempre es recomendable visitar al podólogo antes del inicio de la temporada de verano y si durante el mismo aparecen grietas o durezas acompañadas de dolor deberemos pasar por consulta. Y aunque nada te moleste, deberías acudir como mínimo una vez al año.