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domingo 16 junio 2019
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La ciudad vibró con el campeón europeo en la gran fiesta del baloncesto valenciano

El equipo y directivos cumplieron con la tradicional visita a la Basílica de la Virgen de los Desamparados, Palau de la Generalitat y Ayuntamiento en un recorrido en el que fueron vitoreados por miles de aficionados

  • La plantilla del Valencia Basket saludó a los aficionados desde el Palau de la Generalitat (arriba). En la gráfica, abajo izquierda, Juan Roig y Hortensia Herrero saludan al cardenal Cañizares. A la derecha, Dubljevic entrega una camiseta al presidente de la Generalitat, Ximo Puig
    La plantilla del Valencia Basket saludó a los aficionados desde el Palau de la Generalitat (arriba). En la gráfica, abajo izquierda, Juan Roig y Hortensia Herrero saludan al cardenal Cañizares. A la derecha, Dubljevic entrega una camiseta al presidente de la Generalitat, Ximo Puig /

    La Razón

  • La ciudad vibró con el campeón europeo en la gran fiesta del baloncesto valenciano
  • La ciudad vibró con el campeón europeo en la gran fiesta del baloncesto valenciano
Valencia.

Tiempo de lectura 4 min.

16 de abril de 2019. 21:37h

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D. V.  Valencia. 17/4/2019

El Valencia Basket sigue agrandando su palmarés y ayer volvió a vivir una jornada espectacular al celebrar el gran triunfo europeo con miles de valencianos, que salieron a las calles para vitorear los vencedores en un recorrido ya tradicional -es la cuarta vez- para ofrecer el trofeo de la cuarta Eurocopa a la Virgen de los Desamparados en su Basílica, para después trasladarse al Palau de la Generalitat, donde fue habilitada un plataforma para que todos juntos pudieran conmemorar la efeméride con los allí presentes. Como colofón, la comitiva fue recibida por en el Ayuntamiento por el alcalde, Joan Ribó, y la Corporación.

La expedición de la entidad valenciana salió del pabellón de la Fuente de San Luis en dos autobuses en los que además de los jugadores, cuerpo técnico y directivos, incluido el máximo accionista Juan Roig y su hermano Fernando, estaban sus familias y muchos trabajadores del club.

También les acompañan a una banda de música con la que recorrieron el tramo que hay desde el lugar de parada de los autobuses hasta la Basílica de la Mare de Déu, donde les esperaban unos doscientos seguidores que les hicieron un pasillo para acceder al templo.

Tras un breve acto en la Basílica, en el que el capitán Rafa Martínez habló en nombre del club, el grupo recorrió los trescientos metros que hay hasta el Palau de la Generalitat, donde les esperaban el president Ximo Puig, la vicepresidenta Mónica Oltra y el conseller de Educación y deporte Vicent Marzà, a los que ofrecieron el trofeo y obsequiaron con camisetas del club.

Vicente Solá, presidente del club, tomó la palabra y aseguró que estaban «encantados de estar en la casa de los valencianos en este Palau y venimos a hacer entrega de este titulo a todos los valencianos. Esta copa es un premio al esfuerzo y sacrificio de los jugadores, técnicos, empleados, directivos, patrocinadores, medios y aficionados.

Asimismo destacó cómo Roig y su mujer Hortensia Herrero han inculcado «los valores de la cultura del esfuerzo».

Puig señaló que el éxito del Valencia Basket es el éxito de los valencianos y destacó el orgullo de recibir al equipo tras un gran día, «sufrimos un poco pero no mucho. Individualmente sois muy buenos».

Tras las fotos de familia los jugadores subieron a un balcón que se había dispuesto para que saludaran desde allí a los seguidores y que estaba engalanado con banderas del club y una gran pancarta con el lema «Enhorabona Campions».

Cuarta copa europea

Como se recordará, desde el principio, el Valencia y la antes llamada Copa ULEB mostraron su buena conexión y en su primera edición, en la campaña 2003-04, la conquistó dirigido por Paco Olmos y con un equipo de ensueño comandado por Fabricio Oberto y Dejan Tomasevic en una final a doble partido ante el Krka Novo Mesto esloveno de Neven Spahija.

Siete años después era el técnico croata el que estaba al frente del Valencia que en una final a cuatro disputada en Vitoria y cuya final disputó precisamente ante el Alba Berlin sumó el que era su segundo trofeo y le permitía igualar al Lietuvos Rytas como único equipo que había hecho un doblete.

En 2014, en Kazan, dirigido por Velimir Perasovic y comandado por un genial Justin Doellman, ganó una final a doble partido que acabó en Rusia y que le convirtió ya en rey de pleno derecho de la competición, una leyenda que este lunes ha ampliado con su cuarto trofeo.

Además del Lietuvos, también el Khimki ha ganado dos veces una competición que el Valencia ha tenido opciones para ganar otras dos veces pues perdió la final de 2012 ante el equipo ruso y la de 2017 ante el Unicaja

Por su parte, el mecenas del club, no cabía en sí de satisfacción, calificó de muy emocionante la final jugada el lunes y destacó el apoyo y la entrega de la afición, en los dos partidos.

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