Política

Comunitat Valenciana

Puig anuncia un decreto de ayudas tras decretar el fin de la emergencia por lluvias

Los ayuntamientos deberán evaluar los daños sufridos por el efecto de la gota fría

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, en su visita a Vinarós para comporbar los destrozos originados por la DANA
El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, en su visita a Vinarós para comporbar los destrozos originados por la DANAlarazon

Los ayuntamientos deberán evaluar los daños sufridos por el efecto de la gota fría

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, anunció ayer que el pleno del Consell aprobará el viernes un decreto para ayudar a paliar los daños provocados por la lluvia después de que ayer domingo se decretara el fin de la emergencia por la gota fría en la Comunitat Valenciana, que ha dejado registros históricos, cierres de colegios, evacuaciones y cortes de carreteras, entre otras incidencias.

Así lo manifestó Puig en su visita ayer al municipio castellonense Vinaròs, uno de los municipios más afectados por las lluvias y donde se registró el viernes el récord de España de lluvia caída en una hora, con 159,2 litros por metro cuadrado.

Puig valoró la coordinación entre las Administraciones para afrontar esta emergencia «sin peligro para las personas» y alabó el «comportamiento ejemplar» de la ciudadanía que, pese a los inconvenientes de medidas como el cierre de los colegios, entendió que la seguridad de las personas es «fundamental» y ayudó a que el episodio se haya saldado «sin ninguna víctima personal».

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) levantó ayer las alertas en la Comunitat Valenciana, lo que permitió que el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat haya decretado el fin de la emergencia ante este temporal.

Durante todo el episodio de lluvias por la gota fría que arrancó el pasado jueves, el teléfono de Emergencias 112 ha recibido un total de 4.542 llamadas, correspondientes a 3.743 incidencias.

Podría haber sido peor

«Podría haber habido muchos más destrozos de los que ha habido. Aún así, ha habido destrozos importantes que afectan a infraestructuras agrarias e infraestructuras generales de pueblos y ciudades y ahora hay que dar respuesta», indicó Puig.

Por otra parte, el jefe del Ejecutivo valenciano reconoció que el agua «ha tenido algunos beneficios por la sequía y el déficit pluviométrico» que sufre la Comunitat, aunque matizó que le hubiera «gustado que cayera de forma más razonable».

Explicó que ahora son los ayuntamientos los actores fundamentales para la evaluación de los daños e indicó que esta semana habrá reuniones coordinadas entre la Generalitat, las diputaciones y los consistorios para entre todos buscar la solución más rápida para la normalización de la situación.

«Creo que se ha han hecho bien las cosas», defendió Puig, quien sostuvo que «eso habla de que tenemos una sociedad bien organizada, avanzada, moderna y hay que estar orgullosos de lo que hacemos bien conjuntamente como sociedad».

La Diputación de Castellón informó de que, al cierre de esta edición, mantenía movilizados once equipos de trabajo y veinticinco vehículos para eliminar obstáculos, señalizar puntos peligrosos y arreglar desperfectos en más de medio centenar de tramos carreteras que se han visto afectados por el episodio de lluvias y lograr que vuelvan a la normalidad.

Además, indicaron que durante todo el temporal, los bomberos del Consorcio Provincial han realizado unos 300 servicios, entre ellos el rescate de 71 personas atrapados por el agua en sus vehículos, todos ellos en vías urbanas o carreteras, salvo uno en Cabanes, donde quedó atrapado en un barranco y fue arrastrado aunque salió ileso por su propio pie.