¿De antigua mansión a hotel de lujo? Te sorprenderá esta impresionante transformación

El prestigioso diseñador de interiores estadounidense Ken Fulk, ha renovado una propiedad inmobiliaria para transformarla en un auténtico hotel de lujo, aunque ha mantenido gran parte de los detalles de la mansión original.

Su trabajo se ha basado en reinventar una casa de campo de Austin, Texas, del año 1928, ahora propiedad de Ausberge Resorts. Y no solo el hotel, ya que el proyecto también incluye la decoración de un club social en el que huéspedes y miembros podrán realizar diversas actividades.

Para aceptar un proyecto de tal envergadura, a Fulk le conquistaron tan solo dos palabras: mansión y comodoro (apodo de su antiguo propietario), vinculadas al nuevo complejo The Commodore Perry Estate. “Me encanta la palabra mansión desde que era un niño”, dice el artista, a lo que añade: “Es una propiedad extraordinaria: ¿10 acres de bucólicos robles gigantes, un arroyo y un pequeño puente, y una mansión de los años 20 con jardines formales? Tenía todas mis fantasías infantiles”.

El edificio renacentista italiano de más de mil metros cuadrados inspiró a Fulk para hacer de él un asombroso hotel. Para ello lo estudió a fondo y llegó al siguiente razonamiento: "Cuando Edgar Perry la vendió, dijo algo como: 'La casa era demasiado grande para que viviera una familia, pero era perfecta para una fiesta. Es como una propiedad privada, pero la estábamos abriendo para crear una comunidad más grande. Somos los próximos administradores de esta propiedad, y hay algo muy personal al respecto ".

De ahí surgió el exclusivo alojamiento que comprende 42 habitaciones y 12 suites, de las cuales, cinco se sitúan en la mansión original. Para su decoración, se basó en la auténtica, así como en el encanto de las reliquias de la época. “A veces la gente ve lugares históricos y siente que quiere dejar su huella en ellos”.