Ferrer-Dalmau: “La Fundación Arte e Historia es una forma de seguir entre los vivos cuando ya no esté”

La capital se convertirá en la sede del taller formativo de la fundación que lleva el nombre del célebre pintor de batallas, que relata a LA RAZÓN el espíritu y las actividades de esta iniciativa artística sin precedentes en la región

Augusto Ferrer-Dalmau, pintor de batallas
Augusto Ferrer-Dalmau, pintor de batallasJeosm PhotographyLa Razón

Pinta el hierro y la pólvora de batallas que traspasan la historia. En una roca de pintura seca perecen alguno de los colores que dieron vida al lienzo. Dice que la rendición no entra en sus planes y como una nueva gesta ahora impulsa la creación del «Taller de Artistas históricos» y nace con ello también la Fundación Arte e Historia Ferrer-Dalmau con la que lleva tiempo ilusionado.

La inspiración nació en Moscú. Hace algún tiempo, Ferrer-Dalmau y Pérez Reverte visitaron el legendario taller Grekov, «catedral de la pintura histórica» que cuenta con más de 85 años de historia y que nació para crear un espacio donde los mejores pintores rusos pudieran crear obras que representasen momentos importantes; no solo soldados y batallas, sino también ciudades, puertos, paisajes... Siglos de huellas de nuestros tatarabuelos.

La Fundación Arte e Historia Ferrer-Dalmau tendrá su sede en la capital, en un lugar aún por determinar. El pintor de batallas destaca que tienen varias opciones. «Estamos valorando la proximidad, pero estará en Madrid. Necesitamos tener cerca el Museo del Prado para seguir aprendiendo de los grandes, también están surgiendo propuestas de otras ciudades de España para ampliar espacio», destaca. El proyecto nace con una eminente vocación cultural cuyo fin principal será promover la divulgación y puesta en valor de los recursos históricos, artísticos y culturales de España en su conjunto y de todos y cada uno de los territorios y municipios que la componen.

En el cumplimiento de sus objetivos, destaca el pintor de batallas, la Fundación desarrollará actividades que serán la «actividad docente» y la «actividad formativa». Aunque puede abarcar mucho más. Además, la Fundación patrocinará la enseñanza relacionada con el arte y la historia.

La primera iniciativa será la creación, en el seno de la Universidad Antonio de Nebrija, de la «cátedra Ferrer-Dalmau». En dicha cátedra se desarrollará un Máster Universitario de Pintura Histórica que se encuentra en fase de diseño y su primera edición estaría prevista para el curso 2021-2022.

En cuanto a la actividad formativa, la Fundación patrocinará un taller de pintura donde pintores seleccionados al efecto, es decir; jóvenes promesas, podrán completar su formación y perfeccionar su técnica creando obras pictóricas –estilo clásico figurativo– bajo la dirección de consolidados y prestigiosos maestros.

Entre los maestros que formarán y enseñarán a los aprendices estarán Ricardo Sanz, «su plasticidad es imprescindible»; María José Solano «como historiadora del Arte», David Nievas «como asesor histórico», María Fidalgo o Salvador Amaya. «Cuando abordemos la escultura, también contaremos con el cualificado profesorado de la Universidad Nebrija, entre otros», asegura Ferrer-Dalmau.

El pintor, terminando un detalle de la Batalla de San Quintín
El pintor, terminando un detalle de la Batalla de San QuintínJeosm PhotographyJeosm Photography

El presidente de la Fundación será Pedro de Borbón-Dos Sicilia, con una dirección experta en gestión y un patronato vinculado a la cultura y la empresa privada. Entre los patronos contamos con la Universidad Nebrija, que creara una cátedra específica, a través de la cual se desarrollara el Máster de Pintura Histórica. También dentro del contexto de formación contará con el instituto Oviedo de México, un puente importante con Hispanoamérica.

–¿Y qué huella quiere dejar con ese proyecto?

–Todos tenemos fecha de caducidad y quiero dejar una continuidad, una plataforma para que otros artistas sigan pintando la historia, es una forma de seguir entre los vivos cuando ya no esté en este mundo.

–¿Qué función tendrá Pérez Reverte?

–La del mejor amigo. Arturo y yo conocimos el Taller Moscovita de pintores de Historia y me animó a que yo hiciera lo mismo en España, cuento con su colaboración externa y sus acertados consejos.

–Entonces, ¿Rusia es culpable de esto?

–Muy culpable, de abrirnos una puerta maravillosa, queremos tender un puente de colaboración entre España y Rusia a través del arte, uno de los primeros pasos que daremos con nuestros artistas, será visitar el taller Grekov de Moscú para que vean la metodología que queremos desarrollar.

–¿Qué legado quiere preservar?

–Me gustaría que el legado fuera, el rigor, la perseverancia y la disciplina de trabajo.

–¿Cómo pintaría la España de hoy?

–Con una sonrisa forzada, la covid ha hecho mucho daño, veo tristeza e incertidumbre al futuro más inmediato, muchos se han quedado por el camino y, sobre todo económicamente, es el momento de ver el nivel de la clase política que tenemos y su capacidad de gestión.

–¿Y tenemos nivel o hay mucha chapa y pintura?

–Eso espero, por el bien de todos, yo suelo ser confiado, hasta que me defraudan, algo que me ha pasado más veces de las que quisiera.

–¿De qué quiere ser maestro?

–Intentaré trasmitir todo lo que he aprendido estos años, para que otros puedan partir con una base y puedan seguir evolucionando, me gustaría que España fuera un referente en el arte histórico.

–¿Quién continuaría con su legado?

–El colaborador más avanzado será el que coja el testigo, se valorará la excelencia por encima de amiguismos.

–¿Habrá paridad?

–Por supuesto, lo tengo muy claro, siempre he visto al género femenino con más sensibilidad, más paciencia y disciplina de trabajo, he conocido a pintoras con mucho talento que no han desarrollado su carrera artística por circunstancias sociales o familiares. Esto no dejaré que pase en el taller.

Los pinceles de Ferrer-Dalmau
Los pinceles de Ferrer-DalmauJeosm PhotographyJeosm Photography

–¿Qué historia le queda por pintar?

–Muchas historias que no me dará tiempo de pintar, por eso mi obsesión con este taller de artistas, para que continúen ellos.

–¿Cualquiera puede pintar?

–Tiene que haber cierta facilidad, como el que tiene oído musical, pero el oficio se aprende con muchas horas de trabajo

–¿Habrá colaboraciones externas que acudan a la fundación Arte e Historia?

–Por supuesto, tenemos un acuerdo de colaboración y de compartir espacio con la Asociación «Escritores con la historia», que preside Antonio Pérez Henares. El arte y la literatura son una maravillosa combinación que se complementan.

–¿Dibujaría corazones al 14-F de Cataluña?

–A mi Cataluña natal siempre le dibujaré corazones, amo la tierra de mis antepasados con la misma intensidad que amo a España.

–¿Los grafitis también son arte. ¿Ve alguno en su taller?

–Son arte y algunos grafitis muy complicados de realizar, podría tener su espacio en el taller, claro que sí.

Las armas del pintor

En el estudio de Ferrer-Dalmau hay restos de las batallas que libra con sus pinceles. Sobre el minibar un casco de los Tercios, como si alguno de los soldados de Rocroi se lo hubiera dejado olvidado. Escudos, armaduras, bocetos... En su nuevo libro «El hierro y la pólvora» repasa la historia de España a través de sus pinturas y con ello las armas de los ejércitos que retrata, piezas históricas de más de 400 años.
Un ejemplar, de "El Hierro y la Pólvora", de Ferrer-Dalmau
Un ejemplar, de "El Hierro y la Pólvora", de Ferrer-DalmauJeosm PhotographyJeosm Photography