El laboratorio denunciado por una víctima de los “bebés robados” reconoce errores

“Nos engañaron antes, mientras y después”, les ha recriminado la madre de una “niña robada” ante los tribunales

Una búsqueda incasable por encontrar a su hija
Una búsqueda incasable por encontrar a su hija FOTO: bebés robados

Mercedes Moya, víctima de la trama de los ‘bebés robados’ en España, se ha enfrentado en los tribunales con el laboratorio genético que erró hasta en tres análisis en el cotejo de su ADN con el de su hija biológica, con quien se reencontró 40 años después de ser arrancada de sus brazos en un taxi.

Los juzgados de Alcobendas celebraron la vista oral el pasado 29 de abril por la denuncia interpuesta por la afectada contra el laboratorio LabGenetics de negligencia profesional.

Este laboratorio colabora con la asociación S.O.S. Bebés Robados creando un banco de ADN tanto de las madres que sufrieron el robo de sus hijos como de los hijos que buscan a sus progenitores, para poder establecer las coincidencias genéticas.

“Salimos muy contentos del juicio porque pudimos demostrar la verdad con pruebas”, ha destacado Mercedes Moya indicando que la parte denunciada reconoció los errores cometidos en tres de los análisis del perfil genético.

En marzo de 2014, Mercedes acudió a la sede del laboratorio a fin de que recogieran muestras biológicas. Su perfil genético se incorporó en la base de datos generada. Este primer cotejo fue negativo.

En julio de 2018, acudió su hija ante las sospechas de que Mercedes podría ser su madre. Tras introducirse su perfil genético, el informe hizo constar que el resultado era negativo tras el cotejo realizado con la base de datos de posibles padres/madres biológicos.

Por tanto, “el laboratorio no advirtió la coincidencia que existía entre los marcadores genéticos de Mercedes y los de su hija”, según consta en la denuncia. Pero ante la insistencia de su hija respecto a la maternidad de la denunciante, decidieron someterse a una nueva prueba genética.

Así, a través de un programa informático de análisis, se realizaron un test de paternidad, cuyas conclusiones confirmaron la relación de maternidad biológica entre ambas mujeres.

En mayo de 2019, el laboratorio remitió un escrito a Mercedes en el que informaba de que se había detectado un error al no detectarse la compatibilidad entre los perfiles genéticos.

“La base de datos nos devolvió el resultado correcto pero nosotros lo pasamos por alto”, manifestó, por lo que la denunciante entiende que el laboratorio cometió una grave negligencia.

Conciliación

Para evitar ir a juicio, se celebró un acto de conciliación al que no asistió la otra parte. Finalmente, la vista oral se celebró hace unos días.

“Nos engañaron antes, mientras y después”, ha recriminado la víctima. A Mercedes una monja la quitó a su hija de los brazos en 1978. Sostiene que la monja la presionó para firmar unos documentos ante notario.

Tras 40 años, madre e hija se reencontraron. Durante años, Mercedes pensó por error que su pequeña era la hija de un conocido cantante, que vio en las oficinas de la monja.

Pero en 2010 a través de la página web de la asociación S.O.S. Bebés Robados la localizó gracias a un mensaje que su hija, que vive en México, había dejado con datos sobre su nacimiento y el hospital dónde había nacido.

“Durante un año estuve llamando al laboratorio diciéndoles que era mi hija pero seguía dando negativo. Finalmente, reconocieron su error pero han estado engañando a otras madres”, ha denunciado.